miércoles, 15 de octubre de 2014

LAS CAJAS ANDALUZAS MERECEN UNA INVESTIGACIÓN (Y II)



"A mayor gloria de ellos"

Dentro de las entidades financieras andaluzas, los representantes de los grandes sindicatos, han tenido voz, voto y gran influencia. En algunas de ellas, caso de El Monte, CCOO fue determinante para inclinar el voto del Consejo en la destitución de Beneroso, junto al PSOE, IU y el PA.
En el caso de la San Fernando, donde la UGT siempre gozó de gran peso e influencia, su sección sindical fue muy combativa en contra de la gestión de los responsables políticos. Aunque también es verdad que su política de denuncias siempre quedaron entre los muros de la vieja Audiencia de Sevilla en la Plaza San Francisco, hoy sede de la Fundación Cajasol. Unas denuncias y una presión que sirvió, la mayoría de las veces, para la obtención de mejoras laborales de los trabajadores en unos fantásticos convenios envidiados en todo el sector.
El 14 de noviembre de 2002, la sección Sindical Regional de la UGT en la Caja San Fernando, lanzó una circular interna bajo el titulo "A mayor gloria de ellos".
Comunicaba a sus afiliados que en el último Consejo de Administración, "UGT ha denunciando un nuevo episodio de las prácticas de la época anterior, por el que se benefician unos pocos, siempre los mismos".
Y a lo largo de ocho puntos puede leerse una detallada denuncia que revela, por vez primera, la existencia de tarjetas opacas al fisco en las cajas andaluzas:

1.- Se apertura  una cuenta a nombre de una Sociedad pendiente de constitución denominada AMGE, con el CIF de la Caja, con un ingreso de 8.500.000 ptas.
2.- Las firmas autorizadas en la cuenta eran las de Francisco Gallardo Fernández y José Manuel Amores Zurita.
3.- En una cuenta a nombre de una Sociedad en fase de constitución, solo se puede realizar el apunte de apertura, que debe corresponder con el desembolso del capital social, y mientras no se formalice la constitución, en la cuenta no se deben realizar movimientos y el saldo debe permanecer bloqueado. Pese a lo anterior y a que la Sociedad no ha llegado nunca a constituirse, la cuenta referida ha tenido cerca de 400 movimientos. En consecuencia se ha vulnerado de manera evidente la normativa de aplicación.
4.- Se han realizado diversos ingresos, desde el centro contable 2600 (Dirección de Área de Auditoria y Control de Gestión) por un importe de 45.000.000 de pesetas.
5.-Las disposiciones de la cuenta se realizaban a través de tarjetas American Express.
6.- Los beneficiarios que disponían de estas tarjetas eran: Juan Manuel López Benjumea, Enrique García Ledesma, José Manuel Amores Zurita, Francisco Gallardo Fernández, Santiago Romero Calero, Juan Salido Freyre, Luis Manuel Martín Elías, Manuel Piñar Parias y José Victoria Feu.
7.- Cada uno de ellos tenía asignada una cantidad, de la que disponían libremente, produciéndose incluso excesos en la disposición del saldo asignado. Diferencia ésta que reintegraban posteriormente, mediante un abono en la cuenta. Esta práctica podría suponer el disfrute de anticipos encubiertos.
8.-Las disposiciones se realizaban para viajes privados de los beneficiarios. Por supuesto, sin que ello estuviera regulado, y en consecuencia sin tener repercusiones fiscales."

La nota de UGT, indica finalmente que una vez expuestos los hechos, "propusimos al Consejo" que se investigasen las tarjetas negras, actuar en consecuencia y "facilitar al Consejo información detallada de las medidas adoptadas, si es que las ha habido, y en su caso de las que vaya a adoptar". También pedían la inhabilitación del Sr Gallardo "como interlocutor en las inspecciones que se realizan en la Caja por el Banco de España o la Junta de Andalucía".
De esta historia nunca tuvo noticia la opinión pública y se desconoce si surtió algún efecto esta denuncia a corto, medio o largo plazo. Si es cierto que el sustituto de  López Benjumea en la presidencia de la San Fernando, Alfredo Pérez Cano, fallecido prematuramente, puso orden interno, cortocircuitó prácticas sospechosas e irregulares, nombrando a un equipo nuevo que puso cierto orden pero que, desde luego, no acudió a Fiscalía a denunciar lo que se encontró bajo las gruesas alfombras de la Real Fábrica de Tapices.


