viernes, 20 de enero de 2012

VIERA PONE EN RIESGO AL PSOE-A EL 25-M

El PSOE de Sevilla, históricamente, ha padecido movimientos telúricos a muy alta escala, pero ninguno comparable al terremoto que nos están ofreciendo Jose Antonio Viera, Susana Diaz y Pepe Griñán en los últimos días donde se suceden las réplicas. Los peores presagios se están cumpliendo para el PSOE. El 38º congreso, en vez se servir de catapulta e impulso para las autonómicas, frente a un Arenas claramente favorito e imbatible, puede acabar convertido en una tumba sobre la que bailaran, el día después del 25-M, los clanes en liza del socialismo andaluz, repartiendo los despojos de Griñan y...del PSOE-A.

Habría que remontarse hasta mediados de los ochenta, cuando Alfonso Guerra decidió fulminar a Pepe Caballos de la Secretaria General de Sevilla, para encontrar un conflicto tan duro, fratricida, cruel y al mismo tiempo escandalosamente cutre como el que estamos viendo en el PSOE de Sevilla en la actualidad.

Todo ello en medio de un gran desconcierto nunca antes visto, donde muchos militantes y electores socialistas no logran comprender cómo el partido ha logrado acabar en manos de personas de tan poco nivel, que descaradamente anteponen sus propios intereses personales o políticos a los intereses del partido.

Es el caso del senador y secretario general Jose Antonio Viera, el mismo que reconocía ayer en la SER que puede acabar imputado en el “Caso Ere”, quien ha creado un grave conflicto en la agrupación de Sevilla (23% de la andaluza) y que puede haber puesto en riesgo las escasas posibilidades que le quedaban al PSOE-A para salvar la cara el 25 de marzo. Viera le ha echado un pulso al líder regional – Griñán- y en plena plaza pública, a dos meses de las elecciones y aparentemente por negarse a la confección de una lista de delegados unitaria y que responda a la actual mayoría del PSOE de Sevilla. Y esta situación la está provocando un político de segundo nivel, envuelto en numerosos escándalos de presunta corrupción desde 1992, que no ha tenido la decencia política en favor de su partido de haber dimitido preventivamente tras el estallido del escándalo EREs para no salpicar aún más a su organización. Máxime cuando su sucesor en el cargo de Consejero de Empleo, Antonio Fernandez, sí está imputado por la jueza Alaya, seguramente por no estar aforado como lo está Viera.

Pero me niego a creer que este conflicto pre congresual obedece tan solo a una cuestión de nombres y puestos. Estamos asistiendo a la culminación de una etapa de treinta años de gobiernos socialistas en Andalucía de la que han empezado a aparecer últimamente más sombras que luces. El heredero Griñán ha aguantado hasta donde ha podido, antes de desmarcarse para sobrevivir de lo más malo y putrefacto de la herencia. Y eso es justamente lo que le echan en cara quienes como Viera han tenido responsabilidades directa en la trama y manejo de los fondos de reptiles.

Todo esto quiere decir que al final el verdadero conflicto que divide al PSOE, entre lideres del pasado y del futuro, ha acabado dando la cara (de perro) y lo hace en el peor de los momentos, a mes y pico de la campaña electoral que deberá determinar si toda España se tiñe de azul.

Las nuevas y veteranas generaciones nucleadas entorno a Chacón que quieren regenerar al PSOE -evidente la ruptura definitiva con el espíritu de Suresnes- son conscientes de que la sociedad reclama nuevas formas y métodos de gobernar la vida pública. Son los únicos, además, que han planteado atajos denunciando la corrupción, el fraude y defienden métodos de funcionamiento interno con mayor democracia real. Corrupción y fraude que sí le suele pasar factura electoral a la izquierda, en este caso al PSOE-A.

Entorno a Rubalcaba se está apiñando como en el camarote de los Marx toda la vieja guardia con los pizarros y los zarrías a la cabeza, esa misma nomenclatura que teme que los que les sucedan no les van a defender como merece su trabajo, sacrificio por el partido y trayectoria. Son los que tienen más experiencia como supervivientes políticos, muchos quizás con el impulso orgulloso de intentar sacar a flote el crucero que ellos mismos han ayudado a hundir.

Son los que acabarán defendiendo la que algunos llaman la “Operación Perestroika” que no es otra que la que contempla un cambio profundo y real dando paso a la generación de los treinta-cuarenta y tantos, los JPNM, jóvenes, preparados y no manchados. Rubalcaba sería algo así como el Gorvachov de la transformación del partido que dirigiría en año y medio, propiciando un nuevo líder y un nuevo equipo con nuevas formas dentro de un orden. Se trata de reformar, no romper y trocear.

Los partidarios de Chacon en Andalucía, como las meigas, existen, pero no se ven demasiado. Mantienen una postura discreta, casi clandestina y de los pocos que están dando la cara, alguno mejor que no la diera. (De hecho me cuentan que no paran de mandar mensajes a ciertos tipos para que se descuelguen de apoyar a Chacón públicamente). Todo ello confirma que su movimiento responde en gran medida a diseños de marketing político más que a un deseo generalizado de la militancia que la sigue para construir el nuevo partido del siglo XXI. Si lo tuviesen, serían más pro activos en el control de la imagen que están ofreciendo.

El guiño andaluz de Chacón de finde en Olula del Río, que tuvo su enjundia, al final ha sido mejor captado y aceptado entre la emigración andaluza en Cataluña que entre los propios andaluces que, afortunadamente se han empezado a olvidar de tantas rupturas forzadas de familiares por la emigración a la novena provincia. Etapas, las de la emigración, de grandes tristezas y desgarros personales y familiares.

Es casi seguro que al PP le interesaría que Carmen Chacón resultase la vencedora de este lance trascendental del socialismo español. Un ingrediente, este deseo de los populares, suficientemente llamativo ya que ayuda a que un proceso entre supuestos compañeros de partido, se haya convertido en una pelea de gatos al amanecer.

Un veterano socialista de Almería que nunca tuvo cargo público, muy pesimista con el futuro, concluye su reflexión en esta jornada de elección de delegados en Almería, con Martín Soler apoyando a Rubalcaba, con esta sentencia: ”Los maestros del sensacionalismo suelen beneficiar bien poco a la sociedad a la que dicen servir, mas bien pertenecen a esa raza de estrategas cuyo predicamento tiene que ver muy poco con la consecución innoble de sus objetivos”

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