domingo, 20 de septiembre de 2009

EL MAQUINISTA DE LA GENERAL

El sorprendente relevo producido esta semana en la presidencia de La General de Granada es un sucedido que merece ser analizado y comentado. Dos días después de ver a un sonriente y rejuvenecido Antonio María Claret García retratado en la prensa junto a la cúpula de la CECA por unos pasillos de Madrid, solo dos días después, los impositores granadinos de La General se desayunaban el viernes con la noticia de un relevo fulminante en la presidencia de la entidad, cambio motivado por imperativo legal, según se ha dicho oficialmente; algo que cualquier observador de la actualidad política y económica no acaba de creerse del todo. Máxime viendo quien le sustituye y, sobre todo, tras saberse que el elegido, Antonio Jara Andreu, lo ha sido por expreso deseo del Presidente de la Junta.

Diversas fuentes consultadas coinciden al apuntar que Antonio M. Claret García podría haber continuado en el cargo más tiempo, al igual que ha sucedido con Braulio Medel en Unicaja tras la fusión con Jaén, continuidad de haber aceptado Claret las diversas fórmulas planteadas legalmente desde la Junta para compatibilizar la personalidad y territorialidad granadina de La General con el proceso de fusiones en marcha dentro y fuera del territorio andaluz.

Fue sorprendente para muchos comprobar hace unos meses como en pleno arranque de las fusiones, la caja granadina gobernada por el PSOE con el apoyo del PP, Claret García y su Consejo de Administración se arropaban con la bandera del localismo granadino y decidían que la entidad iba a seguir navegando sola en las procelosas aguas de la economía financiera del momento. Nada de fusiones: La General y los granadinos, dieron a entender, podían sobrevivir en la selva del dinero y de la crisis.

Sorprendía que Claret, el hombre de Chaves en Granada, encabezase una decisión que rompía por la mitad la estrategia de fusiones impulsadas por el ex presidente y su vicepresidente económico, Pepe Griñán. Una decisión que en verdad no gustó regionalmente ni al PSOE-A ni al PP-A, unidos en este asunto y a favor de las fusiones consensuadas y profesionalizadas. El posicionamiento frontal de La General a las fusiones fue, en palabras de un alto cargo de Unicaja, una especie de jarro de agua fría, justo cuando la entidad malagueña empezaba a cerrar la primera fusión con Jaén y se avanzaba ya en aquel momento secretamente con Caja Sur.

Según fuentes de la Consejería de Economía y Hacienda, Antonio M Claret García fue avisado en tiempo y forma, “antes incluso de que se pronunciase el consejo de administración en contra de fusiones” del calendario que La General debería respetar según la norma para renovar sus órganos rectores. Sin fusión a la vista difícilmente Claret García podría imitar a Medel y continuar legalmente de presidente de la entidad. Su inesperado relevo, por tanto, se defiende desde la Junta como un acto impuesto por la Ley de Cajas de Andalucía. En los cenáculos, oficiosamente, se habla de otras causas.

Antonio Jara es y ha sido desde que fue alcalde de Granada, todo un referente ante los cuadros y militantes de aquella Agrupación socialista. Aparcado desde hace tiempo en el Consejo Consultivo de Andalucía, mantiene cierta autoridad moral ante la agrupación que fue la primera que invitó a Zapatero a visitar Andalucía, tras ganarle por nueve votos el Congreso Federal a José Bono (y a Chaves).

Ni cuando fue alcalde ni en su trayectoria política se le conocen escándalos o desmanes con los dineros públicos. Su economía personal, dicen, es la que le permite su sueldo y no es de los que se ha enriquecido a costa de la política. Ese es el maquinista elegido por el propio Griñán para presidir La General, un tipo dialogante, curtido en mil batallas en favor de cierto nacionalismo granadino y, posiblemente, más flexible que Claret a la hora de impulsar y defender internamente caminos de posibles fusiones futuras.

Cabe preguntarse, tras este inesperado giro impulsado desde Sevilla, por las consecuencias internas que puede acarrear el relevo en la cúpula de La General dentro de la Agrupación del PSOE de Granada, sumida desde hace años en una permanente tensión que mantienen las agrupaciones de las zonas rurales con la de la capital o la regional. El fantasma de aquella denominada “rebelión de los catetos” de principio de los 80 que acabó rompiendo el partido, parece que perdura en el subconsciente de la memoria socialista granadina. Pero el latente tira y afloja de esta importante agrupación socialista, merecerá una atención con mayor detalle en próximas semanas.






SISMOGRAMAS





- Málaga y Almería, feudos de la derecha, son plazas en las que el PSOE piensa emplearse a fondo en un intento por recuperarlas electoralmente. De ahí que ya estén trabajando en quienes encabezarán los carteles municipales en una y otra capital. En Málaga José María (Pepín) Martín Delgado, ex rector y ex consejero de Cultura, es el mejor colocado. En Almería barajan el nombre del empresario independiente Antonio Cantón, almeriense que hace años volvió de la emigración laboral tras haber triunfado como primer ejecutivo en el mundo de las telecomunicaciones.

Paralelamente, tanto en Málaga como en Sevilla, la acción de la administración autonómica ha aumentado considerablemente. Esta misma semana visitaron Almería con soluciones e inversiones en la cartera tres consejeros: Innovación, Vivienda y Turismo. Luciano Alonso comprometió más de docena y media de proyectos deportivos para la provincia. Por su parte el alcalde popular de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, ha optado por el pragmatismo y reforzar su papel institucional como alcalde acercándose al Consejero de Innovación, hombre fuerte junto a Pizarro en el Gobierno Griñán. Como fondo, el desbloqueo del soterramiento del tren, asignatura pendiente para el despegue de la Almería moderna y que solo desde el acuerdo leal entre ambos políticos autóctonos, puede salir de la lucha partidista y convertirse en realidad.



-MATSAU aún no ha cobrado ni un euro de los 10 millones de la polémica subvención de la Junta aprobada en tiempos de Manuel Chaves como presidente. (Por cierto: felicidades a la abogada de Matsa, Paula Chaves Iborra, que este sábado ha dado a luz mediante cesárea a su primer hijo que ha pesado 4,200 kg )



- Quiere irse de su formación e inaugurar el Grupo Mixto. El hartazgo, la tristeza y la decepción que alberga su alma militante es grande, enorme dicen. Si esa deserción se llega a producir, provocará una gran bronca partidista en el Parlamento de Andalucía.




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