jueves, 16 de marzo de 2006

EL AVE CHOCA CONTRA UN AVE GIGANTE ¿AGUILA REAL O BUITRE LEONADO?



El pasado lunes día 13, a las 14,20 horas de la tarde, el tren Ave que había salido de Sevilla a las 13 horas redujo lentamente su marcha hasta quedar totalmente parado durante unos 10 minutos en un lugar indeterminado entre Córdoba y Puerto Llano. Al recuperar la marcha, de forma lenta durante unos seis minutos más, se informó al pasaje (el tren iba a un 95% de ocupación) de los motivos de tan extraña e inusual parada. El mensaje que se transmitió a través de la megafonía fue del siguiente tenor:

-“Señores pasajeros hemos tenido que realizar una parada técnica por una avería, producida por el choque con un ave gigante”.

Ni que decir tiene que la mayor parte de los pasajeros nos quedamos demudados ante aquella última y enigmática explicación…. El Ave había chocado contra un “ave gigante”.

Una hora más tarde, al llegar a la estación de Atocha a las cuatro menos veinte, un vistazo al morro de la máquina del tren daba cuenta de la magnitud del choque que pudo sentirse de forma notable por el pasaje cuando se produjo, tras abandonar Córdoba, a 250 kms por hora. Todo el plafón de fibra de vidrio que recubre el bajo del morro estaba desencajado e incrustados los restos de un enorme animal clavado entre las dos protecciones del tren que se habían abierto tras el fuerte impacto.

Dos operarios de Atocha retiraron de inmediato los restos del ave atropellada y los colocaron a la derecha de la maquina, alejado de la vista y de la curiosidad de los pasajeros que empezaban a amontonarse en el andén asombrados por el tamaño del pájaro que habíamos arrastrado a lo largo de mas de 300 kilómetros. Unos decían que se trataba de un águila real, otros que un buitre leonado.

-¡Adiós, Rodriguez de la Fuente!

¿Algún especialista es capaz de identificar el bicho? Fue cuando me decidí a fotografiar el pájaro con el teléfono móvil. Con poca calidad, pero un documento grafico al fin y al cabo de tan insólito percance. Un siniestro, por cierto, que le ha costado un buen dinero a RENFE ya que, siguiendo su compromiso de puntualidad, la compañía devolvió el cien por cien del coste de los billetes a todos los viajeros ese día entre Sevilla, Córdoba y Madrid.

Por cierto, aunque en un primer momento fui de los que creí que se trataba de un águila real por el enorme tamaño del ave, creo que se trataba más bien de un buitre, un enorme buitre leonado desde luego. ¿Por qué? Porque me cuentan que el paso del Ave acaba con la vida de pequeños animales como conejos, gatos e incluso perros. Cadáveres que aprovisionan a la colonia de buitres leonados que habita en las estribaciones de Despeñaperros, muchos de los cuales han acabado estampados contra el AVE. Parece que el del lunes no ha sido el primer buitre que acaba bajo la alta velocidad de la modernidad.

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