domingo, 8 de marzo de 2015

LAS ENCUESTAS, TAN INCIERTAS COMO EL FUTURO

A-92, IDEAL de Almería,
8 de marzo de 2015.


A la vista del panorama, habrá que insistir en una obviedad: la gran encuesta, la verdadera y definitiva, se celebrará el domingo 22 de marzo, a pie de urna. 
Sin embargo, visto lo visto, la clase política, se ha instalado estas semanas en un sin vivir a cuenta de multitud de sondeos demoscópicos. Son tan variados dichos estudios en sus resultados al detalle que los dirigentes de las formaciones no son capaces de ocultar sus estados de ánimo. Los hay que producen euforia en unos, desazón en otros y viceversa. Normal.
Las encuestas de la primavera de 2012 lograron desacreditar en Andalucia el poco o mucho prestigio de la ciencia encargada de auscultar el estado de opinión de la ciudadanía con derecho a voto. Recuérdese que hace tres años, Javier Arenas aparecía no solo como virtual ganador de las elecciones - algo que sucedió-, muchos le señalaban como seguro presidente de la Junta de Andalucia. Calaron tanto entre la opinión publicada aquellas encuestas que hasta el propio Arenas acabó creyéndoselo y por ahí andan muchos caídos a los que les prometió cargos de consejeros, viceconsejeros  o directores generales de la que iba a ser primera Junta de Andalucía gestionada por el PP. Estaba tan convencido Arenas de ganar el partido que, sin bajarse del autobús y sin sudar la camiseta, hasta se permitió la chulería de renunciar a debatir en la televisión pública, error del que a día de hoy aún se arrepiente, porque final Griñan tuvo razón cuando vaticinó aquello de “vamos a darle la vuelta a las encuestas”. Por cierto, dato importante, con la ayuda de UGT, CCOO y la Reforma Laboral de Bañez/Rajoy.
Y no es que las distintas empresas demoscópicas hagan mal su trabajo, ni mucho menos. La clave para que no acierten en sus pronósticos hay que buscarla en los ciudadanos a los que se les les pregunta por el teléfono fijo, ese al que solo nos llaman para cambiar de operador telefónico. Hombres y mujeres que no dicen la verdad o, lo más determinante en estos casos, no tienen decidido - o no quieren decirlo- si acudirán a votar el día de la encuesta definitiva. Años antes, las encuestas, afinaban más en sus predicciones, pero quizás se debería contemplar la variante, instaurada de un tiempo a esta parte, en la que los sondeos se han convertido en un instrumento de agitación y propaganda que, normalmente, sirven a los intereses de quienes las encargan, ya sean partidos o medios de comunicación con una linea editorial muy definida con el ánimo de influir en la opinión pública.

El CIS, como la Biblia

Sin embargo, la última prospección realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo aparentemente neutral aunque dependa del gobierno, ha sido tomada por algunos como La Biblia, algo así como un acta notarial adelantada de lo que sucederá el 22 de marzo. Craso error, entre otras razones porque cerca de un 40% de los encuestados, no saben o no contestan a la pregunta de si acudirán a votar. Y ese es un porcentaje muy alto, donde entran en juego una porrada de escaños por distribuir.
No obstante, de este tipo de estudios hay que quedarse con la tendencia, algo en lo que no suelen fallar. Y de lo conocido hasta ahora conviene extraer algunas conclusiones que, a mi juicio, sí que marcarán la primera cita electoral de este año plagado de urnas en España.
En primer lugar parece claro que nadie obtendrá mayoría absoluta para gobernar y que el PSOE-A ganará las elecciones pero sin lograr los 55 escaños que clama Susana Díaz. También, que el PP-A no repetirá su éxito del 25M de 2012, más bien al contrario, sufrirá un serio retroceso. Así mismo queda meridianamente expuesto que Andalucía, mayoritariamente, votará izquierdas. Otro factor en evidencia es que dos nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, han llegado para ocupar sitio destacado en el Parlamento. Y, finalmente, que el 23 de marzo por la mañana se instalará en la Andalucía política una inestabilidad infinitamente superior a la que teníamos antes de que Susana Díaz rompiese por su cuenta el pacto con IU y convocase elecciones.
Esas son las tendencias que se desprenden de los sondeos hasta ahora conocidos, insisto, sin olvidar que por lo que parece estos quince días de campaña electoral serán más decisivos que en otras ocasiones, máxime cuando existe un porcentaje altísimo de indecisos.

¿Qué sucederá el 23M?

