miércoles, 27 de enero de 2010

PALMERO, LA CARTA Y EL CASTILLO DE NAIPES

El pasado 13 de enero Gerardo Palmero celebró uno de sus cumpleaños más amargos. Cuentan que no tenía ni ganas de celebración y que su tiempo ese día, como en tantos otros desde octubre pasado, lo dedicó a meditar a fondo sobre la realidad personal que le envolvía y angustiaba desde hacía semanas, tras el amanecer del martes 20 de octubre pasado. Más incluso que cuando a punto estuvo de ser el séptimo concejal que volvía al PP, pero, tras dudar mucho, se quedó con El Chato. Palmero, con 41 años cumplidos ese miércoles, pasaba por ser una de las cabezas mejor amueblas del equipo del PAL y uno de los pocos concejales de El Ejido que, de verdad, se ha ganado su sueldo con su trabajo al frente de la Delegación de Cultura, convirtiendo Almería y El Ejido en un referente anual del mundo cultural español, especialmente en los ámbitos teatrales.

No hay más que echar mano de hemeroteca en Internet para saber que la capital del Poniente ha sido noticia en estos años por dos cosas: una, gracias a la excelente actividad de la delegación de Palmero y dos, por las andanzas de su jefe de filas Juan Enciso manejando la caja de Elsur, la cara y la cruz de El Ejido. Ayer presentó su dimisión avalada por dos pares de razones: se va de concejal y, ojo, deja también su acta como tal, señal inequívoca que su decisión de dimitir no forma parte de ningún chalaneo subterráneo en marcha entre partidos. Se va y punto, pero su ida tiene un profundo calado porque simboliza en sí mismo un gesto de honradez política y personal.

Antes de Navidad supe, a través de una fuente muy cercana a Gerardo Palmero y que, por tanto, respeté, que habría manifestado a su entorno más intimo su hartazgo a raíz de la situación creada tras el ingreso en prisión de su amigo Enciso. “Gerardo está verdaderamente angustiado, no descartes que lo deje todo y se marche” decían que decía.

Palmero, de buena fe, fue uno de los que creyó en un primer momento en que se todo se trataba “de un error, de un inmenso error” de la Justicia, pero la puesta en marcha del “Plan B” por parte de Juan Enciso desde la cárcel, con la ayuda en el exterior de Jose Añéz, sicólogo familiar de cabecera e ideólogo del PdAL, generó una gran inquietud personal e intelectual en quien, como Palmero, goza de un predicamento social muy por encima de sus compañeros de partido y de corporación. A Palmero, como a mucha gente, no debió cuadrarle la puesta en marcha de tan descabellado plan, a cara de perro contra la Justicia por parte de Enciso, su familia y su partido. Palmero, que los conoce bien a todos, intuyó a mediados de este mes de enero que había algo, alguna información, que se ocultaba de forma deliberada. Y en efecto, debieron pasar días para que la opinión publica conociese una nueva ampliación de los detalles que envolvieron la comparecencia solicitada por Enciso a la magistrada Montserrat Peña el penúltimo día de 2009. Ese día, cuentan, Enciso llegó al despacho de la juez muy venido arriba y con cierto tono exigente:

-Pregunte Señoría, pregunte lo que quiera Su Señoría.

-Dígame Ud, ya que es Ud el que ha solicitado ampliar su declaración.

-No no, Ud pregunte, pregunte, mire, aquí traigo todos los papeles de Hacienda, el catastro..pregúnteme lo que quiera Señoría...

Así más o menos debió transcurrir el primer tira y afloja entre el preso preventivo Juan Enciso y la instructora del sumario de la Operación Poniente el pasado 30 de diciembre, hasta que el compareciente fue obligado a identificar su voz y escuchar el contenido de una de las grabaciones telefónicas que, bajo mandato judicial, se le realizaron al alcalde el pasado año. Enciso debió de quedarse libido, sin palabras, tras oírse en una grabación donde él, que “nunca cogí nada que no fuera mío”, estaba supuesta o presuntamente fraguando la comisión de un delito con dinero público de por medio. Se asegura que no tuvo palabras para explicarlo y que, por esa razón, entre otras, volvió a la prisión de El Acebuche. A los pocos días la jueza se ratificaba en un Auto la prisión para el edil.

Enciso, sus defensores políticos y jurídicos, dieron por perdida la partida judicial tras abandonar los edificios judiciales de Oliveros y conocer el Auto denegando la libertad. La activación del plan de defensa público y político de Enciso, atacando a la jueza y a la Fiscalía, confirman que así fue. Se decidió sensibilizar al pueblo de El Ejido presentando a su alcalde encarcelado como un mártir y víctima de una gran conspiración política y mediática. Un plan suicida que no ha calado entre la mayoría de los vecinos de El Ejido y Palmero, por lo que se ve, es uno de ellos.

Se marcha tras quince años de labor municipal y ,quizás, cuando ayer reconocía que la Operación Poniente le ha “desbordado humana y personalmente”, estaba queriendo decirnos que es muy difícil asumir intelectual y políticamente lo que la Justicia dice que han hecho Enciso y sus amigos; asumir en definitiva que no se trata de ningún error judicial.

Ayer se oyeron voces y frases gruesas contra Palmero en algunos despachos municipales de El Ejido, sabe que va incluido en el gesto de irse. (¡Bienvenido al club de los niños malos!)

La marcha de un hombre con credibilidad y eficacia más que demostrada, supone para el castillo de naipes en que se han convertido el PdAL en la caida de una de sus cartas base. Y tras la caída de la primera, siempre hay una segunda y una tercera hasta que todo termina por derrumbarse. La marcha de Gerardo Palmero, por tanto, significa mucho más que la baja en el PdAL de los dos concejales de Huercal Overa. Su marcha de la política, aún asumiendo responsabilidades legales si las hubiere, simboliza un torpedo en la linea de flotación de la credibilidad de quienes mantienen paralizado institucionalmente al pueblo de El Ejido desde hace tres meses, todos ellos miembros del PdAL. Les añado, para su meditación ante la múltiple comparecencia de esta mañana, un nuevo e interesante dato: me confirman que la jueza ha admitido la personación del PP como acusación en el sumario de la Operación Poniente. Pero ojo, “solo en la causa principal”. ¿Pero hay más piezas abiertas, aparte de la de Elsur, en la Operación Poniente?


Publicado en su edición de hoy por La Voz de Almería.


1 comentario:

acip.el.ejido@gmail.com dijo...

Este es un RESUMEN
de este fabuloso cuento,
con las EXIGENCIAS Y PROPUESTAS
que nuestros movimientos hacen
para arreglar este entuerto.

Que para un mejor entender
y una mayor difusión
lo colocamos aquí,
y que si queréis ver
pulsad el siguiente renglón.

www.murgi.es/entradas/SITUACION-EL-EJIDO.jpg.