Presidentes políticos.

Un repaso a los nombres y apellidos que han presidido las cajas andaluzas durante la época que ahora urge revisar, resulta ilustrativo sobre cómo el poder político ha controlado el sistema. Nombres como Antonio Jara Andreu y Antonio María Claret García en la de Granada. También el de Isidoro Beneroso Dávila, Juan Manuel López Benjumea, José María Bueno Lidón, Alfredo Pérez Cano, Luis Navarrete y Antonio Pulido, la mayoría con carné del PSOE, fueron las figuras estelares del escenario cajero sevillano y onubense. Es más, tras  la destitución de Beneroso en El Monte, una bicefalia se institucionalizó en la entidad con el nombre de Mario Jiménez en calidad de vicepresidente ejecutivo. Con despacho en Huelva, chófer, tarjeta y secretaria, el actual Portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, látigo del PP, ocupó durante años un singular virreinato cajero en Huelva, permitido desde Sevilla por Bueno Lidón, el candidato de IU y CCOO que tuvo que "tragar" el PSOE para poder echar al "traidor  de Isidoro".  (Al final, Bueno Lidón, acabaría dimitiendo tras conocerse sus relaciones mercantiles con Metrovacesa y Luis Portillo, empresario aupado al estrellato del capital en los años del pelotazo desde El Monte en Sevilla)
Pero lo que inicialmente fue control absoluto del PSOE desde las presidencias, acabó estallando como efecto colateral de la polémica Ley de Cajas y la batalla cordobesa por Caja Sur. Los presidentes sevillanos, Beneroso y Benjumea, a los que años antes Pepe Rodríguez de la Borbolla fichó para las Juventudes Socialistas, optaron por la independencia y la autonomía de gestión. Y no solo eso, empezaron a mantener contactos discretos y sospechosos - ante un mosqueado PSOE- con Javier Arenas, especialmente Beneroso, que al cabo de los años y tras ser descabalgado de la presidencia de El Monte y expulsado del PSOE junto a Benjumea, se convirtió en uno de los más destacados asesores de Arenas y del PP en el área económica y financiera del partido. Beneroso llegó a estar en las quinielas, antes de las últimas autonómicas que ganó el PP-A, como posible miembro del gobierno que pensaba formar, si hubiese podido, el presidente Arenas Bocanegra.
No es exagerado, por tanto, decir que durante años, la imagen que proyectaron los gestores de las cajas sevillanas, se substanciaba en una especia de paraíso con calma chicha, donde las luchas del día a día entre partidos no recalaban ni se reproducían en sus órganos rectores. En los consejos de administración se sentaban variopintos personajes de la política del consenso; alguno como Ricardo Tarno, hombre de Arenas, ocupando la Secretaría del Consejo de El Monte, al que nunca se le oyó criticar las millonarias operaciones de la entidad con determinados empresarios de moda. Léase Luis Portillo- presentador en su día del candidato a la reelección Alfredo Sánchez Monteseirín- o Domingo Díaz Mera, el manchego recomendado por Pepe Bono para hacer grandes negocios en Huelva bajo el paraguas financiero de El Monte.
Una época en la que, unos y otros, cuidaban de forma muy especial a los medios de comunicación, su imagen y su buen nombre como grandes gestores del sistema financiero andaluz. De hecho, muchos millones de pesetas de estas entidades, fue destinado a operaciones mediáticas, financiando una televisión de Rojas Marcos en Sevilla o un conglomerado mediático de Díaz Mera en Huelva. Amén de importantes partidas presupuestarias para publicidad institucional en casi todos los medios influyentes de Andalucía. La millonaria inversión anual en medios de comunicación locales, regionales e incluso nacionales, incluyendo la contratación de un conocido asesor madrileño apodado por el fallecido Rafael Álvarez Colunga como "El gorrión" - "porque hay que darle alpiste, mucho alpiste"- les permitió cierta tranquilidad para hacer y deshacer al antojo de quienes mandaban sobre los consejos de administración de algunas cajas. Integrados, todo habrá que recordarlo, por corderos silenciosos, la mayoría de los cuales no tenían preparación suficiente como para atender sus responsabilidades al frente de una entidad financiera. Eso sí, la mayoría se conformaban con ejercer de pajes de la ilusión, resolviendo puntuales "problemas de tesorería" de sus respectivos ayuntamientos o de las entidades a las que pertenecían. Y, además, disfrutando de canonjías en forma de viajes por todo el mundo, caros regalos y suculentas dietas de asistencia a consejos de todo tipo. Y, en muchos casos, de tarjetas de crédito de las que en gran medida se desconoce, a día de hoy, el color.

