domingo, 6 de abril de 2014

LA SUCESIÓN DE GABRIEL AMAT


A-92
Ideal de Almería
Domingo 6 de Abril de 2012



El incierto futuro judicial que rodea actualmente al líder de la derecha almeriense, Gabriel Amat, pero sobre todo el cansancio que genera su dilatada actividad política (y la edad que no perdona), parece que son los motivos por lo que, sotto voce, se empieza a hablar internamente en el PP de su sucesión.
En 2010, a finales de septiembre, mantuve un almuerzo con quien tan solo presidía entonces el partido y el Ayuntamiento de Roquetas. La Diputación llegaría después y no me pareció ese día que ambicionase apasionadamente el puesto. Le noté cansado. En mi crónica de aquel agradable encuentro gastronómico en ´El Boliche´, publicada el 3 de noviembre, intenté describir el estado de ánimo del dirigente de la derecha quien, durante los meses precedentes, se había tenido que enfrentar a una situación que, en el fondo, le incomodaba más de lo que podría parecer. Hombre amante de los pactos y componendas, públicas y privadas, nunca fue su estilo - ahora sí- optar por la vía judicial para dirimir ajustes de cuentas con los enemigos y menos abrir una guerra fratricida con los de su mismo ADN político. Ver a sus antiguos compañeros, escindidos en el PAL, en El Acebuche y sometidos a un proceso judicial denominado ´Operación Poniente´ le mantuvo muy inquieto y nervioso durante meses. Quizás porque, tarde o temprano, conociéndoles tan bien, sabía que responderían con dureza a la agresión recibida. Las guerras siempre acaban con víctimas en los dos bandos. Siempre sostuve, en público y en privado, que Gabriel Amat nunca creyó que aquella ofensiva, iniciada con el detectivesco dossier del ´Informe Pícaro´, sobre las riquezas y patrimonios acumulados por el ´clan de El Ejido´ y que dio paso, tras investigaciones periodísticas, a denuncias de IU y el PP ante la Fiscalía de Almería, acabasen convertidas en la primera gran Causa judicial contra  una pequeña parte de la corrupción político económica que asola hace años Almería. Una investigación, cabe recordar, muy significativa en el contexto judicial almeriense ya que, como otras que llegarían años después, fue impulsada por la Fiscalía Superior del TSJA, la misma que desde principios de 2013 investiga a Gabriel Amat, su actuación como alcalde y su patrimonio familiar.
Amat, a finales de 2010, políticamente hablando, solo tenía una meta y una gran aspiración personal en el que parecía su fin de trayecto. En mi crónica del encuentro quedaba reflejada así:
"Pero a Amat, alpujarreño viejo y listo (voraz e insaciable, según sus enemigos), que sabe que si el pepino baja de los cuarenta céntimos la palma el agricultor, parece que los ataques empiezan a resbalarle con los años y su experiencia en la vida pública. Amat piensa que, sin hacer ruido, sin enfrentamientos abiertos, trabajando día a día de esa forma, las encuestas le vaticinan la mayor victoria histórica de la derecha andaluza en una provincia sobre el régimen socialista de los treinta y tantos años. A esa idea está aferrado el abuelo de la política almeriense, pero por encima de todo dice que tiene un gran deseo y una gran ilusión puesta en la primavera de 2012, algo así como el colofón, la guinda a su carrera política: asistir en el Palacio de San Telmo - “entrando ese día por esas puertas abiertas de par en par, en aquel gran palacio de Sevilla”- a la toma de posesión como presidente de la Junta de Javier Arenas, de su "gran amigo Javier".
Javier Arenas, su "hermano menor", ganó, pero perdió su última oportunidad de gobernar Andalucía ya que no obtuvo la ansiada mayoría absoluta. Su gozo en un pozo y, además, seco.
Previamente se hizo con el sillón de la Diputación de Almería, que para Amat suponía, sobre todo, una victoria moral al recuperar el poder en una institución que, tres tránsfugas, se la arrebataron con el vergonzante (y electoralmente costoso) apoyo del PSOE de Martín Soler.
Pero los años pasan y en la mente del astuto dirigente seguramente no ha dejado de rondar su jubilación y, por descontado, planificar su sucesión. A saber: alcaldía de Roquetas, presidencia del partido y de la Diputación.
Las denuncias ante la Justicia en el último año de la asociación contra la corrupción en Almería, denominada AMAyT, siglas que empiezan ser considerada en Almería como acrónimo y que tanto le ha irritado hasta el punto de querellarse contra ellos, ha supuesto un contratiempo con el que no contaba Don Gabriel. Él esperaba virulentas reacciones desde el entorno de Juan Enciso, pero eso dejó de preocuparle porque, al final, su lógica política ha estado encaminada a pactar y a captar a la mayoría no contaminada por la OP para que vuelvan al redil del que se fueron. De la misma forma que consiguió que Juan Megino volviese a la casa común de la derecha con su partidillo, sus partisanos y sus ladrillos.
Amat, un mix entre Fabra (Castellón) y Baltar (Ourense) pero más zorro y discreto que ambos, ha logrado que en Almería no se mueva una brizna sin su conocimiento y, lo más llamativo, sin su consentimiento. Controla algunos medios de comunicación, a cambio de inversiones publicitarias tan suculentas como, en muchos casos, carentes de utilidad pública. Difícilmente, en cualquier provincia andaluza, se pueda dar un caso de control absoluto de una provincia por parte de un solo dirigente político.
Le respetan hasta los socialistas que, como partido, no se han personado en ninguna Causa que afecte a Don Gabriel. "Lo nuestro queda en una oposición de guante blanco", asegura resignado un destacado dirigente del PSOE almeriense.
El relevo político de Amat es pues un asunto del que empieza a hablarse en reducidos cenáculos populares sin que nadie se atreva a exteriorizar públicamente sus posibles apetencias.
La figura de Eloísa Cabrera, número dos en Roquetas, parece que no acaba de cuajar como futura candidata ya que levanta recelos internos entre el resto de concejales. Por cierto, sobre la mayoría de ellos pende, en estos momentos, una petición de imputación de Fiscalía a cuenta del ´Caso La Fabriquilla´.
En la Diputación casi todas las quinielas apuntan Javier Aureliano García como el delfín con mayores papeletas si repite victoria provincial el PP; aunque con escasas posibilidades de hacerse con la presidencia del partido. Asunto más peliagudo ya que, en esa batalla, no conviene olvidar las diversas tribus y en especial a Luis Rogelio Rodríguez Comendador, junto a sus ya maduritos "niños". Y tampoco a la capital del Poniente con Paco Góngora agazapado desde hace tiempo y con aspiraciones. No obstante, su último traspié judicial, ordenando la Audiencia que le investiguen por supuesto delito fiscal y tráfico de influencias cuando era delfín de Enciso, le coloca en desventaja en caso de confirmarse su imputación. Por esa razón peligra incluso que repita como candidato, aunque en su entorno se asegura que Juanma Moreno Bonilla le ha prometido hace días en Sevilla (el 27 de marzo pasado, un día antes de que saltase el escandaloso Auto a la luz pública) que lo volverá a ser alcaldable. Sin olvidar los muy discretos movimientos de notables empresarios ejidenses, históricos padrinos del PP, que ya habrían hecho llegar a Amat su descontento con la gestión y el trato que les da Góngora.
Con este panorama se comprende el desbordamiento al que está sometido el veterano líder de la derecha almeriense. La única satisfacción que le queda a la vista, si se confirma, es el rumoreado nombramiento de su amigo Javier Arenas como Ministro de Agricultura, en sustitución de Arias Cañete. Aunque de producirse nadie sabe vaticinar, dado como está el patio almeriense, si eso será bueno, regular o muy malo para Gabriel Amat y sus planes.


