martes, 23 de julio de 2013

ESPERANDO A QUE IMPUTEN A GRIÑÁN


A muchos socialistas andaluces en estos días no les llega la camisa al cuerpo. Lógico. Están convencidos de que la Juez Mercedes Alaya remitirá al Supremo, antes de agosto, parte de lo actuado en el Caso Eres, tras haber imputado a varios aforados, entre ellos al presidente de la Junta José Antonio Griñán Martínez. Un fin de fiesta no esperado para el proceso de renovación generacional que ha realizado el PSOE-A en muy poco tiempo.
El escándalo de los Eres en la etapa Chaves, no fue la causa fundamental que movió a Griñán a la hora de anunciar su paso atrás y retirada definitiva de la política. Sin embargo, cabrá reconocer que el voluminoso procedimiento judicial y sus consecuencias políticas, si ha sido determinante para que se produzca un cierre de filas de la militancia a través de unas primarias, a las que por cierto le han sobrado doce días. Más exprés, imposible.
Sin más datos que los que ofrecen a diario los medios de comunicación y las redes sociales, es posible aventurar que esa idea que tortura al inquilino de San Telmo y su partido, su posible imputación, se está trasladando, como dándola por hecha, a la opinión publicada y pública, por este orden.
La situación creada no le deja a Griñán más salida que la espera, tensa y paciente espera, hasta que el día 25 comparezca y declare ante Alaya el que fuera Interventor General de la Junta en los años del latrocinio de los Eres. La misma persona que en sede parlamentaria juró el verano pasado decir verdad, también lo hará esta semana ante la Juez en su defensa. Nadie lo duda. De sobras son conocidos sus argumentos, un discurso con pitones, en forma de reparos, que se acercan demasiado a la taleguilla del presidente en su etapa como Consejero de Economía y Hacienda. A juicio de diversos juristas consultados, esta declaración podría ser determinante, cuestionable jurídicamente a posteriori, desde luego, para que la magistrada parase en seco la instrucción al aparecer acusado, por el ex Interventor, el hoy presidente de la Junta y por tanto aforado. Un hecho que daría a continuación trámite obligatorio de parte de la causa al Tribunal Supremo.
Siempre según la hipótesis circulante en ámbitos políticos, Alaya, no obstante, mantendría el control sobre la investigación, base de la macro instrucción de los Eres.
IU, los socios del PSOE, siguen de perfil en este asunto. Lanzando mensajes, sin citar destinatarios con sus nombres, pero dejando claras las líneas rojas que no están dispuestos a sobrepasar. Se les nota más incómodos cada día que pasa. En privado no disimulan. También comparten la desazón con el PSOE, especialmente Diego Valderas, satisfecho del cumplimiento y de la marcha del pacto de gobierno de coalición. No les interesa un adelanto electoral a IU. Les sucede como al PP, no tienen ni candidato. Solo expectativas de votos que les van a quitar  a sus actuales socios, al PSOE. Tampoco les gustaría ver a Susana Díaz desde el minuto uno jugando con ventaja, haciendo campaña desde la presidencia de la Junta, con el Boja en la mano y en coche oficial de presidenta.
En el PP están rezando a Santiago y Santa Ana para que se confirme la imputación de Griñán. Saben que sería lo único que vendría a salvarles de la tormenta perfecta, a amortiguar mediáticamente el escándalazo del caso Gürtel/ Bárcenas/Rajoy/Arenas etc etc. Sería un favor impagable de Zoido al apurado Mariano y a la desolada María Dolores. Desde el PP-A siguen, mientras tanto, anunciando que viene el lobo de la imputación. “Ya queda menos”, dicen algunos.
Pero aunque el recrudecimiento judicial y político del caso Eres fuese previsible, decía que no fue determinante en su día para que Griñán hiciese su anuncio de retirada. Sin embargo sí pueden haber influido y mucho en el desarrollo de las primarias veinte imputaciones en el segundo nivel de mando de la Junta. La mitad de los militantes socialistas se han revelado como conservadores en esta ocasión, no dispuestos a aventuras que se saben como empiezan pero no como acaban, máxime en tiempos de congojas, penas y tormentos. Además, un porcentaje muy elevado de quienes en el PSOE-A han avalado públicamente el lampuedusiano que todo cambie, para que todo siga igual, forman parte de la red del poder socialista distribuido en toda la comunidad. Una red controlada hace años desde los aparatos del partido. Hasta la anti griñanista agrupación de Jaén ha arrimado finalmente su hombro al oficialismo vencedor; ya se verá a cambio de qué, seguro que cuanto se hagan las próximas listas.
El runrún de la posible imputación de Griñán, lógicamente, ha llegado a esa militancia socialista que, sin duda, ha considerado como una agresión externa en toda regla un hecho judicial que está por llegar, que no se ha producido, pero del que todos hablan.  Pero sobre todo los socialistas en su conjunto están convencidos, también irritados, por los beneficios judiciales que otorga habitualmente al PP la instrucción de la Sra. Alaya en el asunto de los Eres.
Al igual que está sucediendo en el PP con el asunto Bárcenas, las filas del socialismo andaluz se han convertido en una piña ante lo que consideran una amenaza con intencionalidades políticas externas. He ahí , sin duda, una, solo una de las muchas claves de la apuesta mayoritaria por Susana Díaz en el PSOE-A. Santas palabras: no hacer mudanza en tiempo de tribulaciones.

 Publicado en AndalucesDiario.es

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