domingo, 13 de abril de 2014

EL ´EFECTO 15-M´ CASI ROMPE EL BIPARTITO


Faltaban pocos días para que los socialistas andaluces celebrasen su 19º aniversario en el gobierno de la Junta. Corría el mes de mayo del año 2001 y el líder entonces de la "Andalucía imparable", Manuel Chaves, se desayunaba en las páginas del ABC del día 10 con un sapo en forma de "carta abierta", firmada por Isidoro Beneroso Dávila, a la sazón militante socialista y Presidente de El Monte de Sevilla y Huelva. Como fondo una soterrada lucha entorno a las cajas sevillanas, su fusión, y el control político de las instituciones crediticias que, contra viento y marea, pretendía mantener el PSOE-A. Chaves y su consejera de Economía Magdalena Álvarez, defendían a machamartillo la idea de la "caja única", proyecto que nunca se materializaría. Es más, con el paso de los años solo se salvaría de la deslocalización la malagueña Unicaja. La filtración de un demoledor informe del Banco de España -"torpes artimañas diseñadas desde flamantes despachos" dijeron negro sobre blanco los presidentes de las cajas sevillanas  - ponían en solfa los acuerdos que los dos "cajeros" socialistas, Beneroso y Benjumea, habían tejido y destejido durante meses, contando con el ostentoso apoyo de Javier Arenas y el PP. Tres años más tarde, Beneroso sería fichado por Arenas como independiente del PP-A y Benjumea se dedicaría a sus nuevos negocios que, décadas después, le conducirán a Miami donde vive actualmente.
Fue la primera vez que el socialismo andaluz, haciendo piña, se plantó ante lo que consideraron "un pulso público al presidente de la Junta". Nunca vamos a permitir, escuché en aquellos días en bocas muy relevantes del PSOE, que "nadie le gane un pulso al presidente". Y así fue.
Sirva pues, este dato del ADN socialista, para contextualizar el espíritu del PSOE-A ante la crisis abierta esta semana en el gobierno de la Junta.

Ocho llaves

Cuando el pasado miércoles se supo que IU, socios de gobierno del PSOE, no estaban dispuestos a acatar la decisión de la Presidenta de actuar, dentro de la Ley, en el conflicto de la ´Corrala Utopía´, fue fácil deducir por donde iba a derivar el conflicto. Y cuando a las nueve de la noche, altos cargos de la Consejería de Fomento y Vivienda, hacían una ostentosa entrega en la Plaza Nueva de Sevilla de ocho llaves de otros tantos pisos de la administración autonómica, fue fácil predecir cual iba a ser la reacción de Díaz. O ceses o revocación de las competencias en materia de Vivienda. Se optó por esto último a la hora y media de levantarse el campamento de los okupas desahuciados de la Corrala.
Procede pues analizar políticamente que ha habido detrás de esta chispa que estuvo a punto de hacer saltar por los aires, recuérdese, todo un pacto de gobierno. No un pacto de investidura o puntual al que se negó en su momento Griñán. Un acuerdo, conviene recordarlo, que se negoció fundamentalmente con el Partido Comunista, "con alta dosis de lealtad", no con la amalgama de grupos y tendencias agrupadas en el seno de IU, a las que el PSOE denominan "el efecto 15-M", el que más inquieta y rechaza el socialismo español en este momento "pre constituyente" que empieza a vivir España. En palabras de un destacado dirigente del PSOE "el efecto 15-M lo que pretende es sustituir la democracia por el asambleísmo, y a eso no nos podemos prestar quienes somos gobierno en Andalucía y alternativa de gobierno en España". Ese es, a día de hoy, el gran problema que ven dentro de IU.
Cuando el pacto andaluz se materializó en el arranque de esta legislatura reinó gran satisfacción no disimulada  en el PSOE-A. El interlocutor fundamental había sido Diego Valderas y, para los socialistas, suponía una garantía del cumplimiento "desde la lealtad" del programa acordado para toda la legislatura. Un nuevo coordinador en IU,  Antonio Maíllo, supuso un cambio descrito gráficamente con estas palabras desde las filas socialistas: "Pasamos de tener a los indios fuera, meándose dentro, a tenerlos dentro pero meando para fuera".
La actuación política de la consejera de Fomento y Vivienda Elena Cortés con los okupas de Utopía ha supuesto justamente eso, que desde el gobierno que preside Susana Díaz se tomen decisiones fuera de norma y de Ley - orinar hacia fuera- algo que la presidenta no ha estado dispuesta a tolerar. De la misma forma y manera que hizo hace unas semanas la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, en un caso similar apelando a la Ley. Por mucho que desde IU, sus dirigentes, intentaran dar un barniz de legalidad a su actuación, amparada en el Auto de una jueza que mandaba el desalojo de los pisos ocupados de Iber Caja, ordenando al mismo tiempo a las administraciones "proveer lo necesario para atender a los menores y otras personas en riesgo de exclusión". Un "realojo provisional", argumentaron para defender la legalidad.

