sábado, 3 de diciembre de 2011

PRESENTACION DE LA NOVELA "4 DE OCTUBRE" DE MIGUEL ANDREU



He aquí el texto de la presentación de la novela "4 de Octubre" de Miguel Andreu que, publicada por la ´Editorial Jirones de Azul´, presenté anoche ante casi cuatrocientas personas en los salones de la Fundación CruzCampo en Sevilla:

"Buenas noches señoras y señores:

Es para mi un honor comparecer ante todos Uds. para presentarles un nuevo libro, en concreto una nueva novela de acción, la ´opera prima´ de un joven paisano llamado Miguel Andreu.

Sirvan pues mis primeras palabras como gratitud tanto para el autor como para la Editorial “Jirones de Azul” ya que, todos ellos, - Rosa, Esperanza y Miguel, el autor- pensaron en mí para este menester que afronto con orgullo.

Desgraciadamente no es muy habitual asistir en Sevilla a un natalicio de estas características, máxime cuando la ciudad - y su gente en cierta medida- son los protagonistas en este caso del relato que Andreu ha parido imagino que a lo largo de meses, días y muchas noches.

Un parto, todo sea dicho de paso, que proyecta grandes dosis de ilusión y capacidad narrativa del autor, un camino en el que estoy seguro seguirá profundizando en los próximos años.

Andreu parece que no ha estado solo en esta su primera aventura literaria, recibiendo el respaldo y el apoyo moral de un puñado de personas – su mujer Carmen, la primera- que le quieren, que le han animado y le valoran como gran contador de historias.

Como les he dicho se trata de una novela de acción, un thriller más exactamente, con lo que la tarea de presentarla se me plantea harto difícil ya que no quisiera desvelar ninguno de los misterios o claves literarias de la trama que dejo al lector para que los descubra, disfrutando con la misma intensidad que yo, en las cinco o seis horas que dediqué a su lectura durante el último Puente de Todos los Santos.

Intentaré, por tanto, escurrirme por los capítulos del libro, sobrevolarlos y, simplemente, desentrañar los aspectos mas generales de la novela que esconde, también, una historia de amor y mucha, creo que mucha pasión.

Empezaré por confesarles que Miguel Andreu no estaba, antes de esta coincidencia literaria, en la nómina de los amigos habituales, salvo el contacto a través de las redes sociales. He coincidido con él en infinidad de ocasiones en los ámbitos profesionales y siempre hemos mantenido una afectuosa y cordial relación personal. Siempre le he considerado una buena persona, -buena gente-, algo que siempre resulta gratificante en medio de una selva con demasiados reptiles sueltos. Sabía de su buen trabajo en las tareas de la Comunicación y Marketing, pero nunca imaginé - hasta la misma noche en la que me pidió que le presentara su opera prima- que entre sus cualidades estaba la de saber fotografiar con gran realismo literario, con muchos pixeles, esta ciudad, su ciudad, que, por otra parte, tanto quiere, sufre y conoce.

Como les decía, cuando lean la novela se encontrarán con una trepidante historia - un thriller plagado de misterios- que arranca a 600 kilómetros de Sevilla, exactamente en el mismísimo aeropuerto de Barajas, en lo que más bien parece una de esas huelgas salvajes de los controladores aéreos, con largas esperas y desesperos de los sufridos pasajeros, entre ellos uno de los protagonistas de la trama. Todo ello sucede y se sitúa en el tiempo poco después de los fastos del 92.

Poco a poco y conforme pasan las páginas, el lector descubre que el relato no solo tiene un protagonista, tiene tres: Iñigo, Ana y Gonzalo. Dos hombres y una mujer, un explosivo triángulo amoroso, que, nada más arrancar el relato, sitúa sus esquinas en Barcelona, el Pais vasco y Sevilla donde finalmente se desarrolla el desenlace fatal de la trama ideada por la imaginación de Andreu. Un cuarto protagonista, Alfonso, desde el mismo arranque de la novela, se convierte en un fantasma, en la voz de la conciencia de Gonzalo, que se desparrama de forma original y brillante en mitad de la aventura, en un memorable epilogo intemporal. Un retrato con finos trazos de algunos de los personajes que nos rodean a diario.

