miércoles, 30 de enero de 2008

CRÓNICA DE UNA TRISTE EXCLUSIVA


Diez años del doble asesinato
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Debían ser las tres y veinte de la madrugada del jueves al viernes 30 de enero de 1998. La emisora de Onda Cero en Sevilla tendía, a través de los puentes de la Cartuja, su programación para toda España como cabecera esa noche de la cadena.

Sobre esa hora, minuto arriba minuto abajo, se interrumpió una relajada y melosa programación de discos y llamadas, para ofrecer a sus oyentes el (en aquel momento) breve pero inquietante titular de una noticia que se acababa de producir a cincuenta metros de la Giralda, en la calle Don Remondo de Sevilla.

-“Según acaba de saber Onda Cero en Sevilla, un concejal del ayuntamiento de Sevilla y su acompañante, una mujer, acaban de ser asesinados en pleno centro de la capital. Una pistola parece que ha sido el arma homicida. Seguiremos informando”.

Amarga exclusiva para quien, tan solo tres días antes de aquella noche, había coincidido con el matrimonio, Alberto y Ascen, de compras por el centro con sus hijas.

Minutos antes, casi tras conciliar la primera cabezada después de escuchar el boletín de las 3 de la madrugada, había sonado el teléfono fijo en la mesita de noche. Al otro lado del auricular una voz familiar que el periodista, medio dormido, tardó en identificar.

-Pepe, ponte en marcha, acaban de asesinar a Alberto Jiménez Becerril y a su esposa. No te puedo contar nada más, acabamos de llegar hace un rato. El juez aún no ha venido…

-Pero se sabe quien ha sido, ¿ha sido Eta?

-No sabemos nada, te dejo, que llega el Jefe Superior.

Mi amigo, viejo policía curtido en la lucha contraterrorista, colgó y dejó perplejo al periodista. Una vez despierto llegó a pensar que acababa de salir de una pesadilla. Le ayudó a creer en esa hipótesis el hecho de haber coincidido con el matrimonio Becerril/Garcia Ortiz dos días antes. Pero no podía ser, acababa de colgar y escuchar la voz de un policía al que conocía bien y que nunca le había fallado en una información de calado. Intenté, no obstante, confirmar el suceso en la Delegación del Gobierno.

-Todas las líneas están ocupadas, me indicaba un operador con timbre de Guardia Civil de guardia, en la Torre Norte de la Plaza de España.

Fue cuando decidí dar la primera información, un flash, con datos genéricos y sin dar nombres no fuera que, las familias afectadas no supiesen nada dado el escaso margen de tiempo que había transcurrido.

Tras emitir para la audiencia de madrugada de Onda Cero el terrible titular de un concejal asesinado en Sevilla, intenté buscar confirmaciones y datos. Había que seguir informando, máxime cuando mi redactor jefe y parte de la plantilla de periodistas de Onda Cero estaban en Madrid, en Fitur en aquellos días. Llamé a Amalia Gomez, Secretaria General de AASS, con la que había coincidido cenando en casa de Enrique Becerra horas antes.

-Amalia, sabes algo de lo que le ha sucedido …

-No, pero te iba a llamar, porque te acabo de escuchar por la radio… estaba revisando papeles con la radio puesta, ¿ que ha pasado?.

-Llama a Javier (Arenas) él debe de saber algo, Pepe Torres le habrá llamado ya, seguro.

-Voy, te digo algo.

UN FAX CONFIRMA LA AUTORIA

El Reloj marca las tres y media de la madrugada y la audiencia de Onda Cero está ávida de ampliación de datos. Las llamadas se han vuelto monotemáticas a la emisora contra el terrorismo. Nueva llamada a la Delegación del Gobierno. Pepe Torres, su titular, es un tipo que atiende habitualmente a los periodistas y si él no puede lo hará su mano derecha en estos asuntos policiales, el inspector Jose Antonio Vidal.

-Delegación del Gobierno, dígame.

-Me pasa con la Secretaría del delegado…

-Todas las líneas están ahora ocupadas… quiere esperar?

-Espero… vaya como está la noche… ¿no? Muy movida…

-Digo… no se puede Ud imaginar.

-No, si yo ya sé lo de Alberto Jiménez Becerril y su mujer.

Noto que el guardia ser sorprende de que conozca el atentado. E insisto.

-Imagino que ya os habrán llegado datos oficiales…

-Si, ahora acaba de entrar un fax de la Guardia Civil y que ha llegado aquí al nuestro de vigilancia.

-¿Y confirma que es Eta?

-Espere, a ver que lea….

Me sorprende que mi interlocutor lea en voz alta el telegrama que la Guardia Civil ha hecho llegar al jefe político de las fuerzas y cuerpos policiales en Andalucía. Pero así me entero de todo:

“resultando victimas el concejal del ayuntamiento de Sevilla, Alberto Jiménez Becerril y su esposa Ascensión García Ortiz”.

“… hallándose en el lugar del suceso casquillos de bala 9 mm Parabellum”.