Doce horas

El pasado jueves los dirigentes de ambas formaciones de izquierda en el Parlamento de Andalucía no podían disimular la tensión en la que estaban sumidos. Más de doce horas de reunión, sin resultado, vino a dar la razón a quienes sostenían que el proceso de ruptura podría a ser irreversible. El choque de trenes lo acabó certificando el BOJA el Viernes de Dolores, con la publicación del decreto de retirada de competencias, firmado por la Presidenta horas después de la entrega "ilegal" de las ocho llaves. Todo ello en una ciudad donde doce mil personas están en paciente espera para poder acceder a una vivienda de VPO de la Junta.
De momento las consecuencias políticas de esta crisis, al margen de la parálisis que pueda suponer en la acción del gobierno, pasa necesariamente por el análisis del posible escenario preelectoral generado. Susana Díaz, con su golpe de autoridad, se ha reconciliado con las clases medias urbanas de Andalucía que, sin duda, valorarán positivamente su determinación en defensa de la legalidad y la igualdad de oportunidades.
El PP-A que, sin creérselo demasiado, viene vaticinando lo de elecciones anticipadas para otoño, le faltó tiempo para desdecirse y proclamar su disposición a sustituir parlamentariamente a IU, pactando un programa de reformas con el PSOE-A, alarmados porque un posible adelanto electoral les pillaría con su nuevo líder, Moreno Bonilla, dentro aún del cascarón y con un partido desactivado por el traumático relevo de Zoido. Exactamente lo mismo que le sucede a IU con Antonio Maíllo que, además, tendría que apechugar con el desgaste entre sus electores por haber sido la muleta del PSOE durante estos dos últimos años en el gobierno y, comprobar finalmente, que su gran bandera - la política de viviendas y "lucha" contra la banca- se les diluía por el desagüe de la ilegalidad y, desde luego, por un pulso político mal calculado. In extremis, de madrugada, sucedió algo insólito ayer sábado. IU enseñó los papeles del realojo y Susana Díaz dio marcha atrás porque todo estaba "dentro de la Ley"  en ocho caso, no en veintidós. Y del Viernes de Dolores, el bipartito, pasó directamente al Domingo de Resurrección sin hacer estación de penitencia. Pero, claro, nada será igual a partir de ahora.




 LA CUAJADERA


1.- Caso Facturas

El procedimiento que sigue instruyendo el Juez Luis Durbán, promete aportar en breve sorpresas en forma de daños colaterales y extrajudiciales. Algunos de los imputados comienzan a "largar" en privado y prometen hacerlo en público. Se empieza a oír la supuesta existencia de regalos variados a cargos públicos en activo como viajes a Argentina y NY, cajas de tomates Raf y mariscos así como arreglos variados en viviendas particulares. Todo, parece, que gratis total para los supuestamente agraciados.


2.- Carlos Sánchez

El concejal del Ayuntamiento de Almería no ha descartado, a través de Twitter, que el gobierno al que pertenece acepte finalmente la creación de una Comisión de Investigación sobre el affaire de los cementerios y por el que los almerienses deberán pagar casi siete millones de euros. Sánchez culpa del desaguisado a los socialistas que ahora denuncian, por su gestión del asunto en la corporación anterior a la llegada de Rodríguez Comendador.


3.- ADR Alpujarras

-¿Quien, de pronto, se ha puesto muy nervioso con lo sucedido con dineros públicos en la gestión de este chiringuito gubernamental? ¿Quién quiere tapar bocas y a cambio de qué? ¿Lo logrará antes de que lleven el asunto a Fiscalía?


4.- Francisco Góngora

El alcalde de El Ejido se plantó en Sevilla el pasado día 27 de marzo, un día antes de que saltara a la opinión pública la noticia de que la Justicia le investigará penalmente por la comisión de supuestos delitos fiscales y de tráfico  de influencias. Quiso ver a nuevo líder Moreno Bonilla y explicarle lo suyo. El gongorismo va contando que Bonilla le dio garantías de que, pase lo que pase en el Juzgado, Góngora volverá a ser candidato del PP.


