jueves, 9 de octubre de 2008

CELIA VILLALOBOS RETIRA A RAMIREZ DE LA PRESIDENCIA DEL PP DE MALAGA


La inesperada retirada de la carrera a la reelección del presidente del PP de Málaga, precisamente por sorprendente e inesperada para su propio protagonista, merece ser contada. Aunque solo sea para dar fe del por qué suceden las cosas en las cocinas de nuestra política cotidiana.

En efecto, contra todo pronóstico y tras haber recabado 1800 avales para presentarse una vez más a la reelección como presidente provincial del PP de Málaga, Joaquín Ramírez va y cede el paso a su número dos, Elías Bendodo. Se retira de la carrera. Justo días después de haber confesado aquello típico de los ánimos renovados para un nuevo mandato, etc etc.

De todas sus campañas al PP de Málaga, desde que su mentor Manuel Atencia le dejó en custodia la presidencia, ( asesorado Atencia entonces por el Dr. Gómez Angulo) en esta campaña Ramírez tenía más prisa que nunca en recabar los avales firmados por la militancia. ¿Sospechaba alguna maniobra en medio de tanta quietud aparente? No, pero sabia que casi nadie le quería en la cupula regional y provincial.

A todo esto en Sevilla, Ramírez había dejado en cierta medida de ser un gran problema de carpeta roja que quitase el sueño a Arenas. NI Arenas ni Sanz tragaban a Ramírez. Ramírez tampoco a ellos. En Sevilla inquietaba, no obstante, una gesta del guinnes por parte de Ramírez: llevarse fatal, mal o regular con los alcaldes más importantes del PP en la provincia, léase Marbella, Fuengirola, Vélez Málaga y rematando en Málaga, además de su malisima relación con la ex ministra Celia Villalobos. A todo esto manteniendo abierta una brecha opositora interna muy dura con un sector del PP, reveladores de graves escándalos y denuncias públicas por presunta corrupción de Ramírez en la gestión del dinero del partido en Málaga.

La cosa hubiese por tanto discurrido por los cauces habituales en los últimos tres congresos provinciales, hasta que irrumpe en la escena la ex ministra Celia Villalobos promoviendo una candidatura alternativa a Ramírez. Una candidatura que, puestas como están las cosas con el senador, quizás lo hubiese tumbado y trastocado los planes de Sevilla. Decenas de Sms recibidos en los móviles de los militantes malagueños, dieron fe del movimiento de Villalobos y la que se podía acabar liando en Málaga. La excusa perfecta para que con carácter de urgencia Javier Arenas reúna su gabinete de crisis y decida en el plazo de menos de una semana, como cambiar todo para que todo siga igual. He ahí cuando se piensa en una solución continuista, sin ruptura, pero sin Ramírez. Se piensa en su número dos, Elias Bendodo, secretario general y verdadero conductor del partido en Málaga ante las prolongadas ausencias de Ramírez. Se le consulta y dice que si, y lo dice quince segundos antes de que se entere su padrino Ramírez. ¿Tracición?, en caliente se dicen muchas tonterías de las que luego uno se arrepiente. (Y Ramírez de eso sabe algo)

Una vez en la sede regional de San Fernando confirman que la operación Celia puede ir en serio y desdibujar los planes de Arenas, buscan la solución recambio y hablan con Ramírez al que frenan en seco. No lo hace Arenas en persona, lo hace Antonio Sanz. Arenas sí habla con su amigo Manolo Atencia, muy agradecido a Arenas por confiar en él la vicepresidencia de Unicaja por la cuota del PP-A.

Con la sutileza que caracteriza al jerezano Sanz va y le suelta algo así a Joaquin Ramírez:

-Joaquín, Javier tiene planes para ti en el futuro, ¿estás tú por la labor?

-Hombre Antonio, claro que sí, lo que diga Javier.

-Pues deja se ser candidato a la presidencia y dale paso a tu segundo, a Elias Bendodo.

No hizo falta mucho más, Ramírez entendió en aquel momento cuan dulce y delicada había sido la venganza de su vieja enemiga Villalobos. El imposible jaque de la Reina al Rey, se había producido en el tablero del PP malagueño. J.R. estaba finalmente arrinconado, sin cargos acumulados y con los alcaldes enfrente, con Sevilla enfrente. Había muerto de éxito, pese a ser titular de una gesta: la de ganar en la única provincia donde el PSOE no es mayoritario en votos. Pactar la salida resultó pan comido para Sanz ante un incomodo Ramírez: rueda de prensa conjunta, tu te retiras y cedes tus avales a Elías Bendodo.

Se cierra el telón y queda el congreso provincial. ¿Obtendrá Bendodo los mismos votos que la gestión del presidente saliente?

Hasta esa tarde no sabremos la verdad sobre este inesperado (aunque deseado desde hace años por la dirección regional) giro en la política malagueña al frente de su primer partido.

Acaba no obstante la era del ramirismo y ya se ve venir su coro de viudas, llorando su inesperada ausencia. Acabará de tertuliano en Canal Sur. Por cierto, que pocas voces han salido en su defensa.



Pdata `personal a Joaquín Ramírez:

No es mi estilo hacer leña del árbol que cae. Hay mucha tala ilegal.

Servidor, a pesar de haberle saludado una sola vez en los últimos cuatro años, tras descubrir que le faltaban más asignaturas en EpC que en Derecho, debe reconocerle Sr Ramírez una sola cosa: se merecía su retirada otra escena final, sin aparecer como el burlador burlado. Al fin y al cabo si la política son gestos y datos, Ud. Sr. Ramírez ha dejado por lo menos datos y muy elocuentes. Ah, y le queda otra esperanza: Javier contará con Ud. En el futuro. Seguro.

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