“Las primeras sospechas e investigaciones van encaminadas a un atentado de la banda ETA”. ¡Bingo!, había confirmación.

-Mire, no espero más, volveré a llamar más tarde. Buenas noches y buen servicio.

Casi sin pretenderlo había tenido acceso a la primera información oficial, confirmada, que le llegaba al gobierno de Jose Maria Aznar por quienes estaban en la investigación y localización del Comando Andalucía de ETA, autor del criminal atentado.

A las cuatro menos cuarto de la madrugada nuevamente se interrumpe la programación de Onda Cero y se amplían detalles sobre lo avanzado hacía media hora escasa.

-“Estamos en condiciones de confirmar que esta noche han sido asesinados junto al Palacio Arzobispal de Sevilla, en pleno centro, un concejal del PP y su esposa. En el lugar del asesinato han sido localizados casquillos de bala 9 mm Parabellum, la munición que habitualmente utiliza la banda terrorista ETA. Según las informaciones a las que ha tenido acceso Onda Cero, los investigadores trabajan sobre la hipótesis de un atentado terrorista. En próximos boletines horarios seguiremos informando.”

Tampoco ofrecimos en este segundo boletín urgente los nombres de las personas asesinadas. Los dimos una vez confirmamos que la familia y los hijos estaban informados y bajo control adulto estos últimos.

BECERRIL: “LOS NIÑOS, LOS NIÑOS”

Movilizo al equipo de Onda Cero que permanece en Sevilla. Juan Carlos Vélez (uno de los mejores, prematuramente desaparecido) es esa noche quien coordina y dirige el operativo informativo. Un veterano periodista de radio, de mi confianza, que bordaba las retransmisiones y sabía transmitir sentimientos. Y se avecinaban horas de muchas lagrimas y muchos sentimientos a flor de piel.

A las cuatro escucho los boletines de la competencia. No dan la noticia, no se han enterado. (Todavía)

Pasadas las cinco me llama Luis del Olmo que desde su casa ya prepara el “Protagonistas” de ese día que se emitía por Onda Cero.

-Pepe, quiero que seas tú quien me cuente a las siete y a las ocho lo que ha pasado esta noche en Sevilla.

-Cuenta con ello Luis.

A las cinco y media pasadas entro en el Ayuntamiento de Sevilla cuyas puertas de Plaza Nueva están esa noche entreabiertas y custodiadas por policías locales.

Allí, aquella larga madrugada del 30 de enero, estaba la alcaldesa Soledad Becerril, entera por fuera pero destrozada por dentro. A las dos de la mañana ella fue la que dio la noticia a la familia de los asesinados. Su obsesión aquella noche, tras conocer el resultado del atentado, fue la protección de los niños.

-Por favor, los niños, donde están los niños, con quien están los niños…

Preguntaba aquella noche Becerril, rodeada de un equipo de incondicionales. Junto a ella Carmen Diz, Maria Beca, Carmen Vega, Manuel Barro, Juan Navarro, Jose Pareja, Ricardo Villena y Amalia Gomez que cogió un taxi y se plantó en el ayuntamiento para estar con su amiga Soledad, su “jefa” de siempre. Soledad está entera esa noche, vestida de negro, maquillada. “Alberto no me habría perdonado que me portase de otro modo” afimó. Luis Miguel Martin Rubio, teniente de alcalde de Gobernación, es quien coordinaba esa noche todos los servicios municipales y los preparativos del multitudinario funeral del día siguiente. Llega una concejal de la oposición, socialista, parece desecha, no acaba de creerse lo que ha oído. Llora desconsoladamente. Esa mujer que lloró lágrimas de amiga, se llama Montserrat Badía y fue la número dos de la lista de Jose Rodríguez de la Borbolla. A pesar de la militancia política, Montserrat, Alberto y Ascen, habían trabado una buena amistad personal.

PERO HUBO OTRO OBJETIVO

Amanece el sábado en Sevilla y la Plaza nueva es desde muy temprana hora un hervidero de gente. Muchos han tenido que ir hasta allí para creerse que Eta ha matado en Sevilla a dos vecinos, a un representante del pueblo de Sevilla y a su mujer, padres de tres niños de entre cuatro y nueve años.

Después, tiempo después, supimos que la historia podría haber tenido distintos protagonistas, aunque siempre con el macabro balance de la muerte. Tras la detención del Comando Andalucía se supo que hubo un primer objetivo de los etarras en la persona del entonces Secretario General del PP-A, Juan Ojeda, hoy vicepresidente de Caja Sur. Confesaron que habían seguido a Ojeda aquella noche pero que se les despistó en un portal, volviendo al bar donde habían dejado una amplia reunión de dirigentes del PP, entre ellos Alberto Jiménez Becerril y Ascensión Garcia Ortiz.

El resto de la crónica se traduce en la mayor manifestación de duelo que ha protagonizado Sevilla. De duelo y de rabia.

Sevilla, 29 de enero de 2008

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