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domingo, 22 de noviembre de 2009

GRIÑAN, UN LÍDER SIN PODER

La comparecencia conjunta ayer tarde en la sede socialista de San Vicente de Manuel Chaves, como secretario general del PSOE-A junto a Pepe Griñán, como presidente de la Junta, ha sido el ultimo intento formal de atajar ante la opinión pública una crisis que, larvada en el interior del partido en los últimos tres meses, ha conseguido que cuaje la idea de la existencia de una lucha intestina por el poder más que por el liderazgo del socialismo andaluz después de Chaves. En tres ocasiones, tres en una semana, ha tenido que escuchar “no” a su propuesta de adelantar el congreso el jefe del gobierno andaluz.

Ambos, Griñán y Chaves, de común acuerdo, trasladaron a la ciudadanía que, de momento, no habrá congreso extraordinario del partido, tal y como sugería y quería el presidente de la Junta. El cónclave donde los socialistas andaluces elegirán al sucesor de Chaves en la Secretaría General, - a día de hoy todo apunta a que será Pepe Griñán- deberá esperar casi tres años, antes de las autonómicas de 2012 y no en el verano de ese año como correspondería por el calendario de congresos.

En política, tres años, son muchos años desde luego y, sobre todo, por los efectos devastadores de la crisis económica y la gestión de la misma

Primero fueron los secretarios generales de las ocho agrupaciones andaluzas del partido quienes le dijeron a Griñán, en el largo almuerzo de Robles Aljarafe, que nones a la idea de un congreso a vueltas de las Navidades. Fue José Antonio Viera, secretario de Sevilla, el que primero abrió el fuego racheado contra la idea del congreso extraordinario ante el presidente de la Junta, siguiéndoles todos los demás excepto el de Jaén, Gaspar Zarrías, claramente alineado con las tesis presidencial desde el pasado verano. No hubo declaraciones, solo la elaboración final de un comunicado, al que todos se remitieron ante los periodistas, incluidos los dos grandes ausentes del almuerzo/reunión: Luis Pizarro y Rafael Velasco, vicesecretario y secretario de Organización respectivamente del PSOE-A. Los dos hombres sobre quienes recae el peso del “aparato” del partido en una de las etapas más complicadas e inciertas del socialismo andaluz desde que Placido Fernández Viagas presidiera la preautonomía hace más de treinta años.

Tras la reunión del presidente con los “barones” provinciales, Griñán continuó sin “descartar” el adelanto del Congreso, apareciendo por Sevilla a las pocas horas Leire Pajín que, como numero dos federal del partido, también explicó sus razones para no celebrar ahora ningún conclave extraordinario, por cierto, asunto adelantado el día antes por La Razón en su portada.

Fue finalmente Manuel Chaves, ayer, quien convenció definitivamente al Presidente de la Junta para que tenga paciencia y espere a 2012. Solo le admitió un trocito de pretensión que, bien mirado, tiene su calado político. Griñán será secretario general antes de que se acuda a las urnas y esa circunstancia le va a permitir, seguramente, poder confeccionar las listas electorales, el verdadero nudo gordiano de la cuestión en esta soterrada batalla por la herencia de Chaves.

Esa es, a día de hoy, la única baza que va a tener Griñán a partir de ahora, la libretilla donde irá tomando nota de quienes sí y quienes no para dentro de tres años.

Por lo demás el escenario para el presidente continua exactamente igual que antes del terremoto de esta semana: todos le reconocen el liderazgo, pero no le entregan el poder real y efectivo que tuvieron Borbolla (hasta que se lo quitó Alfonso Guerra colocando a Carlos Sanjuán) y el propio Chaves. En todo caso, a Griñán le han dado un pagaré cuyo vencimiento está lejano y hasta entonces pueden plantearse nuevas situaciones políticas y económicas, sin descartar los efectos que determinados casos de corrupción causen en las estructuras políticas y administrativas de la Junta. (No olvidemos que el presidente del partido socio del PSOE en Almería y alcalde de El Ejido está en la cárcel desde hace un mes. Pero del tema les contaré mañana en estas mismas páginas en un extenso articulo titulado: “Enciso medita si tira de la manta”).

Inicia desde mañana el presidente Griñán una semana distinta, ya no podrá responder a más preguntas con la ambigüedad que lo ha venido haciendo para esquivar el lavar los trapos internos ante los medios, formalmente debe dar por zanjada la cuestión hasta que pasen más de dos años. Y, como vino a decir la Sra Pajín, ahora el objetivo fundamental es luchar contra la crisis, fomentar la creación de empleo y recuperación de la economía.

