jueves, 19 de enero de 2006

SECCION: PISTA, QUE VA EL ARTISTA...

Bajo este recurrente y socorrido enunciado, de vez en cuando, iré avanzando ciertas pistas o claves de sucesos o acontecimientos informativos que pueden saltar al primer plano de la actualidad.


El primer asunto que les avanzo tiene que ver con gentes del mundo jurídico- judicial de Andalucia Occidental. Hay por ahí un procedimiento cuyo contenido incomoda, quema literalmente en las manos de las togas porque afecta a un apellido ilustre de la judicatura. Todos se quieren inhibir pero... pero el viejo zorro plateado del Derecho, que un dia fue abogado de El Padrino, está convencido que ha hincado bien el diente y los codigos legales y no lo soltará facilmente.
Y a todo esto ya empieza el run run.... que llegan, que llegan los millonarios de cristo rey.

¿Que será? ¿Tú qué crees?

A mí, que me registren.

2 comentarios:

Faro1956 dijo...

Ante tan veraz artículo, el que suscribe, tiene a bien sugerir las siguientes reflexiones a los lectores habituales:

1. Si el día 21 de diciembre pasado, una magistrada se abstiene de un procedimiento laboral alegando amistad íntima con los demandados, ¿a quién beneficia la dilatación del proceso?
2. Al día de la fecha, la Sala de lo Social de Sevilla oficialmente aún no se ha pronunciado, lo que supone que la dilatación del procedimiento, llevaría a una celebración del juicio a Mayo o Dios sabe cuándo.
¿Qué esconde el asunto? ¿Hay algo más que un procedimiento jurídico laboral?
En este caso, el demandante, que viene solicitando un juicio justo por incumplimientos graves del empresario, sufre una situación económica de precariedad, mientras el poderoso empresario se beneficia de la demora del procedimiento.
3. El caso es que el demandante es un alto directivo de la empresa, pero no deja de ser un trabajador. Lo que denota una vez más el desamparo de los directivos en sus litigios con las empresas, pues no sólo están privados de la igualdad de derechos que cualquier trabajador por cuenta ajena, sino que también son los grandes olvidados de los agentes sociales.
¿Cómo actuarían, en un caso similar los sindicatos mayoritarios? ¿Y cómo actuarían los magistrados si el caso fuera el de un asalariado?
¿Es el Estatuto de los Trabajadores sólo limitado a distintos segmentos del mundo laboral? ¿No debiera llamarse Estatutos de Relaciones Laborales? ¿No consideran necesario actualizar dicho Estatuto, a la realidad Político-Social, recogiendo claramente los derechos y obligaciones de ambas partes?

En tiempos tormentosos en que todo el mundo quiere reformar algo, ¿no es más necesario adecuar las bases jurídicas a la actualidad imperante?

Pepe Fernández dijo...

Querido Amigo:
Menudo susto al empezar a leer su texto... Hay que seguir confiando en la Justicia, ya verá como puede celebrarlo. Lo que no se es con qué: vino, cava, manzanilla...
Salud.