lunes, 3 de abril de 2006

MARBELLA, LA PRENSA TENÍA RAZÓN





El objetivo de la Operación Malaya está claro: localizar más de medio billón largo de pesetas que durante estos quince años se han robado de las arcas de Marbella por una banda organizada que, para lograr sus objetivos, ha asaltado las instituciones, merced a los agujeros de la ley electoral vigente y con el voto mayoritario de los marbellíes. El juez Torres ha confirmado que a la cabeza de ese entramado ha estado desde el principio el verdadero alcalde en la sombra de Marbella, Juan Antonio Roca Nicolás. Ya se sabía. La prensa, (periodistas con coraje y rigor como Jose Carlos Villanueva), viene contando hace años estos robos a la luz del día. Perpetrados por una organización de delincuentes escandalosamente ambiciosos y ostentosos. Teniendo en cuenta que el enriquecimiento a gran escala del clan se ha producido en la década de los noventa, es oportuno preguntarse por qué razón la Justicia, el Estado de Derecho, no ha sido capaz de impulsar hace años una operación Malaya contra Juan Antonio Roca y su entramado de corrupción. PSOE y PP, que ambos han gobernado en estos años, podrían buscar la respuesta convincente que la sociedad reclama.

GARCIA MARCOS, ESTRELLA PENAL

La gran estrella penal del escándalo es Isabel García Marcos. Estaba de luna de miel tras su reciente boda. En San Petersburgo se enteró de que habían detenido a Roca y Marisol. Supo que le estaban registrando su casa y también la caja fuerte donde guardaba 360.000 Euros (regalos de boda según ella), joyas y mucha documentación que la policía se llevó. En plena luna de miel (con un veterinario de Zafra) supo también García Marcos que, o volvía sola y voluntariamente o iban a por ella los de Interpol. Optó por lo primero. La que fue látigo de Jesús Gil desde el PSOE durante doce años, de la noche a la mañana, aparecía convertida en una vulgar corrupta y comisionista de tres al cuarto, obligada a dormir en un jergón en el frío suelo de un calabozo policial. Fue su hermano, empresario en Salamanca, quien le pidió a Javier Gómez de Liaño que se hiciera cargo de su defensa.

FALTARÁN ABOGADOS

“Van a faltar abogados para Marbella” aseguraba este fin de semana un conocido empresario con intereses en Marbella. En efecto, una auténtica psicosis de miedo y pánico ha generado la operación Malaya entre decenas de empresarios que han tenido relación directa con Juan Antonio Roca. Visto el poder de Roca, calificado de “contundente” por el juez Torres, es muy difícil encontrar un magnate o empresario marbellí que no haya tenido “algún asuntillo” con “el jefe”. Las listas de posibles llamados a declarar circulan en el boca a boca. También los Sms causan furor desde el anonimato. “Fulanito está hasta el cuello, pásalo”. Las intoxicaciones políticas han hecho aparición, como esa maldad que apunta a un almuerzo, hace quince días, entre la gente del dinero en Marbella, Roca incluido, donde se habría consensuado a Arturo Moya como candidato de una opción independiente. “Falso” asegura Moya que acudió a ese almuerzo convocado por el ex senador del PSOE, Hernández Gil, con el objetivo de recabar fondos para una fundación contra la droga de la que es presidente el ex parlamentario. “Allí nadie habló de política” asegura Moya indignado con las fuentes populares que han propagado “un infundio”.

Mientras los concejales que quedan en el gobierno tiran la toalla, tienen miedo y piden perdón, una gestora se abre paso. El PSOE no quiere disolver y convocar elecciones. Lo mismo que hizo el PP cuando gobernaba y era el PSOE quien lo pedía.

Foto: El Mundo

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