viernes, 22 de mayo de 2009

LA PICA del viernes: A VUELTAS CON LAS MEDALLAS

Contaba en privado hace poco un alto cargo de la Junta cómo le sorprendió el poco entusiasmo que causó a los jugadores andaluces de la Selección, (salvo a uno de ellos) conocer que se les había concedido la más alta dignidad andaluza en forma de medalla, o sea la Medalla de Andalucía. Achacaba la falta de ilusión el sorprendido alto cargo a la juventud de los veinteañeros paisanos galardonados que no eran capaces de valorar ese reconocimiento cvil. Ellos solo se entusiasman al escuchar los aplausos y griterío en un estadio. En cierta medida, decía, un fracaso de la educación que hemos dado a la generación de hoy en esta ultimas décadas.

Hoy sin embargo el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, va a imponer una condecoración que no solo es valorada por la persona que la recibe y su entorno familiar, también por la sociedad sevillana y andaluza que ha conocido a la galardonada y que ya ha cumplido felizmente los 103 años de vida. En efecto, Pilar García Alonso, propietaria del Grupo Juliá, va a recibir la Medalla al Mérito en el Trabajo, en su categoría de Oro, como reconocimiento a toda una vida de trabajo en el sector de la restauración, siendo pionera, por ejemplo, en el servicio de catering en Andalucía. Pilar, su marido, hijos y nietos  han sido capaces de crear trabajo, riqueza y demostrar con su esfuerzo una trayectoria notable dentro de ese sector tan importante de la economía como es la empresa familiar en España.

Menos mal que en esta borrascosa lluvia de medallas que nos envuelve, las hay como la de esta centenaria empresaria que levantan unanimidad general. Y es que en realidad, si analizamos el medalleo contemporáneo, coincidirán conmigo que en muchas ocasiones la medalla, en realidad, se la auto coloca quien la concede.

La medalla que hoy le impondrá Corbacho a doña Pilar, nadie la discute porque verdaderamente se la merece.


No hay comentarios: