lunes, 28 de mayo de 2007

SEVILLA: NOCHE DE AMARGAS VICTORIAS



Juan Ignacio Zoido ha ganado las elecciones en Sevilla, pero no será alcalde. Amarga victoria la de los populares sevillanos. Sánchez Monteseirín, que ha perdido las elecciones, ha recibido entorno a ocho mil votos menos que en el 2003. Reeditará el pacto con IU y todo seguirá igual. El hundimiento del PA elimina la posibilidad de que populares y andalucistas se hagan nuevamente con la corporación mediante pacto. Al andalucismo le han faltado para tener representación municipal los dos mil y pico de votos que se han llevado los escindidos del PSA.

El PP ha ganado en seis distritos electorales: Bellavista La Palmera, Casco Antiguo, Los Remedios, Nervion, Sur y Triana. El PSOE en cinco: Cerro Amate, Este Alcosa Torreblaca, Macarena, Macarena Norte, San Pablo Santa Justa.

La ciudad, su electorado, está dividido por la mitad. Se nota el voto de la izquierda popular, el empuje electoral de las barriadas más mimadas por la coalición de gobierno de estos últimos cuatro años. Este es el panorama que nos deja el 27 M en la capital, lo de siempre, una Sevilla dual también en lo político, arbitrada en esta ocasión por el Partido Comunista.

A Juan Ignacio Zoido le han faltado varias cosas, sobre todo que la gente le hubiese conocido antes. También le ha faltado capitalizar la labor de oposición de su partido en estos años con Jaime Raynaud al lado. El candidato hace cuatro años del PP al ayuntamiento de Sevilla ha ido en esta ocasión como número dos de la localidad de Salteras donde reside.

Monteseirín volverá a manejar la vara de mando, pero sabe que su carrera política se avecina complicada con sus propios compañeros de partido. Ha perdido cerca de ocho mil votos respecto al 2003, mientras que Zoido le supera en casi cuatro mil. Sigue siendo prisionero de IU, que mantiene su posición de alianza y control pese a haber perdido los comunistas cinco mil votos redondos respecto al 2003. Monteseirín, con este resultado, difícilmente pondrá imponerse dentro del partido a su número dos en la lista, el secretario general del PSOE de Sevilla Jose Antonio Viera, que se convierte en un auténtico secante y controlador de la política municipal sevillana y del propio Monteseirín. No se debe descartar tampoco el retorno del caballismo con nuevas alianzas internas que darán que hablar. Recuérdese que Caballos siempre consideró al alcalde como su “gran traidor” dentro de la organización en el congreso que le arrojo a las tinieblas. Sanchez Monteserín, a pesar de la alcaldía y la machada de su tercer mandato, se lleva también otra amarga victoria porque políticamente sale más debilitado internamente que antes.

Al PA le ha faltado ese 0,71% en que ha quedado la escisión del andalucismo sevillano con la recreación del PSA.

El gran vencedor de la batalla sevillana vuelve a ser el ex sindicalista de CCOO llamado Antonio Rodrigo Torrijos. El seguirá en el puesto, pese a haber perdido su coalición cinco mil votos seguramente por culpa de cuatro años de gestión taponada por sus propios socios socialistas.

El resultado de Zoido en Sevilla, la amarga victoria del PP en la capital, muchos quisieron verla como un test a la lista de aciertos del líder Arenas como autor material del cambio de candidato a mitad de la carrera. Los resultados avalan que Zoido ha sido un buen candidato porque ha ganado, pero sin suerte porque no podrá coaligarse a nadie. Con este resultado se entiende que Monteseirín no quisiera debatir.

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