domingo, 21 de junio de 2015

CONSEJERA DE ALMERÍA, PERO MENOS

A-92, IDEAL de Almería,
Domingo 21 de junio de 2015


Almería ha logrado esta vez, tras el planchazo de septiembre de 2013, sentar a una paisana de Fiñana en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. De esta manera, la presidenta Susana Díaz, cumplía un viejo compromiso contraído con los almerienses y, en cierta forma, lograba calmar a quienes - con razón- sentían una especie de discriminación política territorial absolutamente injusta, jaleada tras las bambalinas- todo habrá que decirlo- por determinadas fuerzas políticas y económicas acostumbradas a influir sobre Sevilla desde que Martín Soler Márquez fue llamado en 2008 por Chaves para ocupar Agricultura y Pesca.
Mari Carmen Ortiz Rivas ha sido esta vez la elegida, pero a nadie se le escapa que en siete años, mucho han cambiado las cosas en España y Andalucía para que vuelva a reeditarse una especie de virreinato provincial como el que protagonizó Martín Soler. El peso político que entonces tuvo el líder del “clan de Cuevas” fue tal que incluso, pasado el tiempo en Sevilla, llegó a estar en la línea sucesoria para ser proclamado sustituto de Manolo Chaves, a propuesta del entonces jefe del aparato regional del PSOE Luis Pizarro.
Ortiz Rivas es, según quienes la conocen, “una buena persona”. Cualidad apreciable y valiosa pero que parece estar ligeramente reñida con el hecho de tener peso político y mando en plaza en el socialismo almeriense. Pese a su veteranía en la política institucional socialista desde principio de la década de los noventa, Mari Carmen Ortiz no puede ser definida como una dirigente con peso orgánico ni político. En palabras de un destacado cuadro socialista, “Mari Carmen es una gran trabajadora, su principal cualidad en política, pero ni de lejos puede ser considerada como un referente político del PSOE de Almería”. Quizás por esta circunstancia, Ortiz ha logrado sobrevivir en las últimas décadas en las turbulentas aguas del socialismo almeriense figurando en cada momento, siempre en segundo plano, integrada en la mayoría oficial del partido. Antes de que José Luis Sánchez Teruel la propusiera para figurar como candidata en las listas del Parlamento Europeo, Ortiz estaba encuadrada en el grupo del ex diputado al Congreso Paco Contreras - hoy abiertamente crítico con la política de Teruel- de la misma forma que antes estuvo con el conglomerado de tribus familiares que desbancó a Martin Soler y Diego Asensio del poder orgánico provincial.

El medallero

Pese a que el medallero de las influencias sobre la presidenta Díaz es voluble y suele ser manejado a voluntad de los interesados, contando que nadie les va a desmentir, es muy posible que en el caso del nombramiento de Ortiz se atribuya los méritos el actual secretario general de Almería. Quienes conocen en Sevilla como Susana Díaz ha elaborado su gobierno y, sobre todo, su estilo a la hora de afrontar determinadas decisiones de calado lo rechazan de plano. Díaz sabía que tenía que atender su compromiso con la territorialidad, de ahí que el número de consejerías haya pasado de 11 a 13. ( Sevilla cinco, Málaga y Granada dos y el resto de provincias solo un miembro en el ejecutivo) Además, sabía Susana que esta vez no podía dejar fuera a Almería, única provincia donde siempre les gana el PP de Amat/Arenas. El problema radicaba en elegir a la persona. Claro que dada la división interna del partido en la provincia, motivada por la cada día más discutida gestión de Sánchez Teruel y Adela Segura,  -ausencia de debate interno imponiendo el ordeno y mando- con muchas agrupaciones en pie de guerra, Susana Díaz tenía que optar por un perfil plano, sin aristas, por alguien que no levantase filias y fobias. (La filtración del nombre de Sonia Ferrer partió de Almería para perjudicarla y quitarla de la carrera) Además, la ex consejera Elena Víboras, habría jugado un papel determinante ante Susana a la hora de la elección de Ortíz Rivas ya que, la amistad personal entre ambas, se remonta a muchos años atrás, hasta el punto de haberla rescatado hace siete meses, tras no haber conseguido acta europea, para presidir el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) que, a la postre, iba a servirle a Ortíz para familiarizarse con su nuevo cometido, parcelas de la que no es experta. Un handicap de la nueva consejera que deberá solventar con el nombramiento de un Viceconsejero que sí sea especialista en la materia. Se habla del actual Secretario General de la Consejería, Jerónimo José Pérez Parra, almeriense de Huercal-Overa, 53 años, Ingeniero Agrónomo y, entre otras cosas, ex director de la división de Negocio Agroalimentario de Cajamar, cuyo nombre como consejero fue susurrado insistentemente desde Almería al entorno de la presidenta por personas no vinculadas al PSOE.
Mari Carmen Ortíz sabe, por tanto, que su nombramiento no nace propuesto desde Almería, algo que en cierta forma la puede liberar de influencias y presiones no siempre acordes con la política regional global en materia de Agricultura y Pesca.
De momento, una de los primeros marrones con salpicaduras almerienses que se encontrará sobre su mesa de Consejera es el sumario del  llamado Caso Marismas. Están imputados técnicos y ex altos cargos de Agricultura y, entrado el mes de julio, el Juez Gutiérrez Casillas deberá determinar si envía a Granada la propuesta de imputación por la Guardia Civil de cinco graves delitos contra el aforado jefe de filas del PSOE de Almería por su actuación, hace siete años, como Director General de Regadíos. En este punto a lo máximo que puede acceder Ortiz Rivas es a facilitarle información de primera mano a Sánchez Teruel sobre la marcha de la causa judicial en la que está personada la Junta. Así Teruel no se enterará por la prensa. Algo es algo.



