viernes, 8 de mayo de 2009

LA PICA del viernes: ADIÓS AMIGO

El Cardenal Arzobispo de Sevilla se marcha. Y aunque siempre nos pareció uno de los Príncipes más “jóvenes” del cónclave que eligió al Papa Benedicto, parece que su DNI apunta a una edad real en la que toca el retiro de la primera línea de la Iglesia. Se marcha alguien que ha sabido acercar el Palacio Episcopal a la realidad, nadando y guardando la sotana y el báculo, en una ciudad/ Diócesis demasiado compleja y tantas veces cruel desde la cobardía y el anonimato.

Deberán pasar algunos años para que la figura y el trabajo sevillano de ese cura que nunca abandonó el orgullo de ser franciscano, sea valorada en toda su dimensión. Suele suceder con la gente que no pasa desapercibida y Fray Carlos es de esos.

Desde que llegó su coadjutor con derecho a sucesión de la Silla, todos supimos de su retirada al intuir como, poco a poco, iba dando más sitio al nuevo obispo. Ni una sola palabra o una declaración que demuestre que le ha podido incomodar  que en el nombramiento de su sustituto haya existido un pulso entre los cardenales Rouco y Cañizares, venciendo el primero. (Por cierto, hay que desear  a Don Antonio que supere con éxito ese traspié de salud que tuvo hace una semana y que le mantiene apartado de su actividad en el Vaticano).

Carlos Amigo se va y con él se marcha el representante de una Iglesia que supo comprender a curas tan distintos como Diamantino García, Martín Sarmiento o Gabriel Ramos, por citar a tres curas a los que invité la noche que el Papa vino a Sevilla al programa Las Cenas de la Dorada. El encendido debate de los tres, provocó decenas de llamadas a Palacio protestando. Cuando al día siguiente llamé al obispo para darle una explicación, su tono y su talante dibujaron al recién llegado Pastor: “Tranquilo Pepe, es lógico que el Papa levante pasiones, pero todos le quieren y le respetan. Además, no es malo el debate de las ideas”.

El Cardenal no se quedará a vivir en Sevilla. Vivirá en Santiago de Compostela, en el convento de los frailes Franciscanos. Suerte y mucha salud Fray Carlos.


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