5.- Sánchez Maldonado

Algo para Almería debe de estar cocinando el Consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta. Durante más de 45 minutos, Pepín S. Maldonado, mantuvo una reunión el pasado jueves, en una de las mesas de la cafetería del Parlamento, con los dirigentes socialistas almerienses José Luis Sánchez Teruel y Adela Segura, incorporándose a la misma la Delegada del Gobierno Sonia Ferrer. Atentos pues porque tan larga cumbre cafetera seguro que aportará novedades para Almería. No se sabe cuáles.


domingo, 6 de abril de 2014

LA SUCESIÓN DE GABRIEL AMAT


A-92
Ideal de Almería
Domingo 6 de Abril de 2012



El incierto futuro judicial que rodea actualmente al líder de la derecha almeriense, Gabriel Amat, pero sobre todo el cansancio que genera su dilatada actividad política (y la edad que no perdona), parece que son los motivos por lo que, sotto voce, se empieza a hablar internamente en el PP de su sucesión.
En 2010, a finales de septiembre, mantuve un almuerzo con quien tan solo presidía entonces el partido y el Ayuntamiento de Roquetas. La Diputación llegaría después y no me pareció ese día que ambicionase apasionadamente el puesto. Le noté cansado. En mi crónica de aquel agradable encuentro gastronómico en ´El Boliche´, publicada el 3 de noviembre, intenté describir el estado de ánimo del dirigente de la derecha quien, durante los meses precedentes, se había tenido que enfrentar a una situación que, en el fondo, le incomodaba más de lo que podría parecer. Hombre amante de los pactos y componendas, públicas y privadas, nunca fue su estilo - ahora sí- optar por la vía judicial para dirimir ajustes de cuentas con los enemigos y menos abrir una guerra fratricida con los de su mismo ADN político. Ver a sus antiguos compañeros, escindidos en el PAL, en El Acebuche y sometidos a un proceso judicial denominado ´Operación Poniente´ le mantuvo muy inquieto y nervioso durante meses. Quizás porque, tarde o temprano, conociéndoles tan bien, sabía que responderían con dureza a la agresión recibida. Las guerras siempre acaban con víctimas en los dos bandos. Siempre sostuve, en público y en privado, que Gabriel Amat nunca creyó que aquella ofensiva, iniciada con el detectivesco dossier del ´Informe Pícaro´, sobre las riquezas y patrimonios acumulados por el ´clan de El Ejido´ y que dio paso, tras investigaciones periodísticas, a denuncias de IU y el PP ante la Fiscalía de Almería, acabasen convertidas en la primera gran Causa judicial contra  una pequeña parte de la corrupción político económica que asola hace años Almería. Una investigación, cabe recordar, muy significativa en el contexto judicial almeriense ya que, como otras que llegarían años después, fue impulsada por la Fiscalía Superior del TSJA, la misma que desde principios de 2013 investiga a Gabriel Amat, su actuación como alcalde y su patrimonio familiar.
Amat, a finales de 2010, políticamente hablando, solo tenía una meta y una gran aspiración personal en el que parecía su fin de trayecto. En mi crónica del encuentro quedaba reflejada así:
"Pero a Amat, alpujarreño viejo y listo (voraz e insaciable, según sus enemigos), que sabe que si el pepino baja de los cuarenta céntimos la palma el agricultor, parece que los ataques empiezan a resbalarle con los años y su experiencia en la vida pública. Amat piensa que, sin hacer ruido, sin enfrentamientos abiertos, trabajando día a día de esa forma, las encuestas le vaticinan la mayor victoria histórica de la derecha andaluza en una provincia sobre el régimen socialista de los treinta y tantos años. A esa idea está aferrado el abuelo de la política almeriense, pero por encima de todo dice que tiene un gran deseo y una gran ilusión puesta en la primavera de 2012, algo así como el colofón, la guinda a su carrera política: asistir en el Palacio de San Telmo - “entrando ese día por esas puertas abiertas de par en par, en aquel gran palacio de Sevilla”- a la toma de posesión como presidente de la Junta de Javier Arenas, de su "gran amigo Javier".
Javier Arenas, su "hermano menor", ganó, pero perdió su última oportunidad de gobernar Andalucía ya que no obtuvo la ansiada mayoría absoluta. Su gozo en un pozo y, además, seco.