Las participadas.

Pero el gran instrumento de gestión de estas entidades, sin duda, fue la creación del correspondiente departamento de "participadas". Palabra mágica donde las haya y que supuso la entrada de las cajas en sociedades mercantiles privadas, con el objetivo de crear riqueza, impulsar nuevos proyectos y, de paso, establecer una zona oscura de gestión que ha permitido, sobre todo, la puesta en marcha de una especie de "universidad de nuevos ricos" andaluces y foráneos. Los más importantes ejecutivos de estas entidades, se convirtieron en perejiles de todas las salsas sociales, acaparando protagonismo y portadas a go gó.
Salvo puntuales y honrosas excepciones, las participadas, han sido un agujero negro, negrísimo, por donde las cajas han perdido muchos millones de su patrimonio. La burbuja inmobiliaria, el pelotazo de la construcción, ha sido posiblemente el escenario donde más dinero se ha derrochado o perdido en estos años. Operaciones, muchas veces, que entraban en clara competencia con el sector privado no colaboracionista con el régimen financiero. El caso de los terrenos del antiguo aeródromo sevillano de Tablada, podría ser el ejemplo perfecto que demostrase esta forma de operar, con las dos cajas sevillanas compitiendo ante el Ministerio de Defensa en una subasta pública frente a los más importantes empresarios del sector inmobiliario andaluz. Una operación, por cierto, en la que acabaron todos en el mismo colchón financiero. A la fuerza ahorcan.
Una curiosa circunstancia no ha pasado desapercibida en pleno estallido de la crisis y cuando estas entidades huían de la burbuja inmobiliaria. Una caja concreta aprobó su entrada en una conocida empresa del sector. Tiempo después, se sabría que tras esta operación podrían ocultarse extraños intereses del principal gestor de la entidad que, previamente, habría vendido un piso de su propiedad al dueño del nuevo grupo inmobiliario aliado de la Caja. Este tema, del que al parecer ha tenido constancia documental el banco comprador de la caja en cuestión, sin que conste que haya hecho nada por aclararlo, es muy posible que salte muy pronto con todo lujo de detalles ante la opinión pública andaluza y española.
En resumen. Los andaluces tiene derecho a saber que ha sucedido en estos años con su dinero en el sistema financiero andaluz. Son demasiados los puntos oscuros que permanecen sin aclarar. Los responsables directos de la gestión, con sus luces y sus sombras, siguen ahí, alguno disfrutando de sus negocios entre Miami y Panamá. Otros gozando de un estatus de nuevo rico,  a la vista de todos, y pretendiendo seguir influyendo en la sociedad civil andaluza.
Los partidos del arco parlamentario andaluz, por activa y por pasiva, sostienen públicamente una clara vocación de transparencia en el manejo de los dineros públicos. Susana Díaz, la actual presidenta de la Junta, ha convertido lo de "tolerancia cero contra la corrupción" en el gran estandarte político de la nueva era socialista. El PP, desde hace cuatro años, solo habla de la corrupción de los Eres y de la de los demás. IU también amaga, de vez en cuando, con un discurso contundente contra la corrupción. Dado que todos estos partidos, con mayor o menor intensidad, han sido partícipes  o cómplices de lo sucedido en las cajas andaluzas, estamos ante una oportunidad única para que actúen y denuncien ante la Justicia para que se investiguen haciendas y patrimonios. Y, como repite machaconamente la presidenta Díaz: "Caiga quien caiga".


No hay comentarios: