domingo, 24 de enero de 2010

LOS MALES DEL SUR, Capítulo VIII

UNA GESTORA PARA EL EJIDO


Algún día, cuando pasen los años, los politólogos analizarán con fruición y con cierta dosis de sorpresa lo que desde hace tres meses sucede en uno de los ayuntamientos más importantes de Andalucía: El Ejido, (Almería). Que su alcalde esté en prisión preventiva desde hace más de noventa días y que , como tal, siga en el cargo legalmente, supone una atrocidad democrática y un desajuste cívico que, sin duda, conduce a un enorme escándalo social o, mirado con distancia, político y, desde luego, un despropósito en la lucha judicial contra la corrupción política. ¿Como un alcalde, que puede volver sentenciado a la cárcel y/ o quedar inhabilitado, puede mientras le condenan firmar una concesión municipal o una licencia desde la Presidencia de una corporación pública?

Por lo que se ha visto, los dos principales imputados en la Operación Poniente,Juan Enciso Ruiz y el Interventor José Alemán Bracho, no permanecen entre rejas por “un error” de la Juez instructora de la investigación, tal y como durante semanas han venido machacando y proclamando los miembros del actual gobierno municipal de El Ejido y su segundo jefe de filas, el secretario general del PdAL, José Añez Sánchez. Tampoco porque éste sea un caso “politizado” como atacan para defenderse ahora; que busquen una foto del alcalde escoltado policialmente o con las esposas puestas. Ni una sola, solo imágenes de “maderos” cuarentones con mono azul de campaña y gorra de béisbol, cuadrados en la puerta del ayuntamiento. Que la magistrada haya redactado la pasada semana sendos autos denegando la puesta en libertad de Enciso y Alemán, argumentando que pueden huir, destruir pruebas e incluso seguir delinquiendo, según reveló a sus lectores La Voz de Almería en exclusiva, son unos autos que parecen alejar definitivamente las dudas respecto de la presunta comisión de un rosario de delitos que conformarían el muestrario de actuaciones ilegales más graves que pueda cometer un cargo público en nuestro marco jurídico y legal.

Erase una vez, hace tres años...

Lo que ya en febrero de 2007, hace tres años, fue denunciando periodísticamente ante la opinión pública como todo un cúmulo de irregularidades cometidas con los dineros de la empresa mixta de servicios Elsur, parece que es la base fundamental de la investigación de la Justicia desde hace dos años y medio y que desembocó el 20 de octubre pasado con la imputación y detención de veinte personas, la mayoría familiares de los encarcelados.

Mientras avanza lentamente la investigación judicial entorno a los dineros de El Ejido– la Malaya en Marbella ha tardado en instruirse cuatro años y Roca sigue en la cárcel- parece que ha llegado el momento de que la política mueva ficha en tanto en cuanto miles de andaluces, vecinos de esta localidad del Poniente almeriense, padecen a diario el desgobierno y la parálisis de una institución como su Ayuntamiento. Parece que empieza a estar más que justificada la creación urgente de una Gestora Municipal. (Como en Carratraca, según “La Doctrina Pizarro”) Todo ello agravado por la práctica suspensión de pagos a proveedores, amén de un agujero muy notable que se terminará de calcular cuando se sepa de qué estamos hablando en el contexto penal de la Operación Poniente. Sin olvidar otro detalle importante: si el alcalde está en la cárcel, seguramente habrá tenido colaboradores necesarios en la comisión de esos delitos que le acusan: ¿concejales, funcionarios, empresarios, notarios, abogados, empresas, entidades financieras...?, personas a las que, en función de sus responsabilidades, también deberá alcanzar la acción de la Justicia. Administrar el día a día y sobre todo convertirse en defensores a ultranza de los encarcelados, han sido en estos tres meses, las tareas prioritaria del gobierno municipal mayoritario del PdAL.

El Chato sigue vivo...”e inocente”.

Para esa defensa numantina donde reiteradamente han pedido celeridad a la Justicia, que se dé prisa y diga de qué se acusa exactamente a Juan Enciso, no han escatimado medios y esfuerzos. Para ello, la emisora municipal y otros dos medios afines, una tele y un gratuito financiados con dinero publicitario municipal, de la Junta y la Diputación, están siendo piezas fundamentales para mantener entre la población de El Ejido la idea de que El Chato sigue vivo, en la cárcel, pero vivo, que saldrá, “y que es inocente” reiteran.

