miércoles, 11 de agosto de 2010

¿HA HABIDO PACTO SECRETO ENTRE MANUEL RECIO Y MARTIN SOLER EN ALMERÍA?

El Consejero de Empleo, Manuel Recio, se empieza a perfilar en Almería como el nuevo hombre fuerte del partido y el gobierno, a tenor de los últimos cambios políticos operados en la estructura almeriense de la Junta.

Así al menos lo atestiguan diversas fuentes consultadas a lo largo de la última semana, especialmente tras comprobar cómo en el Consejo de Gobierno del pasado martes se aprobaron unos nombramientos que en nada tenían que ver con los inicialmente previstos, apalabrados y /o “rumoreados”.

Efectivamente, varios días antes de materializarse los cambios, el Secretario de Organización regional del partido, Rafael Velasco, comunicó al ex alcalde socialista de Chirivel, José Luis Sánchez Teruel, uno de los jóvenes valores del socialismo no contaminado en estos años por el “martinismo” en Almería, que iba a ser propuesto como nuevo Delegado del Gobierno de la Junta en Almería en sustitución de Miguel Corpas.

En esa tanda de rumores ya se hablaba también de Juan Carlos Pérez Navas como otro de los recambios éticos y estéticos (a sumar a los existentes de Manuel Lucas en Sanidad o Luis López en Igualdad) que contemplaba Griñán y el partido para implemementar la profunda reforma que se ha visto obligado a ejecutar en Almería por dos razones muy concretas a saber:


- Las maniobras de Martín Soler, arropado por empresarios muy conocidos, para suceder a Chaves de la mano de Luis Pizarro, jubilando a Griñán tras las municipales de 2011.


- De otra, los efectos del histórico pacto anti natura con la extrema derecha de El Ejido que, políticamente hablando, ha colocado al PSOE de Almería como “colaborador político necesario” de Juan Enciso y del “clan del Poniente”, sometidos en la actualidad a una severa investigación judicial, cuyos resultados previsiblemente se conocerán en septiembre, una vez la Juez Peña vuelva de vacaciones y pueda levantar aspectos secretos del voluminoso y temido sumario de la Operación Poniente.

En este contexto de cambios, solicitados desde marzo a Griñán por un muy cualificado, aunque minoritario elenco de respetados cuadros socialistas almerienses y tras la caída de Martín Soler, los partidarios del político cueveño han centrado su batalla en lograr que todo cambie para que todo siga igual. Era lo más rentable desde cualquier punto de vista que se mire.

Una vez convencidos todos de que la caída de Soler y su grupo era algo irreversible, “eso es pasado” dicen en la Regional, que Diego Asensio no podía mantener su posición de airado y permanentemente dolido secretario general, con el viento soplándole de frente desde la regional de Sevilla, una vez comprobado que no había marcha atrás, en el complejo universo político socialista almeriense, han empezado a moverse resortes muy variopintos, por cierto, esperados por muchos.

Reformar de verdad la estructura de poder personal de Soler entre los delegados de la Junta en Almería, pasaba por el cese irremediable de los de Medio Ambiente, Obras Públicas y, sobre todo, el Delegado del Gobierno, los tres pilares básicos de Martín para el control de casi todo lo que políticamente sucedía en Almería desde hace más de una década larga. (Por cierto no parece que el recolocar a Corpas al frente de Invercaria, sea una decisión que el consejero de Innovación, Antonio Avila, haya terminado de madurar suficientemente, entre otras cosas porque aún no le ha nombrado.).

La dirección regional del PSOE, en este tiempo, quizás se haya excedido en cautelas, pmplinas y contemplaciones para con quien, -Diego Asensio-, día sí día también, no desaprovechaba ocasión para darle patadas en las espinillas a Griñán y su entorno de confianza. La última fue anunciar un día antes los nombramientos por debatir (supuestamente) en el Consejo de Gobierno del día siguiente. En el único vaticinio que no ha acertado Asensio de momento, es en la Dirección General para Corpas en Invercaria, como tampoco acertó en la que le iban a dar a Luis Caparrós, tras ser apeado por Rosa Aguilar de Obras Públicas y dejar vacante la sede durante dos semanas largas.

El rumor de la elección de Sánchez Teruel suponía, de entrada, que el cambio iba a tener verdaderos tintes de “ruptura” con el pasado, lo mismo que el de Juan Carlos Pérez Nava para Innovación de Almería, el cortijo político personal del ex Consejero en su provincia durante el tiempo que ocupó el puesto.

En medio de esta compleja partida de ajedrez, jaquedos el Rey (Soler) y la Reina (Asensio), en Almería el socialismo se quedó sin cara. El papel institucional de la almeriense Fuensanta Coves como Presidenta del Parlamento la han mantenido -y la mantienen- alejada de esa posibilidad, aunque no oculta su preocupación por la situación del partido en su provincia. Otro tanto sucede con la Secretaria de Estado Consuelo Rumí, otra de las figuras almerienses con proyección política en el socialismo.

Es en este escenario cuando irrumpe de los rescoldos del “martinismo” la figura de un tipo discreto y tímido, que creció junto a Martín en la política, que siempre fue su sombra técnicamente hablando, considerado un hombre verdaderamente suyo, que habría protagonizado, no obstante, un aparente travestismo político nada más comenzar a trabajar en Sevilla junto a Carmen Martinez Aguayo como Secretario General de Economía.