Todo muy bonito, sí señor, casi tan bien empaquetado como la propia sucesión de Chaves en Semana Santa, que como se está comprobando es la causa inicial de los problemas internos generados por una bicefália que, ahora sí, irremediablemente, está condenado a compartir Griñán con quien manda, de verdad, en el aparato del partido. Se sabe que se guarda un as bajo la manga el presidente: Rafael Velasco, un tipo que quiere hacer las cosas bien, siempre que le ayuden porque está solo. Velasco, tiene al secretario general en Madrid, al vicesecretario absorbido en Gobernación y, curiosamente, ha sido la de Pepe Griñán la voz más cercana que ha tenido en estos primeros meses de soledad al frente del gran aparato regional del PSOE-A.

Ahora la pregunta es, ¿puede el presidente en estas circunstancias políticas, sobrevivir hasta poco antes de las elecciones sin el poder del partido y con un consejo de gobierno surgido de unas determinadas circunstancias y un determinado momento de shokc general, donde se llega a recurrir a la Ejecutiva regional para llevarla al gobierno?. La respuesta parece clara, máxime si añadimos que, le guste o no al presidente, visto su gobierno desde fuera se ve reflejada en él la dualidad que ha colisionado en el socialismo andaluz en lo que parece una clara lucha por el control del poder interno.

Parece por tanto que mi vecino de kiosco dominical, Pepe Aguilar, se va a acabar llevando el gato al agua al anunciar hace una semana en los periódicos del Grupo Joly que el presidente meditaba una crisis o ajuste de su gobierno para la primavera. Tiene toda la pinta, salvo que a Griñán le invada aquella soledad que padeció Rafael Escuredo tras romperse un brazo aprendiendo a esquiar en Sierra Nevada, dándole todo igual y yéndose el día que “el del puro” no le recibió, con desprecio, en La Moncloa.

Mientras gestiona y cohesiona su gobierno poniendo orden a tanta “consejería provincial” como tiene actualmente, Griñán tiene que rediseñar su estrategia política para el futuro. Está ganando la batalla del liderazgo social, cierto, pero sabe que le falta algo básico en el sistema, la llave del poder real. Una llave que tiene prometida para 2012. Si es bueno y se porta bien. Si es bueno como cartel y se porta bien con el aparato que durará hasta entonces.



