sábado, 14 de agosto de 2010

LAMPEDUSA EN ALMERÍA, ARREGLANDO EL PSOE


Visto el descontrol reinante en el seno del PSOE de Almería, los goles que en aquel estadio le llevan marcados al líder Griñán, es conveniente analizar algunas cuestiones recientes sucedidas en el seno de aquella agrupación, sin rumbo ni liderazgo desde que comenzó la Operación Poniente.

La Secretaria de Organización regional enviada por Griñán y Velasco a Almería para poner orden fue Susana Díaz, una señora con peleada fama de poseer un carácter de “dirigente killer” (Caballos dixit), dura, sin piedad con el de enfrente, “condecoraciones” todas ellas ganadas en las múltiples batallas que ha protagonizado dentro la agrupación de Sevilla donde echó los dientes montada el aparato del partido.

La Sra Díaz se plantó en Almería y empezó a enterarse del puzzle del que le habló Velasco. El lío en Sevilla con Monteseirín y Viera le debió parecer una partida de parchís al lado de la timba que tenía montada Martín Soler y Diego Asensio en el partido. Dicen que se horrorizó al conocer que era eso que había leído por aquí del “martinismo” y optó por los paños calientes. Temporizó los cambios de delegados que pedían a gritos, incluso al propio Griñán, los socialistas que no buscan prebendas políticas ni económicas en los cambios que consideraban “necesarios e inaplazables por más tiempo”. Y también desautorizó en sus formas iniciales un tímido movimiento de gente del partido con Juan Antonio Segura Vizcaíno al frente, consistente en tender un puente de diálogo con Sevilla ante el evidente divorcio entre la actual dirección y Griñán y el aparato regional. Se trataba, a grandes rasgos, de crear una comisión que integrase todas las sensibilidades al margen de Asensio y Soler, (Vizcaíno tiene un pie en cada lado) que a nivel político pudiese ser interlocutora del socialismo almeriense sobre las importantes (y urgentes) decisiones a tomar en Almería. Algunas, por cierto, especialmente desagradables en relación con investigaciones judiciales en marcha.

Ante todo este barullo se empieza a extender la sensación de que Pepe Griñán aún no se ha enterado que “lo de Almería” es un cáncer político en toda regla. Todos sabemos desgraciadamente cómo funcionan estas patologías y hasta dónde las células malas acaban con las buenas. ¿Aún no se ha enterado Griñán de los efectos de una metástasis que invade la vida de su partido en aquella provincia desde hace demasiados años?. O quizás sí lo sabe hace tiempo, al menos desde hace un año cuando me confesó en privado que “había sido un error pactar con Juan Enciso”, algo que proclamó públicamente en diciembre ante los micrófonos de Onda Cero. Pero la aparentemente prudente actitud del presidente a la hora de afrontar los cambios en sus delegados, ha evidenciado sobre todo que no sabe por donde cortar, cortar por lo sano, supongo que por la dificultad para localizar en este caso la parte menos afectada.


-“Que sea honrado, me da igual si está más o menos preparado, pero que sea un tío honrado y de fiar” -me cuentan en Almería que llegó a decir el consejero de Innovación, Antonio Avila, cuando pedía candidatos para su delegación. Por cierto, todos coinciden en afirmar que el nombramiento de Juan Carlos Pérez Navas en Innovación ha sido el único que, políticamente hablando, simboliza una clara ruptura con el pasado que se ha pretendido borrar con el Boja.

Susana Díaz llegó a Almería con sus tratamientos paliativos y frenó la idea inicial de la creación de una comisión que iba a funcionar por libre, al margen del tándem Diego Asensio-Martín Soler, resultando finalmente el invento bajo el control del secretario general. Todo cambia pero sigue igual, o peor. Precisamente es Diego Asensio la causa y el motivo por el que el diálogo político entre Sevilla y Almería no existe desde hace mas de medio año. Entre otras cosas porque se ha aferrado al sillón de secretario general y al de senador. Por que no ha hecho lo que, hace muchas calendas ya, hizo Nono Amate estando en el mismo cargo, tras comprobar cómo en Sevilla gobernaba una nueva mayoría el partido distinta a la suya, no precisamente guerrista. (Ojo, no confundir, el guerrismo nada que ver con el martinismo). Amate se quitó de en medio con dignidad y ahí sigue veinte años después, conservándola.

Mientras Griñan, Velasco y Díaz han logrado enterarse del calado verdadero del complicado laberinto socialista almeriense han pasado meses, demasiado tiempo opinan algunas críticos socialistas en Almería.

Al PSOE le está pasando lo mismo que al PP cuando, vuelto Arenas a Andalucía, ordenó a Gabriel Amat aquel verano que abriese expedientes de expulsión a, por este orden, Pepe Añéz, sus dos colegas diputados tránsfugas en la Diputación y si Enciso se ponía cafre, pues expediente también a Juan Enciso. Así me lo contó un mediodía de aquel mes de julio sevillano, almorzando en Río Grande, tal y como se lo había trasladado días antes al presdiente del partido y alcalde de Roquetas el recién devuelto/recuperado líder popular. Si Amat no hubiese esperado casi un año para proceder con el bisturí, el daño al PP en Almería no hubiese sido el mismo que finalmente le infringió el encisismo.

Visto lo visto en esta grave crisis que padece el PSOE, circunscrita a Almería, pero que amenaza con salpicar al conjunto de la formación a nivel regional, a Griñán puede que le esté pasando casi lo mismo que a Javier Arenas con Enciso. En el caso del presidente de la Junta todo un regalito, -¿vicio oculto?-, que debe “agradecerle” a sus amigos Manolo Chaves y Luis Pizarro, bajo cuyo mandato pasó todo lo que Griñán ya sabe que pasó con el partido, sus dirigentes en Almería y el manejo de la Junta de Andalucía con sus presupuestos.

Los del clan del Poniente tuvieron tiempo más que suficiente para organizarse, montar un partido en un plis plas con unas veinte sedes abiertas en la provincia y tomar posiciones politicas aliados y apoyados por el PSOE, máxime en un escenario político tan singular como el almeriense, donde tantas y tantas burbujas se confunden con intereses economicos variados y no siempre confesables.

La mera intuición a cuenta los posibles efectos que decisiones judiciales tendrán sobre las diversas administraciones públicas, la Junta la primera, en los sumarios que Anticorrupción investiga en Almería, hace pensar seriamente en que no estamos hablando de cuestiones nimias de partido, de broncas entre tribus y clanes como en otros sitios. Hablamos de una forma de hacer política dañina, peligrosa, clientelar, caciquil y en muchos casos, demasiados, al margen de las leyes. Hablamos de dinero y de bienes de los contribuyentes y de los que, en Justicia, ya responderán los que finalmente resulten imputados por la Justicia. Pero desde el punto de vista político, esta costosa factura de degradación social, moral y política que se ha permitido cuando no auspiciado por dirigentes socialistas almerienses, la está empezando a abonar a un alto precio el PSOE con los últimos cambios de delegados de la Junta, los más quemados y contaminados; pero que nadie se lleve a engaño, faltan convites por pagar de la ultima década, los años del pomposo, rumbero y generoso martinismo.

Algunos socialistas críticos de Almería consideran que los cambios operados, efectivamente, se comprenden mejor tras conocerse que han estado tutelados desde la sombra por Martín Soler a través de Diego Asensio. Y también por un inesperado tercer hombre, “uno que siempre ha sido de ellos”, dicen, un tecnócrata que empezó como gerente del Hospital del Poniente en El Ejido y que creció en política de la mano de Soler. De un tiempo a esta parte, ese tercer hombre, quiere aparentar un distanciamiento político y personal del ex dirigente provincial, pero sin embargo ensalza su trayectoria en las asambleas y le da calor con mensajitos en la prensa amiga en su madriguera provincial. La inesperada figura emergente se sienta en el consejo de Gobierno como titular de Empleo y se llama Manuel Recio.

Lo hallarán todo con más detalle en mi anterior crónica, la que está justo debajo de ésta, donde desvelaba aspectos hasta ese momento desconocidos por el gran público de ese sorprendente pacto. La posible existencia de un acuerdo secreto entre el conocido como “clan de Cuevas” y Manolo Recio, consejero de Empleo de Pepe Griñán, daba como conclusión que el consejero podría convertirse en el hombre de la nueva situación asumiendo incluso, dicen, la secretaria general del partido, algo que ya no se lleva en el partido por cierto. Asensio al Senado y Martín Soler... ¿Donde encajara Soler en la hoja de ruta de Recio? “Martín es historia y pasado” siguen sosteniendo en la regional.

