miércoles, 18 de enero de 2006

EL PP DENUNCIA CORRUPCIÓN EN LA RTVA


El mundo mediático andaluz anda revuelto. A la tensión empresarial reinante a cuenta de las inminentes concesiones administrativas de licencias de radio y TDT local y de la selva en la que se ha convertido el dial de FM andaluz, se ha sumado en las últimas horas las denuncias del PP-A sobre la gestión comercial de la RTVA. La única oposición que tiene Manuel Chaves en el Parlamento de Andalucía (PA e IU han perdido fuelle a cuenta de las respectivas crisis internas) los populares de Javier Arenas han denunciado ayer en rueda de prensa que el director comercial de la radio y la TV pública de Andalucía, el barcelonés Jordi Badosa, apadrinado en su día por el ex portavoz de Manuel Chaves, Pepe Nevado, podría ser la cabeza invisible de un entramado empresarial del sector publicitario que trabajaría bajo su especial protección y favor. Según el PP-A un grupo de amigos, socios o ex socios de Badosa en Barcelona, estarían en la propiedad de esas empresas. Han denunciando en concreto la actividad de una de ellas, Diferencial Media que, sin concurso público conocido, se habría hecho con la explotación exclusiva de la denominada publicidad integrada en los programas de Canal Sur, con un volumen de negocio en 2005 de unos tres millones de Euros. Cada vez que un presentador/a de la TV pública andaluza menciona un producto comercial en sus programas, los ingresos generados por esa publicidad pasan por la caja de Diferencial S.L. Y en la propiedad de esa empresa aparece el nombre recurrente de viejos amigos, socios o ex socios de Badosa. Uno de ellos director general de una empresa de reciente creación, exclusivista de la radio pública y de las desconexiones provinciales de Canal Sur TV. Empresa de la que es Consejero Delegado un conocido periodista, de origen aragonés, profesionalmente nacido en Cataluña, icono mediático más notable de la denominada Segunda Modernización de Andalucía, el gran proyecto de esta Legislatura ideado por Manuel Chaves para vender un proyecto global de gestión socialista.

Las denuncias del PP han sembrado de dudas y sombras los más altos despachos de la RTVA. Rafael Camacho, director general del ente, se ha reunido hoy con su Consejo de Administración. Le han pedido los populares explicaciones a cara de perro sobre este escándalo. El lo ha desmentido todo, como era de prever, mientras Badosa ha pedido a los Servicios Jurídicos de la RTVA que estudien una querella contra el PP para limpiar su dañado honor y honradez. Pero lo más insólito de la declaración de Camacho ha sido la explicación a la exclusiva “por la cara” de la que disfruta Diferencial Media, la exclusivista de la publicidad incrustadas con calzador en los programas de la televisión pública andaluza. Camacho le ha dicho a los consejeros, según uno de ellos, que tiene la exclusiva esa sociedad de los amigos de Badosa porque ninguna otra empresa andaluza la quiere. O sea que, según Camacho, los empresarios del sector publicitario andaluz son unos pardillos que renuncian a un negocio de cerca de ¡ quinientos millones de antiguas pesetas!. Renuncian, recuérdese, a una eficaz modalidad publicitaria de la que difícilmente es capaz de zafarse el espectador ya que los anuncios se incrustan sobre la marcha de los programas, al margen de las pausas publicitarias convencionales.

El escándalo está servido y, ante la gravedad de las acusaciones que están sobre la mesa, nadie puede mirar para otro lado en un asunto de esta envergadura. Un síntoma de esto último es el tratamiento periodístico que la prensa andaluza de esta mañana ha dedicado al asunto, síntoma también de que las empresas periodísticas que operan en Andalucía y viven de la publicidad, son especialmente sensibles al juego sectario y desigual que el gobierno de la Junta viene repartiendo entre los medios de comunicación en materia de inversión publicitaria. El consejero Vallejo, eterno aspirante a suceder a Chaves como candidato del sector Zarrías, es uno de los gobernantes que vetan la inversión en este o aquel medio, siempre en función de la mucha o poca docilidad editorial de su línea, importándole mas bien poco los lectores u oyentes de esos medios reflejados en los sucesivos EGM´s. Manejan el dinero público como si fuera suyo y, por lo que está denunciando la oposición, incluso lo distribuyen entre sus leales y serviciales amigos.

Arde el sector mientras los profesionales, los periodistas, seguimos siendo espectadores pasivos de la bronca y el chanchullo y sufridores muchas veces del lodazal en que se está convirtiendo el mundo de la comunicación en Andalucía. Por cierto, soy de los que piensa que los periodistas también deberíamos enseñar públicamente nuestro patrimonio, de la misma forma que lo vienen haciendo los políticos y altos cargos de la administración autonómica andaluza. ¿Tú que piensas?

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