martes, 14 de noviembre de 2006

UN APOYO MASIVO

Ha pedido el presidente de la Junta, Manuel Chaves, apoyo masivo para el nuevo Estatuto que los andaluces deberemos refrendar en tres meses. Esa es, a día de hoy, la gran preocupación de los socialistas, mayor si cabe que la de los populares, a los que su batalla por encajar en nuevo texto en la Constitución ha entusiasmado, concluyendo con una victoria política del PP-A y su jefe de filas Javier Arenas. Algunos populares están como si hubiesen ganado las elecciones, encantados con la gesta de su líder, a pesar de la soterrada ofensiva interna desde la derecha extrema del partido. Malo, piensan, cuando Ángel Acebes se ve obligado a justificar en público a Javier Arenas y Josep Piqué uniéndoles en un destino universal centrista.

En tres meses llegará el día “D”, el nuevo referéndum del 25 de febrero, con el gran fantasma de la abstención planeando sobre los cielos andaluces de igual forma que lo ha hecho sobre Cataluña. Por cierto, el charnego Montilla no parece haber entusiasmado a la emigración andaluza, a esos miles de paisanos que nunca consiguieron hablar catalán y que la política de Pascual Maragall con el tripartito les ha recordado los peores momentos de su llegada a Cataluña. No es de extrañar el interés puesto por Manuel Chaves, legitimador político de las trascendentales reformas catalanas, para intentar convencer a José Montilla de no reeditar el tripartito y apostar por un gobierno socialista y convergente. Montilla se negó en redondo a aceptar los planteamientos del presidente del partido y de la Junta de Andalucía, al que le recordó que pactar con CIU, era como si Chaves pactase con Javier Arenas un gobierno bicolor en Andalucía. José Luis Carod Rovira volverá por tanto a ser el Conseller en Cap y su figura ( también sus ideas) levantan ampollas entre un porcentaje altísimo de andaluces, según los estados de opinión que maneja en el PSOE-A.

ETICA Y ESTÉTICA POLITICA

El panorama abstencionista andaluz aparece mucho más preocupante visto el escaso entusiasmo en la calle por el debate estatutario. Un asunto cuyos primeros trazos transcurren aquí, en una mesa camilla integrada por el PSOE e IU y a la hora de la verdad el verdadero debate sale de los limites territoriales (y políticos) de Andalucía hasta Madrid.

Pero no parece que el secuestro madrileño del Estatuto, a la hora de la verdad, pueda ser un factor determinante para que los ciudadanos andaluces vayan o no vayan a las urnas cuando se les convoque en febrero. El mayor riesgo abstencionista estará motivado, sin duda, por la ausencia general de ética en la vida política andaluza. Los escándalos que a diario ven la luz no parece que, a la postre, sirvan para castigar electoralmente a sus protagonistas, sino para alejar a los ciudadanos de las urnas. Sobre todo porque esos llamativos casos de mangoneo, trufados a veces con tardías intervenciones judiciales, suelen acabar dictaminados como ajustados a ley. Sin ir más lejos, ahí estuvo la Fiscalía de Granada archivando el caso de Leonardo Chaves y acusando a Manos Limpias de una confusa denuncia. (Algunos en el PP creen que el Fiscal se ha precipitado en el archivo porque creen que el Caso Chaves no ha terminado). Los jueces sin embargo no se pronuncian sobre la ética y la estética política, eso lo hacen los ciudadanos. Dos casos llamativos se han producido en la semana última. Que el delegado de la Junta en Almería sea accionista de la cooperativa que impugna un centro comercial de la competencia, será seguramente legal. Pero que ese mismo delegado sea la voz institucional más persistente pidiendo el cierre de su competidor, ejecutando así una sentencia judicial, no parece que sea un espectáculo muy edificante. O el coche usado del consejero de Agricultura, operación perfectamente legal pero estéticamente reprobable tal y como ha reconocido el propio presidente obligando a su consejero a deshacer la operación. Estas pequeñas cuestiones y las decenas de escándalos que a diario se conocen aquí y allí, no parecen que ayuden a ese apoyo masivo que el presidente solicita en las urnas para febrero. Por no hablar de la convocatoria de mayo, las municipales, en las que muchos ciudadanos acudirán sabiendo que gobernará una minoría bisagra en demasiados casos. La escandalosa utilización de la figura de los tránsfugas en diputaciones y ayuntamientos, revela una grave enfermedad del sistema, una enfermedad contra la que no parecen dispuestos pelear los partidos. Por eso aumenta la abstención, porque muchos ciudadanos pierden la confianza en esta democracia donde siempre ganan y pierden los mismos, aunque la ética y la estética brillen por su ausencia.

SISMOGRAMAS

Uno. ¿En qué empresa pública almeriense se produjo hace años un accidente mortal y al parecer todo fue arreglado para que no hubiese rastro de negligencias?

Dos.¿Por qué la CPU de Almería ha autorizado construir una urbanización en una montaña excavada como una cantera en La Envía de Vícar?

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