sábado, 28 de marzo de 2009

EL SISMOGRAFO: LOS PLATOS ROTOS DEL CASO MARTA




A estas alturas nadie duda en Sevilla que el extraño robo de un alijo de cocaína en las dependencias policiales de la Jefatura Superior, (por esclarecer) así como la accidentada y , para muchos, “torpe investigación” del Caso Marta del Castillo, (también por concluir) serán a medio plazo los principales motivos que utilice el Ministerio del Interior para renovar la cúpula policial en Andalucía Occidental, de la misma forma que hace unos meses hizo con la de Granada por motivos bien distintos. El titular de  la Jefatura de Sevilla, el comisario Enrique Alvarez Riestra, parece que será quien pague los platos rotos por un sistema que tiene brechas abiertas y muy serias. En estos casos de nada o de poco sirven una buena hoja de servicios como la que posee Alvarez Riestra en su carrera.

Quizás por eso el rumoreado relevo del Jefe Superior no deja de sorprender entre quienes conocen el paño, o sea el sistema, la falta de medios y también cómo el poder político no siempre acierta en el manejo mediatico de los cuerpos y fuerzas de seguridad.

Que roben del deposito de una Jefatura Superior un alijo de cocaína, no deja de resultar una hecho sorprendente e indignante desde el punto de vista social. Más que por el valor patrimonial de lo robado, por el supuesto de que sean funcionarios públicos, policías que pagamos los ciudadanos, los que hayan estado implicados en esta extraña prolongación del negocio de la muerte, más allá de su aprehensión, donde por cierto, algunos policías o guardias se juegan la vida muchas veces. La intensa búsqueda interna en la plantilla de Sevilla, a toro pasado, por parte de los inspectores de la Brigada de Asuntos Internos de la Policía, ha dado como resultado un sonoro fracaso.

Pero después de este robo se ha sabido que otros alijos de droga permanecen en dependencias policiales, al aire libre, en camiones, porque no se dispone de lugares de almacenamiento ni sistemas para su destrucción masiva. Pedirle a un comisario jefe que se responsabilice directamente de la custodia de estos cargamentos, sin medios, es tanto como solicitarle una misión imposible.


Pero al margen del robo en Jefatura del alijo de cocaína,  parece que el que más daño está haciendo a la imagen de la corporación policial sevillana es el caso del hallazgo del cadáver de Marta del Castillo. 

Mientras tanto, las excavadoras continúan buscando entre las basuras restos de un cadáver que nunca desde finales de enero pasado fue localizado en la preselección de basuras de la planta de Alcalá. Quizás por eso he escuchado demasiadas opiniones expertas esta semana en la que aseguran que “si no ha aparecido ya el cadáver, es muy difícil que lo encontremos”. Pesimismo, demasiado pesimismo mientras en su casa de Sevilla, los padres de Marta, siguen sumidos en el dolor, el luto y la rabia.

Fuentes de la Guardia Civil, que nada tienen que ver con la investigación del Caso Marta del Castillo, me comentaban hace unos días que es una gran equivocación juzgar a priori y desde fuera el trabajo de los miembros de la Brigada de Homicidios de Sevilla, encargada de los trabajos. Es más, destacan y respetan en la G.C. la capacidad y la profesionalidad contrastada del comisario que la dirige. Pero a renglón seguido, los mismos guardias civiles aseguran, por haber padecido experiencias no tan llamativas como esta, que es muy difícil trabajar bajo la presión de los medios de comunicación y, especialmente, de los sensacionalistas.

Efectivamente, la presión de los medios, o sea la necesidad de la sociedad en conocer casi en tiempo real la marcha de la investigación de un espantoso crimen, con protagonistas tan cercanos, está conduciendo por ver primera a reflexionar en voz alta sobre el papel de cada uno de los agentes implicados – judiciales, policiales,mediáticos etc - en estas situaciones donde no siempre el culpable sale sentenciado como en Justicia le correspondería. Al intento de suicidio del principal sospechoso, le ha seguido la llegada de un nuevo letrado defensor. Una veterana abogada, vieja conocida de los policías anti droga, ya que Paloma Pérez Sandino, (Palomita, la llaman los polis) es una veterana abogada de muchos narcotraficantes ante los tribunales de Sevilla.



SISMOGRAMAS


-Observo como se ha extendido en el seno de las Cofradías y Hermandades de Sevilla que el “no” al lacito blanco “pro vida” en las túnicas nazarenas, ha obedecido más a cuestiones de forma que de fondo.

Efectivamente, como no van a estar los cofrades sevillanos en contra de los planteamientos abortistas del gobierno, coinciden al cien por cien con lo que dice la Iglesia Católica de la que se consideran parte. El asunto tiene que ver más con la trayectoria del nuevo Coadjutor de Sevilla Monseñor Asenjo, impulsor del lacito desde la Iglesia, a quien con su negativa las hermandades sevillanas habrían marcado el terreno de juego en lo que respecta a la independencia del Consejo en cuestiones no espirituales.


-El alcalde, que ya es consciente de que tiene celda asignada en la cárcel de su distrito para muy pronto, ha perdido los nervios esta semana. Agredió verbalmente con insultos machistas a la periodista que levantó su escándalo, la amenazó, la calumnió y la injurió. Y al día siguiente le siguieron los perros falderos desde su radio pública. Ladrad, ladrad malditos. Quien ríe ultimo...


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