Previamente se hizo con el sillón de la Diputación de Almería, que para Amat suponía, sobre todo, una victoria moral al recuperar el poder en una institución que, tres tránsfugas, se la arrebataron con el vergonzante (y electoralmente costoso) apoyo del PSOE de Martín Soler.
Pero los años pasan y en la mente del astuto dirigente seguramente no ha dejado de rondar su jubilación y, por descontado, planificar su sucesión. A saber: alcaldía de Roquetas, presidencia del partido y de la Diputación.
Las denuncias ante la Justicia en el último año de la asociación contra la corrupción en Almería, denominada AMAyT, siglas que empiezan ser considerada en Almería como acrónimo y que tanto le ha irritado hasta el punto de querellarse contra ellos, ha supuesto un contratiempo con el que no contaba Don Gabriel. Él esperaba virulentas reacciones desde el entorno de Juan Enciso, pero eso dejó de preocuparle porque, al final, su lógica política ha estado encaminada a pactar y a captar a la mayoría no contaminada por la OP para que vuelvan al redil del que se fueron. De la misma forma que consiguió que Juan Megino volviese a la casa común de la derecha con su partidillo, sus partisanos y sus ladrillos.
Amat, un mix entre Fabra (Castellón) y Baltar (Ourense) pero más zorro y discreto que ambos, ha logrado que en Almería no se mueva una brizna sin su conocimiento y, lo más llamativo, sin su consentimiento. Controla algunos medios de comunicación, a cambio de inversiones publicitarias tan suculentas como, en muchos casos, carentes de utilidad pública. Difícilmente, en cualquier provincia andaluza, se pueda dar un caso de control absoluto de una provincia por parte de un solo dirigente político.
Le respetan hasta los socialistas que, como partido, no se han personado en ninguna Causa que afecte a Don Gabriel. "Lo nuestro queda en una oposición de guante blanco", asegura resignado un destacado dirigente del PSOE almeriense.
El relevo político de Amat es pues un asunto del que empieza a hablarse en reducidos cenáculos populares sin que nadie se atreva a exteriorizar públicamente sus posibles apetencias.
La figura de Eloísa Cabrera, número dos en Roquetas, parece que no acaba de cuajar como futura candidata ya que levanta recelos internos entre el resto de concejales. Por cierto, sobre la mayoría de ellos pende, en estos momentos, una petición de imputación de Fiscalía a cuenta del ´Caso La Fabriquilla´.
En la Diputación casi todas las quinielas apuntan Javier Aureliano García como el delfín con mayores papeletas si repite victoria provincial el PP; aunque con escasas posibilidades de hacerse con la presidencia del partido. Asunto más peliagudo ya que, en esa batalla, no conviene olvidar las diversas tribus y en especial a Luis Rogelio Rodríguez Comendador, junto a sus ya maduritos "niños". Y tampoco a la capital del Poniente con Paco Góngora agazapado desde hace tiempo y con aspiraciones. No obstante, su último traspié judicial, ordenando la Audiencia que le investiguen por supuesto delito fiscal y tráfico de influencias cuando era delfín de Enciso, le coloca en desventaja en caso de confirmarse su imputación. Por esa razón peligra incluso que repita como candidato, aunque en su entorno se asegura que Juanma Moreno Bonilla le ha prometido hace días en Sevilla (el 27 de marzo pasado, un día antes de que saltase el escandaloso Auto a la luz pública) que lo volverá a ser alcaldable. Sin olvidar los muy discretos movimientos de notables empresarios ejidenses, históricos padrinos del PP, que ya habrían hecho llegar a Amat su descontento con la gestión y el trato que les da Góngora.
Con este panorama se comprende el desbordamiento al que está sometido el veterano líder de la derecha almeriense. La única satisfacción que le queda a la vista, si se confirma, es el rumoreado nombramiento de su amigo Javier Arenas como Ministro de Agricultura, en sustitución de Arias Cañete. Aunque de producirse nadie sabe vaticinar, dado como está el patio almeriense, si eso será bueno, regular o muy malo para Gabriel Amat y sus planes.


LA CUAJADERA


1.- ROGELIO MENA

El alcalde de Albox ha podido percibir entorno a los 4.336 Euros el pasado mes de marzo como sueldo de procedencia pública. Al menos esa es la cifra resultante de las cantidades a las que ha tenido derecho. 3.600 como alcalde, según el PP, más 736 Euros por asistir a dos comisiones de la Diputación y a un pleno (184 por comisión y 368 por el pleno). Mena, miembro además de la ejecutiva regional de Susana Díaz, renunció recientemente a la exclusividad en la corporación provincial por la que percibía un total de 3.763 euros brutos.

2.- MIGUEL CAZORLA

Los aires de renovación y frescura  en la política que pregona el líder de Ciudadanos, el catalán Albert Rivera, en Almería contarán con un veterano cargo público del GIAL. Cazorla ya formó parte del gobierno municipal de Almería como concejal con Juan Megino.

3.- CEMENTERIOS

Los socialistas han denunciado que por ´silencio administrativo positivo´ la ciudad de Almería deberá pagar, en tres meses y por orden judicial, casi siete millones a la UTE concesionaria de los camposantos. Pedirán comisión de investigación al respecto y, si Luis Rogelio se niega, le tienen preparada una sorpresa. Judicial, por supuesto.

4.-ROSARIO SOTO

La diputada popular de Almería ha reaparecido en Sevilla como portavoz del partido y opinar sobre la petición de la Fiscalía Anticorrupción para que Alaya remita al Supremo la pieza de los Eres de los ex presidentes y aforados. Soto  ha proclamado una obviedad: "Las prisas no son buenas". Especialmente para el PP, claro.


domingo, 30 de marzo de 2014

TODOS CONTRA EL FUEGO




De izquierda a derecha el "Photocall en Gádor":
 Javier Aureliano García, Gabriel Amat, Mª Carmen Crespo,
Mª Jesús Serrano, Sonia Ferrer, José Luis Sánchez Teruel
 y José Manuel Ortíz Bono.
Al fondo, la Sierra de Gádor ardiendo.