La sociedad ejidense, ensimismada electoralmente tras cuatro quinquenios de gobierno monocolor encisista, justo ahora empieza a creerse lo que está sucediendo con la primera autoridad de su pueblo. “Se veía venir” llegan a afirmar mirando a los lados,con temor, porque nadie nunca creyó que Juan Enciso fuese un líder destructible. Siempre le vieron como un vencedor, como un caudillo poderoso e impune en el reino del plástico de la antigua Murgis.

El culto a la personalidad de El Chato, como popularmente se conoce a Enciso, se revela como el factor principal que rodea a este singular político de la extrema derecha, que fue líder del PP en Almería y que, tras ser expulsado, pactó con el PSOE la Diputación a cambio de beneficios para su pueblo, sus intereses políticos y como parece, los personales.

El anuncio esta semana de la dimisión del presidente del Poli Ejido, Gabriel Hidalgo, ha supuesto el primer chispazo social en el escenario del Poniente. Hidalgo argumenta motivos personales para dejar el cargo, más concretamente de salud. (Algunos cercanos a Enciso han intentado evitar esta dimisión, al ser Hidalgo un hombre de la absoluta confianza del alcalde al frente del entrañable Poli). En diciembre pasado, Hidalgo parece ser que reunió a la plantilla de jugadores, a los que se les debe importantes sumas de dinero y les anunció que “el día 30 de diciembre saldría de la cárcel el alcalde”, y que a los pocos días les llegaría dinero para poder resolver la delicada problemática económica que envuelve a la entidad. Recuérdese que el ayuntamiento es el propietario de de la sociedad que gestiona el equipo.

La tocata y fuga de Hidalgo ha irritado al núcleo duro del PdAL, ya que entienden la dimisión como un inoportuno abandono cuando el barco zozobra y se abren brechas con el fuerte huracán de la Operación Poniente. El Poli es una entidad señera sí, pero una sociedad anónima deportiva que también podría estar siendo observada por los investigadores, según diversas opiniones recogidas en Almería. La aparición en las acusaciones de la Juez del delito de “blanqueo de capitales” hace pensar en la sociedad deportiva como una posible vía de lavado de parte del dinero obtenido a través de comisiones ilegales por los imputados y sus colaboradores. La Agencia Tributaria, al menos, revisa papeles.

La hora de una Política responsable.

La denegación de la libertad por parte de la jueza, además de confirmar que no se ha equivocado la Justicia, (al contrario, se ratifica), presupone que se va a dilatar en el tiempo la grave parálisis institucional que padece la localidad de El Ejido. Puestas así las cosas, parece que ha llegado la hora de la Política, con mayúscula, la hora del presidente Griñán y también del jefe de la oposición Javier Arenas.

Me aseguran que el presidente se ha documentado y se ha puesto al día en las últimas semanas sobre lo que a corto y medio plazo pueda suponer el asunto de El Ejido en el contexto de la política andaluza. El nunca habría formalizado pacto alguno con Enciso y su gente expulsada del PP en la Diputación de Almería. “Fue un error” dijo, y lo reconoció públicamente en Onda Cero y en la Razón hace un mes. Pero el pasado no tiene arreglo, ahora tan solo le queda apechugar – al igual que a Javier Arenas- con los daños colaterales que pueda aportar la instrucción del Sumario contra el PSOE o el PP en Almería. Ambos dirigentes, Griñan y Arenas, tienen además una gran responsabilidad política a la hora de solucionar la ratonera ejidense, pese a estar plagada de pequeñas y, muchas veces, miserables trampas de ratón de bodega.

PP: los imputados y el PSOE

Según fuentes del PP que realizan desde hace tiempo un seguimiento a la marcha de este caso de corrupción política, aseguran que en el sumario podrían aparecer “nombres de relevantes dirigentes socialistas almerienses que habrían mantenido charlas telefónicas con los imputados”, o bien, “que habrían utilizado a terceras personas para comunicarse en relación con determinados asuntos económicos de interés publico”.

Durante una década, al frente del PSOE de Almería ha estado el hoy Consejero de Innovación, Ciencia y Empresa Martín Soler Márquez. Él fue quien sugirió en su momento a Pizarro y Chaves la idea de sostener con los votos socialistas a tres tránsfugas del PP con José Añez como presidente de la Diputación. Un pacto bajo la mesa durante tres años y a cielo abierto en esta legislatura, hasta el mismísimo 20 de octubre. Es lógico pensar, por tanto, en un fluido contacto entre la nomenclatura del PdAL con sus socios almerienses del PSOE , así como con algunos delegados de la Junta, leáse los de Empleo que se han ¿ocupado? desde 2003 de la cesión ilegal de trabajadores a Elsur denunciada por CCOO. Ahora el consejero de Empleo, Antonio Fernández, se apresura a anunciar severas sanciones y colgarse la medalla de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. “A buenas horas” apostilla un dirigente sindical. Teniendo en cuenta que el seguimiento telefónico, con autorización de la Jueza Montserrat Peña, comenzó allá por la primavera pasada, las grabaciones del caso despiertan algo más que puro morbo. Seguramente ofrecerán una instantánea que describa una forma de gobernar casi a oscuras, a la luz de las velas.

Aseguran en el PP que el consejero Martín Soler ha sido visto en actos festivos como las ferias de Sevilla, Málaga y Almería del pasado año, en compañía de Enciso y/o Alemán. Lo único confirmado al respecto es que en la caseta de Abengoa en la Feria de Abril de Sevilla de 2009 sí que coincidieron el alcalde de El Ejido, el Interventor, Felipe Benjumea presidente de Abengoa -mayoritaria en Agua y Gestión y responsable de de Elsur- el cirujano y ex senador del PP José Manuel Gómez Angulo y el consejero de Innovación Martín Soler entre otros. Fue, según reconoció el propio Soler, la típica copa institucional en la Feria, en la sede de la principal empresa de Andalucía, en la que su anfitrión tuvo hasta la “cortesía y deferencia” de esperar un par de horas largas a sus ilustres invitados que viajaban desde el Oriente.

El gran error del PSOE, pactar con Enciso.

A los socialistas les puede resultar muy difícil demostrar conexiones recientes entre el PP y los imputados. No digo que no las haya, pero parece que rompieron de verdad relaciones en 2005, tras “el robo” de la Diputación con la ayuda del PSOE. Intentaron demostrar relaciones con Luis Rogelio Rodríguez, pero Diego Asensio no continuó en su ofensiva porque supo a tiempo que el asunto no le daba para más y a largo plazo quizás no le interesara. Como máximo el PSOE podría enarbolar el “Informe Pícaro” - que no lo tienen- donde se detallan las propiedades y riquezas que a esas alturas finales de 2006 cuando fue elaborado, atesoraban ya algunos de los imputados, militates entonces del PP.

El gran error de los socialistas almerienses fue no detectar a tiempo las verdaderas razones por las que Enciso y su banda se marcharon o les echaron del PP. Fue por una bronca fruto de una feroz lucha por el poder interno; Enciso quería presidir el partido vía Añez y extender a toda la provincia su “estilo” de gobernar, el que obtenía mayorías absolutas para la gaviota en El Ejido. Y, obviamente, dentro del “estilo” entraba necesariamente una forma muy especial de gestionar los servicios públicos, beneficiando a contratas y subcontratas de amigos y socios. Con un populismo municipalero muy marcado, dentro de la estirpe de munícipes andaluces con carácter como los Gil, Pacheco, Barroso, Palacios o Sánchez Gordillo, el encisismo, con dinero más que suficiente, obtenido con gran facilidad para lograr impunidades inimaginables en un Estado de Derecho, con carta blanca para sus ambiciones, en pocos años Almería habría quedado en manos de El Chato. De hecho en sus manos sigue, aún hoy, el control de más de 230 millones en la Diputación de Almería. Claro que también arrostra la administración ruinosa a la que han llevado el que presumían de ser “el ayuntamiento envidia de Andalucía, por lo saneado que está” según declaraba Enciso solo una semana antes de ser detenido, a través de su radio municipal.

Las manifestaciones del abogado defensor de Enciso, Francisco Torres, al establecer causa efecto entre el encarcelamiento del alcalde y el cierre patronal con cese laboral en las empresas subcontratas de Elsur, deben entenderse más en un contexto político que jurídico y de defensa procesal. Politizar el caso es el viraje que toma el asunto, visto desde la figura del alcalde. No en vano, su defensa pública, el Plan B iniciado esta semana, ha estado sustentado en altas emociones y bajas pasiones, ya sean políticas, sentimentales o tribales.

La jueza deberá resolver en breve la solicitud de personación como acusación en el proceso del PP y de las asociaciones vecinales creadas para pedir transparencia y dimisión del alcalde en prisión. Por cierto, una decisión trascendental en aras a garantizar la publicidad de lo investigado.

La situación generada tres meses después del estallido de la Operación en El Ejido, hace necesario ese acuerdo institucional que pasa, necesariamente, por un gran acuerdo para disolver el ayuntamiento y crear una gestora, como la de Marbella o como la que ahora está planteando la Junta en Carratraca, Málaga, tras la dimisión del alcalde de IU y el vacío de poder creado.

He creado este nuevo sitio donde agruparé toda la información que vaya generando la Operación Poniente.

Los Males del Sur (www.losmalesdelsur.com)


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