Escaño arriba, escaño abajo, la pregunta que todos se hacen es ¿que sucederá con un parlamento con cinco grupos como Cinco Llagas el 23 de marzo?
Esta podría ser una hipótesis de trabajo de confirmarse las tendencias conocidas a día de hoy. Susana Díaz volverá a ser presidenta de la Junta votada solo por su minoría mayoritaria. Podemos e IU se abstendrán, pero impondrán un control parlamentario insufrible para el PSOE, prisionero como nunca desde su izquierda. El PP-A afrontará una nueva y dura travesía del desierto, permaneciendo en la oposición e intentando crear un frente de centro derecha, de escaso impacto entre los 109 escaños, con los “naranjitos” de Cs. Y así hasta que pasen las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. Después, y en función de resultados, el bipartito hegemónico durante décadas - PP y PSOE- sufrirá un terremoto interno de incalculables consecuencias en función de los resultados obtenidos. Y, en Andalucía, Susana Díaz intentará pactar con Podemos e IU un programa puntual de gobierno asumible. Sino lo logra, a la presidenta no le quedará más remedio que confeccionar un argumento más creíble que el de enero, cuando rompió unilateralmente con IU y proceder nuevamente a disolver y convocar elecciones que, posiblemente, coincidirían con las catalanas o las generales. De tal forma que, si se confirmara esta hoja de ruta, el PSOE-A y Susana Díaz habrían hecho, con este inesperado adelanto electoral, un pan como unas tortas. La hipótesis, también posible, de una alianza PSOE-PP conllevaría, a medio plazo, la desintegración del PSOE, algo que espanta en Ferraz.
¿Lo más positivo de todo? pues que el Parlamento de Andalucía dejará de ser un panteón y, por vez primera en muchas legislaturas, adquirirá vida propia, no apto para pensionados o funcionarios de los partidos que quedarán retratados en una cámara donde, necesariamente, se volverá a cultivar el arte de la política posible.


NOTAS DE CAMPAÑA



-Una campaña donde no se habla de programas, solo de sensaciones y promesas imposibles, solo conducirá a más desencanto y más frustración.

-Casi todos basan sus actos en el culto a la personalidad del líder. Las siglas, quemadas, se ocultan vergonzosamente tras las bambalinas.

-Todos empiezan la campaña por Almería. Les traiciona del subconsciente, porque da la sensación de que empiezan por lo más lejano y abandonado. Y un trámite menos.

-Claves para el hundimiento demoscópico del PP: un líder impuesto que no lo es y las ganas de ajustarle cuenta a Rajoy, tal y como pasó con ZP en 2011.

-Tiempo para arribistas y oportunistas que, nuevamente, se han “colado” en las nuevas formaciones como si acabaran de nacer en política.

- Nadie se explica como en los sondeos, mayoritariamente, la gente reconoce que Andalucía sigue estando mal o muy mal y la mayoría dice que va a votar al PSOE.

-Susana Diaz se ha encargado de pedir que  “ese”  alcalde, imputado y camino de la vista oral, “ni aparezca a mi lado” en el mitin del Cervantes.

-Tendría guasa que, de confirmarse las encuestas adversas para el PP en Almería, corriese peligro el escaño número cuatro de Javier Arenas.

-En el PP están contentísimos con el Fiscal Jefe de Almería por el atasco de Caso Auditorio, cuya reapertura aún no ha podido analizar la Sala de la Audiencia inicialmente prevista para el 17 de febrero pasado y que podría poner a Gabriel Amat en delicada situación política y judicial. “Ojalá y llegue la prescripción", le pidieron al Cristo de Medinaceli.

-Torpeza mayúscula la de ese alcalde, ultracatólico y de derechas, que ha denunciado a un tuitero por escribir - mal hecho- que el edil obligó a una colaboradora a abortar. Ahora se van a enterar del chisme en media España.

-Acusar al adversario de haber comprado el voto a un ciudadano nacido hace más de un siglo a cambio de un trabajo, es uno de los ridículos políticos  más espantosos que se han visto en el Levante. Cree el ladrón…

-Al PP y al PSOE de Almería parece que les preocupa más el control futuro de la Diputación que lo que suceda el 22M. Y es que la tendencia es la tendencia y todo por la pasta.

-Algunos de los futuros diputados por Almería no concluirán la Legislatura con el acta en su poder por cosas que hicieron mal en el pasado.

2 comentarios:

Pedro Pitarch dijo...

Pepe, eso de que Susana Díaz no ganará por mayoría absoluta, está por ver.

Pepe Fernandez dijo...

Querido Pedro, según los millones de encuestas realizadas lo tiene muy complicado una mayoría absoluta. Ahora bien, si eso sucede, el SAMUR debe instalar la noche del 22M un campamento en el Muelle de la Sal -que tan bien conoces-, porque esa noche habrá cola para "suicidios políticos" con piedra de molino al cuello desde el Puente de Triana . :-) Un abrazo.