jueves, 19 de enero de 2006

SANTIAGO HERRERO, ENFADADO


El presidente de la patronal andaluza CEA no ha ocultado ante sus más cercanos colaboradores en esta semana su malestar por que entiende que “alguien” ha filtrado indebidamente parte del contenido del último comité ejecutivo de la CEA celebrado el pasado viernes. En dicha reunión, de la que dí cuenta a mis lectores en El Sismógrafo de El Mundo de Andalucía del pasado lunes, se abordaron cuestiones de trascendencia política como fueron el análisis de la situación creada por el rentoi del presidente de Foment del Treball Nacional de Catalunya al insinuar plantarle cara a José María Cuevas en las elecciones de CEOE en febrero y la composición del próximo comité ejecutivo de la patronal andaluza que saldrá de las elecciones del 31 de enero y que Herrero León volverá a presidir acompañado del actual equipo con Antonio Ponce (Huelva) y Jose Manuel Ledsma (Jaén) en las vicepresidencias y "con algunas mujeres, por aquello de la paridad" en palabras de uno de los presentes en una reunión informal posterior.

En dicha reunión del Comite Ejecitivo, al abordar la estrategia de la CEA frente a la agresión catalana de Rosell, Herrero realizó un extenso informe donde concluyó que la CEA estaría con José María Cuevas Salvador en la consulta de febrero. Contó su ronda de contactos con grandes empresas catalanas como La Caixa, cuyo presidente Ricard Fornesa le trasladó recientemente en una reunión mantenida en Sevilla que tiraba la toalla con Rosell, "l´amic Joan", porque no le hacía caso a sus consejos y recomendaciones a favor de no romper la unidad del empresariado español. La publicación de estas valoraciones no han sentando demasiado bien en la Ciudad Condal y es por lo que Herrero no oculta en estos días su enfado con la filtración periodística. Todos desconfían de todos, como en los partidos. Se busca al o a los culpables, mientras todos miran al mismo de siempre.

No es la primera vez que Santiago Herrero se incomoda ante informaciones o comentarios de prensa que no son de su agrado en tanto no coinciden con su forma de entender la comunicación entre la CEA y la sociedad a través de los medios. Contrariamente a la política informativa y de puertas abiertas de su antecesor, Rafael Álvarez Colunga, a Herrero no le gusta ni la prensa ni los periodistas y se le nota más que nunca desde su llegada a la presidencia. Semanas, quizás meses, puede esperar un periodista y un medio de comunicación de ámbito regional a que Santiago Herrero se digne a conceder una entrevista con temario abierto y de actualidad. Su agenda está peor que la del presidente Chaves que tarda en responder una semana. Cuando no hay más remedio que hablar, Herrero León, busca su momento y el medio de comunicación más adecuado para decir solo lo que él quiere decir.

¿Es esa una política informativa rentable a largo plazo para la Confederación de Empresarios de Andalucía?

No hay comentarios: