lunes, 27 de abril de 2009

LA PICA, martes: TRANSPARENCIA


Ayer se produjeron los relevos en las distintas consejerías afectadas por la reciente remodelación de la etapa Griñán. Los consejeros salientes entregaron la cartera a sus sucesores en un procedimiento protocolario casi siempre agridulce. También esta vez lo fue ya que, al margen de las sensibilidades y las bajas pasiones políticas que se han solapado en la reciente crisis, salientes y entrantes supieron siempre que igual que habían sido nombrados en su día, podrían dejar el cargo cuando el que nombra consejeros lo decide. Punto pelota.

De los diversos relevos, me quedo con los que se han producido en Educación y Obras Públicas. Mar Moreno ha tenido que sustituir a una buena amiga suya, Teresa Jiménez, a la que no escatimó elogios a la hora de su despedida. Cuentan que estaba peor la entrante que la saliente porque sabe Mar Moreno que la van a examinar con lupa dentro y fuera del gobierno. En Obras Públicas, Rosa Aguilar, la estrella del nuevo gabinete, asumía públicamente  el que pretende que sea uno de los grandes ejes de su gestión: la transparencia. ¿A qué tipo de transparencia se referirá la consejera? ¿Significa que de aquí para atrás no ha existido? ¿Supondrá esa transparencia el que desde su departamento se atiendan las inversiones de aquellos municipios que, con distinto color político, han sido aparcadas o relegadas precisamente por eso? En cualquier caso es preferible intuir en este primer compromiso de Rosa Aguilar el papel de “pepito grillo” del gobierno Griñán quien, también, se comprometió en su investidura a gobernar, incluso, para los andaluces que no le han votado.

Pdata: El plante de Zarrías anunciándole a Griñán que no se iba a Madrid se produjo el miércoles 22 por la noche. Hubo tensa charla en la Casa Rosada y tuvo que acudir Manuel Chaves en persona a poner paz. Zapatero, desde Madrid, también intervino por teléfono en la bulla. Al final, Gaspar se fue con Chaves.


1 comentario:

Pakithor dijo...

Que a Mar Moreno la pongan al frente de Educación nos muestra, una vez más, lo poco que le importan a nuestros políticos un tema tan importante. Quizá la Educación, así con mayúsculas, sea la gran culpable de lo que estamos atravesando en estos momentos de incertidumbre y pesimismo. Mayormente su ausencia.

Para mitigarlo ponen al frente de tan importante labora a una persona con un perfil claramente político y con escasos o nulos méritos como gestora.

Espero poco de ella y menos de Rosita, que se ha marchado de ídem de Córdoba en donde no ha puesto en marcha ni un sólo gran proyecto.

Un abrazo.