Pero tras la historia que protagonizan estas tres personas vivas, el autor es capaz de dibujarnos escenas de pánico y terror, miserias humanas, encendidos amoríos, bajas pasiones y deleznables traiciones. También retrata una ciudad tal cual es y ha sido y, en cierta medida, a un determinado prototipo de sevillano de los de doble moral, infinitamente infeliz en lo mas profundo de su ser y refugiado siempre en las apariencias, en el qué dirán, pero sobre todo en el poder que otorga el dinero. En este caso el dinero mas sucio y negro.

Les confieso que mientras iba leyendo las andanzas de Gonzalo Godoy Ortiz, que así se llama el protagonista, -el malo de esta novela- , se me iban ocurriendo nombres y apellidos reales de numerosos paisanos contemporáneos. No en vano, a Gonzalo Godoy le acompañan defectos que, puestos sobre un panel, conforman la más completa panoplia de males que hemos observado durante estas décadas del pelotazo y adoración por el dinero fácil y corrupto de determinados personajes contemporáneos. Es el típico señor que considera que todo tiene un precio, que todo se compra y todo se vende, incluso el amor de Ana, la protagonista femenina de la novela de Miguel Andreu. Una mujer que se ve abocada, casi sin desearlo y casi sin esperarlo, a un matrimonio donde el amor parece que nunca existió. Un amor nacido de la sangre y la muerte de Iñigo, un 4 de octubre.

La novela lleva por titulo una fecha que, a priori, no aporta nada especial y que, conforme pasan las páginas, se convierte en una especie de cita con la muerte más perversa, premeditadamente perversa.

En la fecha otoñal del “4 de octubre” suceden determinadas cosas que acaban conviertiéndose en el eje fundamental de la historia, una historia, por cierto, que merecería ser llevada a la gran pantalla, al cine. Andreu creo que se lo ha puesto muy fácil a los guionistas en la elección de los personajes, sus perfiles psicológicos y, sobre todo, en los escenarios naturales de la obra.

Una obra que como les decía se desarrolla en Sevilla. Aparece un hotel muy renombrado – que ha tenido muchos nombres- y que esta vez es bautizado en la ficción como Reina Sofia; aparece también la antigua Jefatura de la Gavidia o la nueva de Blas Infante. Calles como Republica Argentina, barrios como San Bernardo o plazas como la de San Pedro, tan un toque domestico a la obra que gustará al lector sevillano.

Juega el autor con la realidad y la ficción, consiguiendo incrustar en la historia al tristemente celebre comando Andalucía de ETA. Y lo hace en el mismo lugar, al principio de la calle Jose Laguillo, donde fueron detenidos una madrugada por cuerpos especiales de la Guardia Civil los asesinos de Alberto Jimenez Becerril y su esposa Ascension García Ortiz. Como también recrea la actuación de veteranos funcionarios policiales y donde no falta el poli bueno y el poli corrupto.

Consigue Andreu adentrarse y retratar con gran detalle ese otro mundo de los bajos fondos de Sevilla, habitados por la prostitución y por el hampa, la inmigración ilegal y de como un ex ayudante del dictador rumano Nicolai Caucescu, que recoge chatarra por las calles en un carrito del Carrefour, se acaba convertido en pieza clave de la trama que cuenta 4 de Octubre.

Sí, ya sé que les estoy liando, poniendo los dientes largos a muchos de Uds, pero de eso se trata, de abrirles el deseo de comprar mañana mismo la novela y leérsela del tirón.

4 de octubre encierra muchas historias dentro de una gran historia, creo que es una buena aportación a la historia de la ciudad como sede de grandes historias. Y lo más importante, creo que na nacido un novelista y eso siempre es una gran noticia, una buena noticia.

En resumidas cuentas esta es mi visión de esta primera novela de Miguel Andreu, y remarco lo de primera porque estoy convencido que llegarán más fruto de su ingenio y la pasión que le echa a la literatura.

Muchas gracias y mucha suerte al libro y al novelista que acaba de nacer".

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