martes, 29 de agosto de 2006

JUDAH ELEAZAR BINSTOCK


Judah Eleazar Binstock tiene más de ochenta años y padece serios achaques de salud. Posiblemente se encuentre desde hace unos meses viviendo en su mansión de París, alejado del ruido de la Malaya. Un incómodo escándalo para quien ha pasado toda su vida al margen de los focos, maniobrando con astucia en negocios variopintos y diversos.

Es un personaje inmensamente rico y a su edad tiene todo atado y bien atado en su testamento. Asesorado por los mejores despachos de abogados del mundo, Judah E. Binstock es uno de los grandes magnates mundiales del juego, propietario de grandes casinos, siendo el de Sevilla uno de los últimos, sin duda el que más quebraderos de cabeza le está dando.

Judah E. Binstock es un personaje misterioso, de novela, al que conocí personalmente a finales de los noventa a los pocos días de publicarse que estaba en búsqueda y captura por la INTERPOL. Aquella noche Judah me enseñó su pasaporte y comprobé como se había estado moviendo en los últimos años por los aeropuertos de medio mundo. Binstock no solo se paseó por Sevilla durante meses con total libertad, acabó entregando en una discoteca de Madrid el premio “Al mejor político del año” al mismísimo ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, otorgado por la revista Cambio16, propiedad del socio de Binstock en el casino de Sevilla, Manuel Dominguez Moreno.

“Les légendes mon ami, les légendes” me respondió cuando le pregunté por la supuesta orden de búsqueda y captura. En efecto, una vida de leyenda, un personaje del que se ha rumoreado que manejaba inversiones de Isabel II de Inglaterra o financiaba al PC en Francia. Un judío que mostraba con orgullo en su mansión de Marbella un dibujo hecho por el propio Adolfo Hitler, una de las obras pictóricas más valoradas de su valiosa colección de arte.

LOS CONSEJOS DE JUDAH

Hace año y medio Judah Eleazar Binstock tuvo la oportunidad de organizar quizá su última gran fiesta en Marbella. Fue en honor de los reyes de Suecia y, como siempre en las fiestas de Judah, no faltó nadie, incluidos casi todos los que hoy pernoctan en Alhaurín. Propietario de millones de metros cuadrados de terreno en el término, Binstock ha sido un personaje muy influyente en Marbella, estéticamente situado por encima del horterismo de la era Gil. Lo suyo fue el dinero con glamour, uno de los pocos iconos marbellíes con proyección internacional y con poder real en el mundo.

Llegó a Marbella a principios de los ochenta y al tiempo se convirtió en una especie de oráculo para los políticos locales. “A Judah le gusta dar consejos, el tiene otra visión del mundo, es algo pesado, sí, porque está muy mayor, pero no dice tonterías” me contaba Isabel García Marcos sobre sus visitas a casa de “el judio”. En los prolegómenos de la moción de censura, según García Marcos, Binstock dio su visto bueno a la moción pero no fue el ideólogo como se ha dicho, “el verdadero ideólogo ha sido ´El Piedras´ al que echaron a patadas los polis de Muñoz y le saquearon el despacho sin que pudiera llevarse ni sus objetos personales”. (Las agendas)

El nombre de Binstock ha aparecido últimamente vinculado a la operación Malaya con más fuerza mediática que judicial. En ámbitos jurídicos se considera poco probable que el juez llame a declarar al octogenario empresario, máxime cuando su nombre, como persona física, no aparece en ninguna de las sociedades operativas de su gran imperio.

LA CONEXIÓN CARIBEÑA

En las próximas semanas llegará a manos del juez Miguel Ángel Torres, instructor de la operación Malaya, una documentación que podría suponer “una importante pista” para que la Justicia localice gran parte del dinero de Marbella y que formaría parte de la trama internacional utilizada por Juan Antonio Roca y otros, para evadir lo saqueado. Así lo aseguran fuentes que dicen poseer esa documentación y que consideran deben entregar al juez y darla a conocer a la opinión pública. Siempre según esas fuentes, la gran novedad que aportarían esos papeles sería la vinculación del ciudadano Judah E. Binstock a Juan Antonio Roca y, supuestamente, a Tomás Olivo a través de una conocida entidad financiera con sede en Barcelona. La fuente, un empresario ex socio de Binstock, cree que gran parte de las inversiones internacionales del clan se han realizado en el Caribe, fundamentalmente en la República Dominicana. Un asunto, por cierto, que ha empezado a publicar recientemente el semanario Cambio16.

SISMOGRAMAS

Uno. Si en los cenáculos de la derecha rumorean malévolamente a Gaspar Zarrias como el aforado al que supuestamente llamará el juez Torres en septiembre, en los de la izquierda señalan a la diputada popular Ángeles Muñoz. Pues ni uno ni otro. Puras intoxicaciones malayas.

Dos. ¿Qué alto cargo de la Junta está reuniendo todo el material mediático televisivo marbellí para actuar judicialmente por calumnias e injurias una vez pase todo? Pista: ya ha advertido del tomate judicial que se avecina al presidente de esa cadena.

Tres. Lo de la Operación Malaya puede quedar en nada. El juez Torres está dilatando peligrosamente la instrucción del sumario, lo mismo que hizo con Ballena Blanca cuyos resultados están ahí: nada.

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