LA CUAJADERA

Mena irrita a los jueces de Almería.


-No ha gustado nada en los ámbitos judiciales almerienses las andanadas públicas lanzadas por Rogelio Mena cuestionando la independencia de los togados que han intervenido en su proceso por el que ha acabado condenado e inhabilitado para cargo público durante dos años y medio. De todo lo dicho por Mena contra jueces y Fiscales, lo que más ha irritado fue la malévola insinuación sobre la hermana del instructor que le imputó en Huercal-Overa, funcionaria del Ayuntamiento de Roquetas e hija del magistrado Juan Ruiz-Rico -hoy en el TSJA- de cuyo prestigio personal e independencia profesional nunca nadie ha dudado a lo largo de su dilatada carrera. En fuentes jurídicas se cree que el recurso en el que Mena confía que prospere para permanecer cuatro años como alcalde de Albox, expulsado del PSOE, “irá relativamente rápido en la Audiencia de Almería”.

-Juan Enciso, ex alcalde de El Ejido por el PP y el PAL, me dice que está “muy tranquilo y nada preocupado” por lo que suceda con la vista oral del caso Poniente, en el que está imputado junto a seis decenas de personas más, cuya fecha aún no ha sido concretada y que se estima pueda llegar a finales de año. Enciso afirma que la policía “falseó” datos en sus atestados que le perjudicaban y que, oportunamente, su abogado Paco Torres podrá demostrarlo todo ante el tribunal juzgador. El ex edil  sostiene que, judicialmente, tiene el panorama más despejado que su ahijado político, el actual alcalde Paco Góngora, imputado por varios delitos económicos.



-En el seno de la militancia de Ciudadanos en Almeria sigue la tensión, una semana después, del “cazorlazo”. Fuentes de las bases del partido apuntan a serios intentos por descabalgar a Miguel Cazorla del cargo de coordinador provincial del partido. Próximamente “bajará alguien de Barcelona” para reunirse con la militancia y analizar que está pasando en Ciudadanos de Almeria. Otras fuentes del partido, a nivel regional, confirman la existencia de gran preocupación en el entorno de Albert Rivera por las consecuencias electorales que puedan tener en otoño el “mete y saca” de Cazorla a la hora de pactar el ayuntamiento de Almería.
Esas mismas bases del partido desmienten categóricamente la existencia de “llamadas de Mariano Rajoy a Albert Rivera” para resolver lo de Almería. Señalan que esa versión “interesada” ha sido lanzada por Gabriel Amat en un intento por desmarcarse de la versión, ampliamente extendida en el PP, de que  al líder provincial del PP no le importó el sacrificó político de su compañero Luis Rogelio como alcalde con tal de salvar Roquetas para sí mismo.

-La Plataforma Ciudadana Abderitana, clave para que el PP gobierne Adra, ha pedido las cuentas a través de una auditoría municipal de los últimos años, incluyendo la etapa de Maria Carmen Crespo como alcaldesa. Existe gran expectación por conocer los gastos pagados en materia de asesoría jurídica a determinados despachos de abogados. Se habla de facturas cercanas a los cien mil euros y que difícilmente tendrían respaldo en actuaciones profesionales encargadas por la corporación. La incógnita se despejará en cuanto concluya la auditoría en la que se espera que no se oculte en concreto esta partida que algunos presuponen “muy escandalosa” por las cantidades y los letrados intervinientes.







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