Como si se tratara de una campaña institucional allí estaban todos. Todos contra el fuego. O  mejor, retratándose ante un ´Photocall´  -fondo de paisaje chamuscado y con humo-  con la Sierra de Gádor ardiendo sin parar. Una imagen, que vale más que mil palabras, y que resume gráficamente el momento político en el que los dos grandes partidos tienen sumida a la provincia de Almería. Se hizo la foto en el ecuador de los tres largos días que duró el grave incendio que arrasó 3.400 hectáreas de matorral y pinar de unos de los parajes más señeros y queridos por los almerienses. Y, según parece, todo por culpa de un cable de alta tensión, jaleado por un vendaval, maldito aliado de la chispa inicial.
Todo tal cual sucede en la política de esta provincia, donde la alta tensión judicial, casi al mismo tiempo que ardía Gádor,  ha ido soltando chispas por varios puntos, aunque parece que estas otras no necesitarán la ayuda del viento para arrasar numerosas biografías y sus respectivas trayectorias políticas.
Pero volvamos a la foto, a la imagen institucional que, con toda celeridad, la clase política hizo circular desde los gabinetes de comunicación y propaganda. Una foto para la moderna historia de Almería donde, situados ante la cámara, se colocaron siete altos dignatarios de forma conveniente y políticamente correcta. A la derecha tres del PP y a la izquierda cuatro del PSOE. Aunque, bien mirado, en el final impreso, los lectores puedan quedar confundidos porque aparecen justo al revés. Los de izquierdas a la derecha y los de derechas a la izquierda.
Así, a  la siniestra de todos, muy destacado, el vicepresidente de la Diputación Javier Aureliano García, sacando pecho y con una incomprensible sonrisa, es el menos abrigado de todos con  jersey y camisa azul. A su lado Gabriel Amat, con su amplia chaqueta amarronada, muy usada en el actual curso político, con la mirada perdida en el horizonte. Inmediatamente después Carmen Crespo, la delegada del Gobierno, a la que la cámara no hace justicia en esta ocasión. A su lado aparece la Consejera de Medio Ambiente, María Jesús Serrano, pensativa, quizás preguntándose para sí la motivación real de tan singular e increíble posado fotográfico. A su lado la Delegada del Gobierno de la Junta, Sonia Ferrer, que no mira el objetivo, parece que incómoda y con la intención de pasar desapercibida. Inmediatamente después, con llamativo chaquetón rojo deportivo y bufanda floreada, José Luis Sánchez Teruel, el único de los retratados con pinta de intruso, salvo que su presencia obedezca a su acta de diputado, no como Secretario General del PSOE desde luego. Y finalmente, casi descolgado de la foto, otro cargo público con media sonrisa, el delegado de Agricultura  José Manuel Ortiz Bono, el hombre que teme otro incendio por la Alpujarra, sector ADR.
Esta no sería la única sesión fotográfica de ilustres políticos en los montes calcinados de Gádor, mientras decenas de hombres luchaban a cierta distancia contra las llamas y el viento. También llevaron después los populares a Juanma Moreno Bonilla, el jefe de la oposición a Susana Díaz, quizás el único justificado ya que se está dando a conocer, sea ante un desastre natural como este o bien ante una cofradía de cualquier punto de Andalucía.
Pero el incendio político, como apunté, no estaba en las montañas  de Gádor sino mucho más abajo. En Almería, en Roquetas, en El Ejido...
Varias decisiones de jueces y fiscales, en esa primavera judicial que resurge, han copado durante la semana espacios informativos destacados en la actualidad almeriense. Y no solo judiciales, también chispazos políticos orgánicos, como el del lunes en Roquetas a consecuencia del plantón que el Secretario General del PSOE, Sánchez Teruel, dio al acto de constitución de la nueva Agrupación Municipal socialista. Plantón y ausencia que sirvió para confirmar a muchos militantes que era cierta la afirmación a él atribuida de que el proceso de cese y renovación de la ejecutiva local había sido un "golpe de estado, con los estatutos en la mano".
Pero no sería ese el único incendio a sofocar por los socialistas. El denominado ´Caso Facturas´ arrojó un auto - adelantado en exclusiva por Ideal-  con una decena de nuevos imputados y con una treintena de personas que se sabe que entrarán como testigos, aunque se desconoce si todos abandonarán el juzgado en las mismas condiciones jurídicas. Entre estos últimos el expresidente socialista de la Diputación, Juan Carlos Usero, así como Antonio Cantón Góngora, el hombre que pudo haber sido (alcaldable) y no fue porque Nono Amate lo liquidó como tal de los planes de Martín Soler.
El ´Caso Facturas´, denunciado en su día por Javier Aureliano García, coge cuerpo y velocidad en el juzgado Nº 6 en la búsqueda de casi medio millón de euros supuestamente malversados. Mientras, también en sede judicial y a instancias de Fiscalía, otro caso similar, el denominado ´Caso Facturas de MCS´, sigue esperando que se mueva la instrucción con casi cuatro millones pagados también de forma irregular, con documentos mercantiles falsificados y fuera del control legal.
Públicamente los socialistas no han movido una pestaña, expectantes a ver en que acaba todo, pero a nadie se le escapa que tanto un caso como otro servirán para poner en evidencia una muy cuestionable gestión de los fondos públicos de la mano del PSOE y el PAL en la Diputación de Almería. Privadamente solo se oye esta frase: "el que la haya hecho, que lo pague".
Y para colmo, vuelve a escena El Algarrobico, con una sorprendente sentencia del TSJA que lo bendice urbanísticamente permitiendo, ante el escándalo, que aflore el rosario de irregularidades que las administraciones socialistas han permitido en el Cabo de Gata durante décadas. A este paso una docena más de politólogos le van a faltar a Teruel para recuperar la credibilidad y la deteriorada imagen del partido.
Mientras tanto, en un juzgado de Roquetas, se sigue acumulando material inflamable suficiente como para que, más temprano que tarde, la política urbanística de Gabriel Amat convierta Roquetas en algo parecido a Valencia por Fallas. Esta semana declararon técnicos municipales de dicho departamento, uno de ellos el responsable de licencias y disciplina, el exconcejal Nicolás Moreno Pimentel, en calidad de imputado. Dos anotaciones a remarcar de dicho suceso jurídico. Por un lado la presencia física preguntando por vez primera en el ´Caso de la Fabriquilla´ del Ministerio Fiscal. Por otra la enorme cantidad de respuestas evasivas y lo que se interpreta como echar el mochuelo a otros funcionarios del entramado urbanístico. Y en espera, recuérdese, la petición de Fiscalía de imputación de Gabriel Amat y su gobierno.
Y por si faltaba gasolina, la Audiencia Provincial mediante un auto, devolvía a la luz  de la instrucción judicial un presunto mangazo fiscal - entorno a 600 mil euros- del alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, y su familia en una extraña operación urbanística donde también existiría delito de tráfico de influencias. Gobernaba Juan Enciso y su delfín entonces, Góngora, se ocupaba del urbanismo. El escándalo, denunciado con documentos en 2011 por el PAL, fue taponado mediáticamente por el PP, pero el PAL lo llevaría al juzgado que lo archivó. Ahora, la Audiencia, le enmienda la plana a la jueza de El Ejido y la obliga a instruir para perseguir los posibles delitos. El edil popular se salva de otros delitos por haber prescrito. Góngora, que tanto habló de ética y de estética cuando era candidato del PP, se ha defendido desmintiendo como siempre hizo en este tema y ni por asomo piensa en la dimisión.
El incendio de Gádor solo duró tres días. Estos otros incendios prometen durar hasta que concluya la campaña de las municipales del próximo año. A ver, entonces, quiénes salen en la foto de familia.


LA CUAJADERA


MARTÍN SOLER

El pasado jueves, en el marco de unas jornadas organizadas en Málaga por la "Fundación Manuel Alcántara", junto al Maestro de periodistas, acudimos los ponentes de dicho congreso a un almuerzo  en una conocida marisquería del puerto. Entre otros destacaban las figuras de Luis del Olmo, Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera, Ernesto Saénz de Buruaga y Pepa Bueno, junto a otros destacados profesionales de la radio y la prensa española.
Y allí, en una  de las mesas, redonda por más señas, hallamos al exconsejero Martín Soler almorzando con tres personas más. Algunos, los que conocíamos al exdirigente socialista almeriense, le saludamos cordial y protocolariamente. Pero cual no sería nuestra sorpresa al descubrir la personalidad de uno de sus comensales: Francisco Marcos, director de la Agencia de detectives ´Método 3´, a la que Alicia Sánchez Camacho (PP) le encargó en su día que grabase su almuerzo con la ex novia de Jordi Pujol y que tanta polvareda política levantó en Cataluña.
Soler tan solo explicó que se trataba de un encuentro profesional, relacionado con la empresa para la que trabaja actualmente en el sector privado.


lunes, 24 de marzo de 2014

UN PRESIDENTE GOLPE A GOLPE

Este artículo se ha publicado hoy, día 24 de marzo de 2014, en el Suplemento Especial que los periódicos andaluces del "Grupo Joly" han dedicado a la figura y la obra del Presidente Adolfo Suárez, fallecido ayer en Madrid a la edad de 81 años.
En este enlace lo hallarán en la edición digital de Diario de Sevilla.



"No quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España".

Esta frase, pronunciada ante las cámaras de TVE en torno a las 19,45 del 29 de enero de 1981 por un ojeroso Adolfo Suárez González, significó para muchos la única referencia críptica al estamento militar español a la hora de justificar su inesperada dimisión irrevocable.
Aquella tarde de uno de los inviernos más secos de España, con las Vírgenes por las calles del Sur en procesiones rogativas para que lloviese, el primer presidente de la democracia española, nombrado cinco años antes por el Rey, dimitía por sorpresa a través de TVE y ante todo el país.
Aunque la presión del generalato guerracivilista demandando un cambio de rumbo de la joven democracia española fue, para muchos, la gota que colmó el cáliz del Presidente, políticamente fueron las disensiones internas de la UCD y un inminente congreso que Suárez intentó evitar, el que marcó el momento definitivo del adiós. Horas antes el presidente había despachado con el Rey y el monarca aceptó su dimisión, pero no admitió la convocatoria anticipada de elecciones que le propuso el dimisionario. El país era un caos, se mirase por donde se mirase. El IPC del año 80 iba a rozar el 16%. En los últimos dos años, el grupo terrorista ETA, había asesinado a 329 personas, la mayoría militares y policías, encuadradas entonces Policía Armada y Guardia Civil en el Ejército. Aquel 29 de enero los controladores habían paralizado inesperadamente el tráfico aéreo, 14 vuelos se suspendieron en el sevillano San Pablo por el plante; durante cuatro horas los trenes se habían parado por una huelga. Los obispos arremetían contra la Ley del Divorcio del socialdemócrata Fernández Ordoñez. Aquella misma tarde ETA secuestraba al ingeniero de Lemóniz José María Ryan, al que acabarían asesinando. El escritor Josep Plá, en su masía de Palafrugell, recibía los Santos Oleos de manos de su amigo el Abad de Poblet. Y el líder de la extrema derecha española, el notario Blas Piñar, presidente de Fuerza Nueva, manifestaba que esperaba la dimisión de Suarez "de un momento a otro".
En efecto, el presidente de la joven y frágil democracia española estaba rodeado literalmente por los uniformes que nunca le perdonaron la legalización de los partidos de izquierda, especialmente el PCE -"acto de realismo y patriotismo"- en el famoso Sábado Santo del 77. El partido contra el que habían luchado en la guerra civil, fue legalizado por Suárez incumpliendo la palabra dada al generalato, verdadero poder fáctico y guardián de las esencias del Régimen. Aquella decisión supuso la dimisión de la cúpula militar de entonces, franquista hasta la médula, y, también, el nombramiento del hombre clave llamado a reformar el Ejército español: el Teniente General Manuel Gutiérrez Mellado, a la sazón nombrado Vicepresidente del Gobierno.
Suarez había sido un hombre del partido único, el Movimiento Nacional, concretamente Ministro Secretario General como Pepe Solís, elegido por el Rey porque de todos los dirigentes del Régimen en edad reunía un perfil idóneo por su astucia y capacidad para desmontar desde dentro las estructuras "atadas y bien atadas" por Franco durante cuarenta años.
Gutiérrez Mellado, respaldado por Adolfo Suárez, modernizó el Ejército, creó el Ministerio de Defensa pero, sobre todo, impulsó una profunda pero lenta renovación de la cadena de mandos de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire. Los laureados generales de entonces, muchos de ellos jóvenes oficiales de la División Azul que combatieron con Hitler, nunca se lo perdonaron y fueron quienes, a la postre, impulsarían diversas intentonas golpistas que a punto estuvieron de acabar con incipiente democracia española durante la transición.
Sin duda el momento más tenso de todos con el estamento militar lo vivió el presidente dimisionario dos meses antes. En noviembre de 1980 siete Tenientes Generales, Merry Gordon, Miláns del Bosch, Elicégui Prieto, Polanco Mejorada, Campano López, Fernández Posse y González del Yerro, se plantaron ante Suarez y le presentaron un documento denominado "SAM" (Supuesto Anticonstitucional Máximo) - negado a posteriori- donde se le planteaban medidas a tomar con carácter excepcional dado el grado de deterioro de la vida pública española. Sobre la reunión circularon en su día numerosas versiones, una de las cuales apuntaba que uno de los generales "con mando en plaza"  puso sobre la mesa su pistola en gesto amenazante. Aquel extremo nunca se confirmó. Suárez mantuvo el tipo y no se avino a las demandas de los sables.
Un mes antes de la dimisión, en enero, Suarez despachó con el Rey en Baqueira y el Jefe del Estado ya le habla de un posible golpe militar "duro", "previsiblemente para la primavera", cuando florezcan los almendros. Por esas fechas, en un viaje a Canarias para cumplimentar la presencia del presidente venezolano Herrera Campins, el general González del Yerro amenaza al presidente y le espeta que "si los políticos no resuelven la actual situación, el Ejército tendrá de que intervenir".
El 22 o 23 de enero, días antes del jueves de la dimisión, en un chalé de la zona Norte de Madrid se reúnen 18 generales y almirantes de los tres ejércitos, unos en activo, otros en la Escala B y otros en la reserva. Todos coinciden en que "hay que hacer algo, hay que actuar". Atrás, en 1978, había quedado la ´Operación Galaxia´ de Tejero e Ynestrillas, un golpe consistente en ocupar el  17 de noviembre La Moncloa y secuestrar al Gobierno, aprovechando que ese día el rey se hallaba en México. El CESID, controlado por Gutiérrez Mellado, logró desactivarlo. A los dos golpistas les condenaron a medio año de prisión. Ynestrillas, después, incluso llegó a Comandante de la Policía Armada.
Mientras Suárez lee su mensaje de despedida, ya está en marcha una nueva intentona para pocas semanas después y que la dimisión no paraliza. Al contrario, el hecho de tener al Gobierno y al Parlamento reunidos en el Congreso, sirve a los conjurados para activar el SAM del 23F.
Muchos meses después, en una noche de confidencias en La Dorada de Nervión, cenando, el propio Adolfo Suárez siendo ya líder del CDS, me confesaba que "por el bien de España" deberían pasar muchos años hasta que se supiese toda la verdad de aquella trágica etapa de España. Y me dijo algo más sobre el polémico Capitán General de la II Región Militar: "Pedro Merry Gordon no era de los peores, se le veía venir, sabias como iba a actuar, tenia su particular código de honor. Los había mucho peores, desde luego más crueles, radicales y sanguinarios".
La "Operación Cervantes", abortada desde el CESID por Juan Alberto Perote, prevista para el 27 de octubre del 82, en vísperas de la victoria socialista y organizada por "los coroneles" fue, sin duda, la prueba de la veracidad de su confidencia. Querían destituir al Rey, Crear un Consejo de Regencia con el Primado de España, el general más antiguo en activo y el ex Presidente del Consejo de Estado Antonio Mª de Oriol. Y, lo peor de todo, el modelo a utilizar era el de Pinochet contra Salvador Allende en Chile, habilitando los estadios como cárceles provisionales antes de las ejecuciones de demócratas al amanecer.

Suárez, cuyo único contacto con el mundo militar fue en Sevilla, cuando con 29 años preparaba oposiciones - que no aprobó- al Cuerpo Jurídico de la Armada, siendo secretario del Gobernador Hermenegildo Altozano Moraleda, fue el único presidente de la democracia que entró al cuerpo a cuerpo con los uniformes. En una visita a Ceuta, increpado en un acuartelamiento, se encaró con el oficial que le gritaba y le dijo: "Dígame sin gritar lo que quiera y olvídese de que soy el Presidente del Gobierno. Le aseguro que no habrá represalias". Y así fue, aguantó el chaparrón, hasta que los suyos y los sables le obligaron a dimitir años después.