No fue Pepe Alemán, como erróneamente vendió el PP, el que dijo en aquella conversación grabada por la Policía en la Operación Poniente que “Manolito es nuestro nuevo hombre en Sevilla”; fue José Manuel Gómez Angulo el que hizo esa afirmación, dejando claro que Manolo Recio era del grupo de confianza de Martín Soler, del que Angulo se convertiría en su primer confidente y asesor tras su aterrizaje en Sevilla como consejero de Agricultura.

El hecho de que Recio proceda políticamente de Almería, a donde llegó desde Madrid hace años a trabajar en el ámbito universitario almeriense, parecía, no obstante, que no le iba a convertir en el nuevo “consejero de Almería”, algo que por otra parte él mismo ha rechazado más de una vez en privado.

Pero hete aquí que, en las últimas semanas, las cosas han empezado a cambiar de tal manera que quien parecía un tipo alejado de la vida orgánica del partido, - aunque últimamente se le oye recordar a menudo que “soy del partido”- con un perfil tecnócrata, más técnico que político, empieza a mandar discretamente y a perfilarse como el nuevo hombre fuerte del PSOE de Almería.

Es evidente que tan inesperada aparición de alguien que era considerado en el Gobierno más de Martínez Aguayo que de Griñan, ha levantado muchas interrogantes. Fue el momento en el que se empezó a propalar con sospechosa insistencia que Soler consideraba a Recio un traidor, “el gran traidor” a su causa. Tanta insistencia últimamente en el desencuentro de quiénes tan unidos habían estado no cuadraba con la intervención de Recio en la asamblea del partido donde se deshizo en elogios hacia su, en otros tiempos, patrocinador y amigo Martín Soler Márquez.

-Todo muy raro, raro, raro, cuenta uno de los asistentes.

Semanas antes de proceder a los cambios de la Junta en Almería, una intoxicación claramente interesada empieza a circular por Sevilla: “cuidado con lo que hacéis, Sánchez Teruel es un hombre de Martín Soler”.

Quien haya podido comprobar el sarpullido que provoca en el griñanismo solo el mencionar el nombre del ex consejero de Innovación, comprenderá los reparos que la interesada “información” iba a causar en Griñan y su consejera Mar Moreno.

Según diversas fuente contrastadas, Manuel Recio fue quien le dio la puntilla a Sánchez Teruel, algunos dicen que “vetándole expresamente” para que fuese nombrado Delegado del Gobierno en Almería, cargo que él conoce bien por haberlo desempañado a las órdenes políticas de Soler y Diego Asensio antes de su venida a Sevilla.

Según fuentes del sector crítico del PSOE de Almería, para cuando Recio “veta” a Sánchez Teruel y postula a Maribel Requena con la que habría coincido como delegada de Turismo, ya ha resuelto una hoja de ruta probable aunque arriesgada, en la que como resultado final, el propio Recio, se convertiría en el nuevo Secretario General del partido, no se sabe si compatibilizándolo para entonces con el cargo de Consejero.

Dicen que, conocedor Recio del poder sobre la provincia desde la delegación del Gobierno, apostó por alguien de su confianza absoluta que le garantizase la ejecución con éxito de sus planes, la tecnocrata Maribel Requena a la que promocionó Luciano Alonso tras recomendársela Soler, tiempo antes de descubrirse las conspiraciones palaciegas de Soler contra Griñán.

Estas mismas fuentes socialistas consideran más que evidente un “pacto secreto” entre Recio y Martín Soler, materializado a través de Diego Asensio quien se garantiza para sí en el acuerdo lo que más le interesa, lo único que le interesa y por lo que está dispuesto a aguantar carros y carretas sin el menor escrúpulo político: seguir siendo Senador por Almería en la próxima legislatura.

Ni que decir tiene que estos micro movimientos de la política almeriense tienen su expansión a nivel regional. De momento no he podido preguntarle a Recio directamente por todo esto, hace días le dejé un breve comentario en su pagina de Facebook al que no me ha respondido de momento. Me dice en un correo que este fin de semana podré charlar con él y ya les cuento su versión de todo esto.

No obstante, viendo desde la distancia el asunto y si se confirma que ha habido acuerdo bajo cuerda, como se hacían los pactos con el PAL, con el mismo estilo de caverna, entre el actual Consejero de Empleo de la Junta y el denominado “clan de Cuevas”, se puede concluir afirmando que Griñán ha hecho en Almería un pan como unas tortas, que es un pésimo entrenador, con porteros de tercera a los que se las cuelan todas y todas por la escuadra.


1 comentario:

Palyasetes dijo...

Tengo la impresión de que están intentando apagar el fuego como sea, sobre todo a tenor de percatarse en Sevilla que no hay bombero en Almería que no tenga quemadas, por lo menos, las pestañas después del vergonzante pacto con la extrema derecha del PAL, que han querido justificar por el daño que se le infligía a su eterno rival, el PP, pero que lo que de verdad perseguía era el acceso al poder, con todo lo que conlleva, empezando por el acceso al millonario presupuesto de la Diputación. Claro que en el PSOE la verdadera catarsis vendrá después de la catástrofe electoral que van a sufrir, por lo menos en Almería. Y quizá también a nivel de toda Andalucía.