El lampedusiano "si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie" empieza a sobrevolar las mentes de muchos que, ahora, empiezan a verlo todo más claro que nunca en el PSOE de Almería y también en el de Andalucía.

Ahora casi todos saben ya en el PSOE-A que “lo de Almería” es “más fuerte de lo que nos imaginábamos” se asegura en el entorno de Griñan. Y es que ellos, en un primer momento, creyeron que lo peor de los dirigentes almerienses del PSOE eran sus maniobras y ambiciones por colocar a Soler sustituyendo a Chaves, incluso empujando a Griñan para irse tras las municipales. No se pararon a pensar que, para optar a esa carrera presidencial, un tipo como el ex consejero de Innovación, no iba a ir solo, ni a pecho descubierto y, desde luego, sin los apoyos económicos pertinentes en estos casos.


3 comentarios:

María Jesús dijo...

Como todo cáncer, una vez detectado, lo más urgente es practicar una intervención inmediata que es lo que puede asegurar una curación, si no se hace así, pues casi no es posible, en la mayoría de los casos,creo.
Aquí en Almería se están dando demasiadas vueltas, y esto no hace nada más que retrasar la solución y la curación. Es más puede ser que no la haya, nada más que a largo plazo si se le siguen dando largas.
Los cambios operados en las Delegaciones de la Junta de Andalucía,en Almería, en realidad no son muy significativos. 1º Las Delegadas de medio ambiente y del gobierno, son dos mujeres de Martín, no lo olvidemos. Aunque todos/as nos hayamos alegrado del cese sobretodo del Sr. Clemente...el sabe muy bien porqué.
Respecto al Delegado de Innovación...pues es un hombre que también ha estado al lado de Martín, para asegurarse siempre, su trabajo en el Ayuntamiento y entrar en las deseadas listas. Salvo en los últimos tiempos en que se ha colocado más al lado de nono, el sabrá porqué...no olvidemos que ¡tiene la llave de los secretos en Almería¡...Aquí puede estar la razón.Muy crítico muy crítico no es que haya sido, vamos.
Por cierto, tenemos mejores candidatos/as que Diego Asensio para Senador/a. Ya está bien. El que se vaya a trabajar como psicólogo si es que vale para eso) o a la plaza que le regalaron en su dia en la Junta de Andalucía...sin pasar por oposición alguna. El tándem sabe mucho de esto, de plazas reservadas ilegalmente, como la que en su dia le guardaron a Martín Soler en un distrito de Atención Primaria, de Coordinador relacionado con su especialidad. Le nombraron Delegado de M.Ambiente y le reservaron esta plaza que era un cargo intermedio, a la que por cierto solo puede optar personal estatutario fijo, pero a el incluso se la reservaron siendo personal INTERINO....Bueno el cuento de nunca acabar.
Respecto al pacto con el PAL, no estoy muy segura de que todavia no esté vigente en algunas de las localidades de la provincia...pero esto no lo tengo claro, por lo menos de forma soterrada.
Y si yo fuera Griñán no le quitaria el ojo de encima al Recio este, que tiene un peligro....El clan no se va tan tranquilo, no.
Salud a todos.

o dijo...

María Jesús, estoy muy de acuerdo con casi todo lo que dices. Lo de Martinico y lo de Asensio y su socio Recio no tiene explicación. Sevilla debe estar tan lejos como parece. Resulta urgente una regeneración del socialismo almeriense. Los resultados que se avecinan en las próxima elecciones van a ser demoledores, incluso en feudos tan fieles como el alto almanzora. No es de recibo que gente de "medio pelo" y con un escasísima valía política y profesional siga dirigiendo el psoe de Almería. Ni Martinico, ni Äsensio, ni Recio tienen capacidad ni categoría política para estar donde están. Una peticiòn: ¡Griñan, espabila y ayuda un poco!.

María Jesús dijo...

"dijo", si en algo no estás de acuerdo, dilo también. Los resultados van a ser más que demoledores. Es que como tu dices son gente de medio pelo, es que no sirven ni valen para tratar a la gente, ni tan siquiera eso...Sirven para lo que sirven, para los enredos mafiosos que llevan para adelante...En definitiva, no son socialistas...