LA CUAJADERA


1.- ROGELIO MENA

El alcalde de Albox ha podido percibir entorno a los 4.336 Euros el pasado mes de marzo como sueldo de procedencia pública. Al menos esa es la cifra resultante de las cantidades a las que ha tenido derecho. 3.600 como alcalde, según el PP, más 736 Euros por asistir a dos comisiones de la Diputación y a un pleno (184 por comisión y 368 por el pleno). Mena, miembro además de la ejecutiva regional de Susana Díaz, renunció recientemente a la exclusividad en la corporación provincial por la que percibía un total de 3.763 euros brutos.

2.- MIGUEL CAZORLA

Los aires de renovación y frescura  en la política que pregona el líder de Ciudadanos, el catalán Albert Rivera, en Almería contarán con un veterano cargo público del GIAL. Cazorla ya formó parte del gobierno municipal de Almería como concejal con Juan Megino.

3.- CEMENTERIOS

Los socialistas han denunciado que por ´silencio administrativo positivo´ la ciudad de Almería deberá pagar, en tres meses y por orden judicial, casi siete millones a la UTE concesionaria de los camposantos. Pedirán comisión de investigación al respecto y, si Luis Rogelio se niega, le tienen preparada una sorpresa. Judicial, por supuesto.

4.-ROSARIO SOTO

La diputada popular de Almería ha reaparecido en Sevilla como portavoz del partido y opinar sobre la petición de la Fiscalía Anticorrupción para que Alaya remita al Supremo la pieza de los Eres de los ex presidentes y aforados. Soto  ha proclamado una obviedad: "Las prisas no son buenas". Especialmente para el PP, claro.


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