domingo, 19 de julio de 2015

PODEMOS, CIUDADANOS Y LA CORRUPCIÓN

A-92, IDEAL de Almería,
Domingo 19 de julio de 2015


Al final Mariano Rajoy no ha tenido más remedio que reconocer públicamente el daño y el enorme desgaste electoral que la corrupción ha causado a su partido en estos años. Más exactamente, añado, la nula o escasa combatividad desplegada por el PP contra esa lacra interna en la que, demasiadas veces, la sociedad les ha visto como cómplices intentando tapar las evidencias que manchaban a sus más altos dirigentes. Al PSOE, quizás por estar en la oposición, se les ha notado menos, pero allí donde han mantenido el poder - lease Andalucía-  el socialismo también ha mostrado una gran tibieza en su combate interno contra quienes dentro de sus filas han sido autores o cómplices de casos graves de corrupción y/o latrocinio.
Ha resultado muy curioso comprobar como el bipartidismo ha coincido en sus manuales orgánicos en dos argumentos básicos a la hora de responder al robo sistémico del dinero de los contribuyentes. Por un lado siempre han destacado que la peor corrupción era la del adversario. Y por otro, han sido capaces de reinventarse la gravedad del Código Penal intentando minimizar la maldad entre delitos políticos y administrativos. O sea, clasificando a delincuentes buenos y malos, aunque delincuentes al fin y al cabo.
Una situación que, din duda, ha conducido a unos y otros a ser especialmente explosivos en sus discursos anticorrupción, mientras que su comportamiento real ha distado mucho de lo que predicaban en mítines, declaraciones o platós de Tv.
Pero si algo sorprende al ciudadano, tras varias elecciones en las que emergen partidos como Podemos o Ciudadanos, es el comportamiento de estas nuevas formaciones que, en teoría, prometían que llegaban para regenerar y adecentar, la vida política española.
Un repaso a las hemerotecas del último año nos puede dar una idea exacta sobre como los llamados partidos emergentes están afrontando este fenómeno, el de la corrupción, capaz de liquidar a este paso el sistema democrático y el Estado de Derecho.
Podemos, la izquierda más radical del arco parlamentario, no se ha prodigado en presentar denuncias - ya sea ante la Fiscalía o ante los medios de comunicación- sobre la infinidad de casos que aún permanecen en el anonimato público. Centenares de asuntos que, nadie sabe muy bien por qué, no han tenido ni tienen cabida en la agenda de prioridades de quienes se presentan como regeneradores del Sistema. Quitando breves referencias a asuntos en vías de investigación judicial desde hace años como los Eres, la Formación y paren Uds de contar, resulta muy difícil o imposible hallar una iniciativa de Podemos encaminada a destapar las cloacas del poder en demasiados rincones de la geografía andaluza. Están dando la sensación los ´podemistas´, incluso en el Parlamento de Andalucía, de que han llegado para instalarse como meros ejecutores de la vieja política que tanto han criticado, o lo que es lo mismo, como una nueva casta a la que, por cierto, la veterana les cuelan goles a diario. Esta filosofía aplicada a Almería resulta especialmente clamorosa, por no denominarla escandalosa, a la vista de la infinidad de asuntos de corrupción que se encuentran encima y debajo de la mesa y Podemos sin enterarse y mirando de reojo a los de ´Ahora en común´.

Ciudadanos

Es lo mismo que sucede con Ciudadanos, el partido que finalmente se ha convertido en muleta de Susana Díaz y del PSOE en Andalucía en la Junta. No solo apoyaron puntualmente su investidura, sino que con el paso de las semanas se está comprobando que se han convertido en unos perfectos aliados que difícilmente pondrán a la minoría socialista mayoritaria en apuros marcándole los tiempos en esta materia. Y no será porque no están apareciendo temas que merezcan una urgente explicación, como la gestión llevada a cabo por el departamento de Minas de la Junta de Andalucia, por citar solo el más reciente y llamativo.
La escasa contundencia empleada por Juan Marín y su grupo en el Parlamento de Andalucía, se torna especialmente escandalosa en las provincias. El comportamiento político de muchos dirigentes provinciales de Cs está dando al traste con aquella imagen de esperanza regeneradora que Albert Rivera llegó a proyectar ilusionadamente al arranque de primavera. Al comportamiento institucional de algunos, como el de Huelva colocando a un cuñado en la Diputación como asesor o lo de Almería donde cuatro listos se han hecho con la marca y los puestos claves remunerados, hay que sumar lo que sucede en las interioridades del partido. La ausencia de democracia interna con primarias breves, oscuras y muy raras, el escaso respeto a la paridad, el personalismo de sus dirigentes, amén de supuestos intereses económicos de los que todos hablan pero que nadie demuestra, han convertido al partido de Rivera en Almeria en el peor de los esperpentos políticos. El jueves, en solo media hora, se produjeron ocho o diez bajas en Roquetas de militantes jóvenes que se habían batido el cobre por el proyecto y que, finalmente, se han dado cuenta que han sido “utilizados como marionetas” en beneficio de quiénes se han quedado hasta con las inevitables carpetas blancas de las siglas color naranja.
Cs en Almería no solo no han denunciado ningún caso de corrupción ni del PSOE ni del PP en estos meses, sino que han prestado su apoyo a Amat y Comendador sabiendo que sobre su gestión pública pesan sumarios de calado como el Mesón Gitano denunciado por UPyD ( A ver que hace ahora Cazorla como presidente de la Comisión de Urbanismo) o la Trama Amat.
Pero la responsabilidad política de lo de Cs en Almería no la tienen los aprovechados Cazorla, Baca, Clemente amigos y parientes, la tiene el propio Rivera que, conociendo lo que le entraba por la ventanilla de afiliación, permitió que el imputado Cazorla liderase, a su imagen y semejanza, Cs en Almería. Claro que Rivera ya se justificó diciendo que Cazorla no estaba imputado por delitos políticos, sino privados o administrativos. Esa parece que es la filosofía de los que llegan para renovar la vieja política: más de lo mismo con tal de conseguir el poder y tres mil euracos al mes. Desolador.



LA CUAJADERA

AgrupaEjido.

En contra de lo previsible, a la vista del cruce de mensajes la semana anterior entre Cajamar y Cecilio Guillén, esta semana no se han retomado las negociaciones para desbloquear el impasse que afecta a la principal comercializadora de productos hortofrutícolas almerienses. A todo esto, miles de trabajadores permanecen expectantes e inquietos, desconocedores del futuro que les espera a ellos y a sus familias y si será el Estado quien finalmente deba pagar los platos rotos valorados en millones de euros.  En este contexto de silencio aparente, solo un ex directivo de AgrupaEjido impuesto en su día por el Pool bancario, parece que ha seguido echando gasolina al fuego, según fuentes de la comercializadora. La última noticia que llega sobre este enconado conflicto económico apunta a una única condición que habría puesto Cajamar para retomar la mesa de negociación en los despachos: la retirada de la denuncia que Guillén presentó ante el Juzgado por supuesta estafa y delitos societarios contra los ejecutivos impuestos por Cajamar en su día. Por lo que parece, el socio mayoritario de la empresa, no parece dispuesto a cumplir con la demanda, fundamentalmente “porque no se fía de ellos a la vista de los numerosos engaños de los que ha sido víctima él y su empresa desde 2010” aseguran fuentes conocedoras del conflicto.

“Mar de Plástico”

Ese fue el primer nombre -“Operación Mar de Plástico”-  que la policía judicial barajó en el año 2008 para denominar la que luego se llamaría ´Operación Poniente´. Se cambió porque la primera opción era “demasiado descriptiva del escenario investigado”. Siete años después, el Grupo Atresmedia, ha bautizado con la primera denominación una serie televisiva que, a priori, parece que no va a gustar a los lugareños y ya está generando fuerte polémica. La sensibilidad está a flor de piel y parece que el estreno de la serie, que intenta emular -salvando las distancias-  a ´El Principe´ de Mediaset en Ceuta, se producirá en septiembre, con el inicio de las cosechas bajo plástico. De proseguir la polémica a Gabriel Amat y al PP de Almería se le presenta una curiosa papeleta política consistente en explicar a los almerienses cómo y por qué, siendo el Grupo Atresmedia uno de los más beneficiados con la publicidad institucional que de ellos depende, se les permita el rodaje de una serie para Antena3 TV que, a priori, parece que puede neutralizar negativamente el efecto de las millonarias campañas publicitarias de imagen y promoción de Almería en los soportes mediáticos del grupo dominado por el Grupo Planeta. A ver como lo explican.

“Operación Sextante”


Un total de 65 implicados por las licencias ilegales de patrones de yate en Almería, la mayoría de clase social alta. La Jet almeriense implicada y Podemos sin rechistar. ¿Se han dado cuenta de que los ´podemitas´ no son tan peligrosos ni tan bolcheviques como los pinta Rajoy?

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