domingo, 29 de noviembre de 2009

SANTIGO HERRERO AJUSTA CUENTAS CON JAVIER ARENAS

El presidente de la gran patronal andaluza, Santiago Herrero León, aprovechó el acto de la firma del VII Acuerdo de Concertación Social, para ajustarle las cuentas al PP y, de paso, a su máximo dirigente Javier Arenas. También arremetió contra quienes “desvirtúan” la realidad para que no les “estropee un buen titular”, o sea algunos periodistas y sus medios de comunicación.

En un discurso de seis folios, medido, aquilatado, pensado y se supone que previamente discutido y suscrito en su integridad por el Comité Ejecutivo de la CEA, Herrero creyó que era el momento oportuno para explicar, desde su punto de vista, por qué la patronal apoya y suscribe un Acuerdo de estas características – 350 medidas, dotado con casi 20.000 millones de Euros en cuatro años- junto al gobierno y las dos grandes centrales sindicales.

El discurso concluyó pidiendo que no se interpretasen sus palabras como una “una ‘excusatio non petita’, sino como una respuesta de la CEA a las críticas manifiestas. Procuramos hacer sólo nuestro trabajo y hacerlo bien” terminó Herrero su discurso. Y advirtió: “Las organizaciones empresariales somos libres e independientes, y, desde luego, no somos el brazo ejecutor de los gobiernos ni el brazo armado de las oposiciones”.

Previamente había recordado que Andalucía fue pionera en este tipo de Acuerdos, acuerdos que se celebran ya en toda España, incluso en comunidades donde gobiernan los que son oposición en Andalucía y les vienen criticando desde 1995.

-”¿Piensa alguien que es mejor un escenario distinto al del acuerdo? ¿Es mejor, acaso, la confrontación permanente? Nos parece que es de firme pragmatismo que alcancemos un acuerdo para afrontar seriamente la crisis, aunque algunos legítimamente lo reciban con la crítica” (...)”El dinero que se imputa a los programas de concertación no lo gestionan los empresarios, sino el Gobierno, y aquéllos que se refieren a la formación se financian con cuotas de trabajadores y empresarios a la Seguridad Social”. Y no se le olvidó remachar algo que pretendía desmentir muchas leyendas urbanas sobre los dineros manejados en la CEA y por quienes mandan en la CEA: “En sus treinta años de existencia, la CEA ha tenido dieciocho intervenciones, fiscalizaciones e inspecciones del tribunal de Cuentas, de la UE, de la Cámara de Cuentas y de la Junta y nunca se nos ha solicitado la devolución de un solo euro”.

Santiago Herrero no pudo más, había estallado, esperaba ese momento desde hacía tiempo, harto de escuchar en los corrillos políticos y palaciegos, casi siempre en privado, en el boca a boca de las maldades, tantas y tantas leyendas sobre los negocios, vida y milagros de quienes habitan desde hace más de dos décadas en los despachos de la gran patronal andaluza, que agrupa ya a más de 1.300 organizaciones empresariales de toda la Comunidad. Claro todo, decían las viperinas, por por portarse bien y firmar el Acuerdo de Concertación con el Gobierno. Y muchas veces, tras las criticas a los dirigentes de la CEA, Herrero y su aparato detectaron la larga mano de Javier Arenas a través de algunos cuadros de su partido. Se asegura dentro de la patronal que por no haberse prestado Herrero a ser un instrumento de la oposición contra Chaves y, ahora, contra Griñán y el PSOE-A.


PAPEL MOJADO QUE LO AGUANTA TODO


Firmar la Concertación, cierto, supone como dice Herrero crear un clima positivo que demanda la opinión pública para generar crecimiento económico y empleo. Pero también, hay que reconocerlo, es un balón de oxigeno político para quienes gobiernan que, a cambio, permiten que en determinadas cuestiones de la Economía participen los agentes sociales. Y eso es lo que no puede soportar el PP-A que, por otro lado, no han sido capaces de trasladar claramente a la sociedad en estos años qué quieren, y su idea sobre si están a favor o en contra de estos Acuerdos y como los harían ellos. La voluntariosa Esperanza Oña, su portavoz parlamentaria, lo ha intentado explicar diciendo que “el papel lo aguanta todo y el gobierno logra una buena foto con los sindicatos y empresarios, pero es desolador que se destine tanto dinero y no se logren los objetivos que se deberían cumplir”. Ciento nueve mil millones de Euros, sí 109.000 millones de Euros, se han invertido en la Concertación social desde 1995 en Andalucía, que según Oña, debieran haber servido para estar, hoy, de otra manera y crear al menos cuatro millones de empleos en Andalucía y no tener un millón de parados en la actualidad. “El problema no es la concertación social sino el modelo político que sustenta los acuerdos, el modelo socialista que está agotado”, afirmaba el pasado 18 de octubre. Desde entonces ni una sola referencia oficial del PP en su web a la Concertación Social. Nadie en el PP contestó a Herrero, no dándose por aludidos. Lo han ignorado.

No ha sido justo Santiago Herrero cuando nos ha metido, de rondón, en su ajuste de cuentas a la oposición política, a los que escribimos, contamos y analizamos lo que pasa a nuestro alrededor, los periodistas, y, de paso, ha metido también a nuestros empresarios (que no son de la CEA) y que soportan la crisis también en Andalucía y sin tocar balón en los veinte mil de la Concertación. No ha estado fino y acertado Herrero porque debiera saber el presidente de la patronal que su política de blindar la CEA ante la prensa, ante la sociedad, todo lo contrario que hizo su predecesor Alvarez Colunga, ha ayudado y mucho a que se propaguen esas leyendas urbanas que tanto le molestan. Como también debe saber, porque cree en la libertad de empresa y en la otra, que un medio de comunicación y sus periodistas no son más que una parte de la sociedad, que ayudan a crear opinión porque dan información y el problema para la CEA radica en la política de incocomunicación de su presidente, lejana, distante con los periodistas, estrictamente correcta y protocolaria, como si fuera Pepe Griñán. Esa carencia convierten la imagen de la CEA en oscurantista, casi de secta, como un gran lobby institucional con capacidad no solo para influir en cómo se distribuyen los veinte mil millones en un cuatrienio.

Tienen acceso al gobierno desde arriba -Griñán/Herrero-, hasta el último secretario de una patronal con el delegado de cualquier consejería estratégica en una provincia. Eso es lo que, de verdad, mosquea al PP aunque no lo reconozcan en público, esa rentable fluidez entre el aparato CEA y el gobierno. Gran parte de las criticas del PP, acertadas o no a la política de la CEA, calan en la sociedad sencillamente porque la política de incomunicación de su presidente, le está creando a la patronal una imagen que, desde luego, no tuvo durante los mandatos de anteriores presidentes. Que corrija esa política y quizás se queje menos Santiago Herrero sobre cómo titulamos los periodistas.¿Lo de Arenas?, que más le da, Herrero en 2012 quizás esté presidiendo la CEOE. Que no sorprenda a nadie, ya lo intentó una vez.




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