miércoles, 6 de febrero de 2013

ANDALUCÍA EN EL LA CAJA DE BARCENAS


Se tiene la sensación de que el tsunami Bárcenas, con sus papeles marcados en amarillo fosforescente, han dejado el oleaje en los llanos de Castilla La Mancha, poco antes de Despeñaperros. Griñán está más callado que en misa, mirando para otro lado y se supone que avergonzado cada día más por la herencia de los EREs, de Invercaria y de los niños o parientes de los mayores del partido. Tan pasivo que el PP le ha sacado finalmente otra partitura, tipo del compositor Bárcenas, parece que manuscrita por el Maestro Javier Guerrero que vuelve a situar al hoy presidente en el escenario del crimen de los EREs como consejero de Economía que era en 2005. Van a faltar peritos calígrafos en los juzgados españoles a este paso.
Griñán lleva varias semanas ausente del debate sobre la corrupción española, recayendo todo el protagonismo socialista en Rubalcaba que, ni con esas, supera a Rajoy en aceptación popular.
El presidente de la Junta de Andalucía, además, podría haber hecho dejación de sus funciones políticas al no tomar la iniciativa política en el debate sobre la corrupción por lo que respecta a Andalucía. Máxime cuando el titular que recorre España en estos días, referido a esta comunidad y al mismo nivel que el de Bárcenas, habla de que “han robado más de mil millones con los EREs en Andalucía”. Pues ni para matizar esa manipulación de las cifras, manejadas hábilmente por el PP, ha salido Griñán a la palestra con ánimo clarificador. Muchos de esos millones han ido a los bolsillos de miles de trabajadores. Otra cosa son las comisiones ilegales y las irregularidades en la tramitación de decenas de Eres, de la que esos miles de trabajadores no tienen culpa alguna. Que buena ocasión ha perdido el presidente de sentarse con el Fiscal Superior y preguntarle por los medios que le hacen falta - y dotarlos- para abarcar con garantías todas las investigaciones en marcha o por iniciarse contra la corrupción.  Tanta desidia presidencial - Zoido está en el Coro de Genova- debe ser fruto de la dinámica endiablada que han tomado los escándalos y, en su caso, en que debe estar ensimismado en la confección del Pacto por Andalucía en el que tantas expectativas tiene puestas el Sr. Presidente.

-Financiar políticos, no políticas.

Si se fijan bien observarán que ni siquiera nos hemos parado en estos días a pensar un momento en la Lista de Bárcenas en relación con el paisanaje del territorio andaluz. Bueno sí, ha llamado la atención que solo dos empresarios, supuestamente, hayan estado financiando periódicamente y por lo bajini la caja negra del durante veinte años gerente y tesorero del Partido Popular. Dos empresarios que, por el perfil de ambos y porque les conozco, no me extrañaría que puestos a financiar partidos lo hubiesen hecho con todos. Y cuando digo todos, anoten la palabra todos.
Pero no debemos ser hipócritas a estas alturas y rajarnos las vestiduras por confirmar, más o menos a las claras, que en España desde hace muchos años funciona la mordida, la prevaricación, el cohecho, la comisión a cambio de adjudicaciones en supuestos concursos públicos, etc etc. Durante años, en almuerzos privados, he podido escuchar todo tipo de trueques entre empresarios y políticos por toda Andalucía. Muchos los conté, con verdadero cabreo de sus protagonistas. Como el día que desvelé una cumbre empresarial para financiar la puesta en marcha de una plataforma electoral encabezada por Clavero, Rojas Marcos, Escuredo y Pimentel. Y allí no estaban solo estos los dos empresarios de los que ahora se habla en los papeles. Otros compañeros del oficio pueden dar también fe y testimonio del sinfín de maneras que unos y otros, empresarios y políticos, tenían para hacer negocios a costa, la mayoría de las veces, del interés general. Por no hablar de los pasteleos con las empresas de comunicación, imagen y medios. (Por cierto, sería curioso saber a quién corresponden las siglas R.A. como receptor de un millón supuestamente de manos de Javier Arenas anotado por Bárcenas).

-Colunga acercó la CEA al PP

Si viviese hoy el recordado Rafael Álvarez Colunga -Lele para los amigos- prematuramente fallecido hace cuatro años en un extraño accidente en alta mar, al explosionar el motor a bordo de su Zodiac, seguro que podría ilustrarnos ampliamente sobre las relativamente modernas relaciones del empresariado andaluz con los partidos políticos, especialmente con la derecha de Arenas que tradicionalmente no se comía un colín en la materia; Colunga fue un hombre que posibilitó muchos encuentros y acuerdos entre todos, bajo el paraguas de la CEA de la que fue carismático presidente. Se trataba, comentaba Colunga en privado, de equilibrar el reparto y ayudar a los amigos del partido de “su sobrino” Arenas. Hasta entonces todo se lo llevaban los del PSOE y, en menor medida, el PA de los tiempos gloriosos y alegres del bipartido con Antonio Ortega como muleta de Manolo Chaves y Rojas Marcos de Gran Hermano en Sevilla haciendo estadios y metros. El pragmatismo del emergente empresariado andaluz de la época, las ganas de hacer caja en tiempos de bonanzas presupuestarias y la excesiva voracidad de las tesorerías de los partidos en primer lugar y después de los dirigentes o intermediarios de las centenares de operaciones diarias, convirtieron en estos años el territorio español en una auténtica cloaca de corrupción de proporciones insostenibles.

-¿Tiene el PP andaluz su propia caja?

La aparentemente escasa recaudación del PP en Andalucía, dinero que parece que iba a la caja negra de Génova 13, hace preguntarse de inmediato en cómo se ha financiando en estos años la fuerte estructura del PP de Andalucía. Una estructura, recuérdese, bastante más costosa ya que fue la que dispuso el aterrizaje de Javier Arenas en el despacho presidencial de San Telmo, truncado tras el recuento electoral la noche del 25M.
Ciertamente cabe preguntarse si en el PP andaluz ha existido una caja autonómica propia, de la misma forma que ha funcionado durante años una caja regional del partido en el PSOE de San Vicente. Eso ayudaría a completar ese desnudo integral que promete en estos días el PP en materia de financiación partidista.
Muchos pensarán que de ser cierta la aportación económica de estos empresarios andaluces, en el pecado llevan la penitencia. Porque si creían que ayudaban a unas ideas y a un proyecto, los hechos revelados últimamente demuestran que con su dinero han estado manteniendo en B a parte de la cúpula dirigente del PP en los últimos años. Aunque, visto lo visto, parece que no ha lugar a problemas de conciencia de este tipo y a estas alturas. De momento aquí todo el mundo ha desmentido con rotundidad la veracidad de los papeles de Bárcenas. Hasta el supuesto autor, Bárcenas, ha manifestado que esa no es su letra y también pide una prueba caligráfica judicial. Y es más que evidente que en esta ocasión y venideras la opinión publica española quiere conocer la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Queda ahora la Justicia encargada de decirnos a los españoles donde está esa verdad sobre todo el Caso Bárcenas/PP y de otros casos como lo del manuscrito de Guerrero con datos que disparan contra Griñán en el escándalo andaluz de los ERE/Psoe.

1 comentario:

Agustín Rivera dijo...

Pepe, muy buen post.

Le paso a tus lectores de tu blos lo que publiqué el domingo en El Confidencial sobre Sando y Azvi: www.elconfidencial.com/espana/2013/02/03/sando-y-azvi-los-donantes-andaluces-de-barcenas-114152/

Un abrazo