domingo, 5 de julio de 2009

GRIÑÁN, CAMINO DE LOS CIEN DÍAS

Camino de que se cumplan este mes los cien días de la ordenada sucesión en el socialismo andaluz, es tiempo más que suficiente para constatar algunas gestas y gestos que, sin duda, marcan el funcionamiento interno del partido que gobierna Andalucía. En tres meses, el diagnostico sobre lo que está pasando puede darnos pistas más certeras que la propia hoja de ruta oficial de la gran crisis. Una primera observación que conviene constatar es que el PSOE-A ha tenido más éxito externo que interno en el control de imagen de la crisis de transición de Manuel Chaves a Pepe Griñán. Ante una oposición descolocada (PP-A) y saqueada (IU), el PSOE-A ha protagonizado un recambio aparentemente ejemplar, de libro, dicen ellos muy ufanos. Pero no contaban con algunas sorpresas, como la virulenta oposición del PP en el caso Matsau/Chaves, el discreto papel de Chaves en Castellana 3 como vicepresidente sin presupuesto, perder cien mil votos en las europeas o dejar demasiados compañeros heridos en las cunetas del recambio. (Que pregunten en Jaén, Málaga, Granada o Sevilla)
Lo primero que se percibe es una imagen inusual y un tanto inédita en el socialismo andaluz. La imagen de un presidente que no lidera el partido, que se sabe que no manda de verdad, aunque tenga a Pizarro como segundo en la Junta, o quizás por eso. La imagen de un presidente al que, esas circunstancias, parece que no le permiten ser el Pepe Griñán que el día de su investidura anunciaba el abandono oficial del sectarismo.
Por lo menos, en el caso de la ciudad de Málaga, esa parece que está siendo la conducta de Griñán, el pleno entendimiento con el alcalde del PP. Algo que sugiere una inversión socialista a medio y largo plazo en la fortaleza electoral de los populares, más que a justicia inversora en la segunda capital de Andalucía. Griñán, que esta semana hará publica en Málaga su política turística, es consciente sin embargo cuánto le está costando vender su apuesta malagueña en una provincia donde el liderazgo del partido brilla por su ausencia. Por no tener no tienen ni a quien colocarán en 2011 frente a Paco de la Torre, decano de los políticos andaluces. (Fue procurador en Cortes)
La imagen de un presidente Griñán que duda, que hace declaraciones ¿calculadamente? ambiguas sobre si repetirá en 2012; una apreciación que quizás pase desapercibida para el gran público, pero no en el seno de una organización donde la tensión interna no parece que haya concluido y ante dudas del presumible candidato, no faltarían movimientos, codazos e incluso heridas de tercer grado, como ha estado a punto de pasar. Trifulcas en las que, obviamente, participarían de la mano Ferraz y los damnificados del recambio frente al aparato de Pizarro en San Vicente.
Tampoco parece que el presidente esté acertando en su política de comunicación. Más bien se tiene la sensación de que ha blindado con siete candados la misma política de relación con los medios que Manuel Chaves mantuvo durante diecinueve años. Si observan, la mayoría de las entrevistas que ha concedido han coincidido con los espacios que usaba su mentor y predecesor. Por otra parte, la actual Oficina del Portavoz, con Manuel Pérez Iruela al frente, no parece tener la influencia que tuvo ese departamento históricamente en la presidencia. Así vino sucediendo con los anteriores portavoces Enrique García, Julio Artillo, Pepe Nevado, Rafael Camacho, o Enrique Cervera. (La etapa de Montserrat Badía fue muy similar a la actual, quizás por eso fue tan breve). La improvisada respuesta a la inesperada ofensiva mediática y política del Caso Matsau, dicen que puede que tenga mucha culpa de la falta de agilidad y del mantenimiento de esa selectiva política de comunicación del presidente.
La entrada de Luis Pizarro en la consejería más política, Gobernación, ha dejado el partido en manos de Rafael Velasco, Secretario de Organización, cuyo principal pecado es su juventud, sobre todo para quienes olvidan que lleva 16 años con responsabilidades en el partido, siendo actualmente el brazo ejecutor en San Vicente de Luis Pizarro, posiblemente el político socialista que más poder real ha reunido desde 1982 en Andalucía. Camino de cumplirse los cien días de la era Griñán, el presidente aún no ha logrado desmarcarse de “lo de siempre” y ese es, para muchos, un síntoma inquietante, posible acelerador del temido cambio de ciclo, en el que Javier Arenas y el PP-A no serían un factor determinante, aunque sí beneficiarios.


SISMOGRAMAS

LA VERDAD EN EL PP

Ha hecho justo lo contrario de lo que algún día, siendo niña, seguro que le recomendó su madre: “Esperancita, hija, tú callada y no te señales”. Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola nacida en Sevilla, veterana diputada del PP y portavoz de su partido en el Parlamento de Andalucía, se ha señalado, aunque ha dicho seguramente la mitad, de la mitad de lo que sostiene en las reuniones orgánicas del PP-A. Pero por las reacciones, parece que ha nombrado la bicha, o sea, ha venido a decir que con los resultados de Sevilla, Huelva y Jaén, el PP no gana la Junta de Andalucía en 2012. Que hay que cambiar estrategias y personas. Eso, más o menos, ha dicho quien tiene autoridad más que contrastadas en subidas electorales en Fuengirola y en la provincia de Málaga. Pues parece que la Sra Oña ha mentado a algún familiar de Arenas (esto está muy de moda y cabrea mucho) porque se le han lanzado en plancha sobre ella, dándole pellizcos monjiles. Primero los de Jaén, (mira quienes fueron a hablar, los de la eterna lucha interna), y después el secretario general del partido que tranquilizó a las masas... sobre todo a los que mandan en el PP de las provincias nominadas.
Algunos socialistas han querido ver en todo esto la irrupción de alguien que pretende disputar el liderazgo del partido a Arenas. Se equivocan. Oña conoce el partido, es inteligente, sabe de elecciones y cree realmente que arreglando electoralmente esas provincias Arenas (que hoy no tiene recambio posible) podría ser presidente de la Junta en 2012. Haber dicho en publico lo que la mayoría reconoce en privado, parece que ha sido su gran pecado. Pero la verdad es la verdad, en público y en privado. Arenas lo sabe.

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