lunes, 11 de mayo de 2009

LA PICA del lunes: SUBASTA DE CHICAS (Y CHICOS)

Cuentan desde Granada algunos detalles que han envuelto la polémica suscitada tras la decisión de un grupo de jóvenes de montar en una discoteca un juego que, tal y como se anunció, chirriaba más de la cuenta por sexista. Tienen razón quienes han levantado la voz contra el frustrado concurso de estos jóvenes que, según me cuentan, son chicos de familia bien de la capital, la mayoría católicos y practicantes y que han estado verdaderamente acongojados por la repercusión de su  concurso discotequero. (La madre de uno de ellos ha necesitado asistencia medica en medio del estallido de la polémica de la pasada semana). Vender públicamente una “subasta” de chicas, recuerda los mercados árabes de las películas de Simbad. Los dueños de la discoteca nada tenían que ver con el asunto ya que su papel en esta historia era ceder el local, imaginamos que previo pago de un alquiler pactado.

Pero no era la primera fiesta de estas características que montaban los chavales. Por lo visto ya organizaron una donde en esa ocasión “la carne” que se subastaba era de chicos, solteros, disputados por los asistentes mediante billetitos de colores del juego del Monopoly. Pero entonces nadie alzó la voz, ni los Fiscales, ni el juez de menores, ni las autoridades de la Consejería de Igualdad, ni los partidos. Nadie. O los chavales no hicieron la misma publicidad que ahora del evento, o estamos ante la constatación de una discriminación positiva que, en casos como este o en otros similares, no debiera existir por afectar en la misma medida a la dignidad tanto de hombres como de mujeres.

Tiene lógica social este tipo de cosas. La tolerancia cero respecto de la mujer objeto, está enfocando al otro sexo como el nuevo objeto de consumo, pero curiosamente sin tanto escándalo social. Conclusión: estamos ante un problema de Educación.


1 comentario:

Constantino Carenado dijo...

Por supuesto que estamos ante un problema de Educación. Y pienso ,sinceramente, que la tortilla se ha invertido. Hace poco una vecina me amenazó con una denuncia y con quemarme mi taller (donde escribo mis historias) porque voy a usar mis vivencias con ella para terminar una novela en que estoy inmerso. Uso sudónimos para los personajes y no menciono el barrio en que se producen las aventuras y desventuras.
A lo que iba. Tal como me ha tratado, porque solo uso el verbo y la palabra, me he sentido amenazado e inferiorizado.
¿Lee usted con frecuencia incidentes en que la víctima de la violencia de genero sea un varón?
¿Hay estudios sobre eso? Pienso , sinceramente, que ahora estamos pasando a ser el sexo debil. Añado a esto que personas con caracter, que siempre las ha habido, sean acusadas verbalmente de asesinos pasionales en potencia.
¿Una nueva tipologia de caza de brujas? Bueno. En este caso de brujos. ¿Uno es un asesino pasional porque lo diga un grupo de personas a las que les caes mal?
Simplemente porque dices lo que piensas. ¿No podemos habar tampoco?
¿La clave es el silencio y la prudencia? ¿Estoy siendo imprudente al enviarle este comentario? Bueno. No le molesto más. Simplemente he expresado mis sentimientos. Dejo en sus manos si es de su interes publicar este comentario. Por cierto no soy menor, tengo cuarenta y tantos años; pero el asunto altera mi fibra sensible.
Atentamente Alberto Real.
N.B.: Tengo problemas para entender el significado de dignidad.